Teatro Biobío realiza la mantención de su edificio y reabrirá a audiencias en marzo

20 de Febrero 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Fotografía: Teatro Biobío

La mantención implica un cierre temporal a los públicos durante febrero. El recinto retomará su actividad artística en marzo, mes en el que celebrará su aniversario y dará a conocer su programación 2026.

Teatro Biobío cuenta con un plan de mantenimiento que permite preservar su valor artístico y urbano, además de garantizar las condiciones óptimas para el equipo del teatro, artistas y públicos. Con acciones durante todo el año, el programa contempla la mayor parte de los trabajos durante el mes de febrero e implica un cierre temporal a los públicos.

“Cuidar un equipamiento cultural como este, que fue financiado con recursos públicos, implica una responsabilidad permanente. La calidad artística, la experiencia de los públicos y el quehacer de los trabajadores dependen directamente del estado de nuestra infraestructura. Por eso, desde que inauguramos en 2018, llevamos a cabo una gestión rigurosa y, ante todo preventiva, orientada a garantizar la continuidad del teatro con estándares acordes a un equipamiento de esta escala”, explica Jessica Aravena, directora de Operaciones y Servicios de Teatro Biobío. Diseñado por Smiljan Radic, Gabriela Medrano y Eduardo Castillo, el edificio del teatro penquista se ha consolidado como un referente para la Región del Biobío y el país. Solo en 2025 se realizaron más de 650 actividades para más de 136 mil personas, instancias que demandan un alto desempeño de sus sistemas y materiales.


La alta intensidad de uso, sumada al desgaste propio de las condiciones climáticas y el paso del tiempo, hacen que tanto el edificio como sus instalaciones y equipos técnicos requieran mantenciones periódicas.

Con una superficie aproximada de 9.900 metros cuadrados, Teatro Biobío se organiza en seis niveles, donde predomina una estructura de hormigón envuelta por una membrana translúcida que cubre cerca del 80% del edificio y que, en palabras de Gabriela Medrano, otorga “una presencia inconfundible al paisaje urbano de Concepción”. Esta actúa simultáneamente como fachada, filtro climático y dispositivo lumínico, permitiendo el ingreso de luz natural y aportando –junto con el doble tabique de las salas– condiciones de aislación acústica óptimas para un teatro de esta envergadura.


Este 2026, al igual que todos los años en febrero, uno de los trabajos programados es la limpieza interior y exterior de la membrana envolvente de este edificio que ha sido reconocido con el Arnold W. Brunner Memorial Prize en 2018, por la revista Architectural Record ese mismo año, y con el Premio de la Bienal Panamericana de Arquitectura de Quito (BAQ) en 2022. Esta iniciativa se suma a otras desarrolladas durante el año, que tienen el propósito de preservar el valor arquitectónico del edificio. “Nos guiamos por las especificaciones técnicas y estéticas del diseño original de Radic, Medrano y Castillo. Se procura evitar alteraciones en la arquitectura y asegurar su conservación en el tiempo, y para ello estamos en permanente contacto con los arquitectos”, comenta la directora de Operaciones y Servicios de Teatro Biobío. Durante el año también se mantienen preventivamente 16 sistemas que permiten la operación del edificio, entre ellos, los sistemas de climatización, la red eléctrica, el grupo electrógeno, los ascensores, la red de incendios, el alcantarillado y el control fitosanitario.

Por otro lado, la complejidad de un teatro va más allá de su dimensión arquitectónica y en febrero también se revisa el equipamiento técnico. Sistemas eléctricos diseñados para espectáculos de alta exigencia, condiciones acústicas específicas y estructuras preparadas para montajes escenográficos de gran formato forman parte de su viabilidad operativa. “La mantención técnica es parte de nuestra política de seguridad y también es requisito fundamental para que tanto los equipos internos como externos trabajen en las condiciones óptimas para el desarrollo de sus espectáculos. Esto, a su vez, incide en la experiencia integral que ofrecemos a los públicos: nuestra orientación es a que las personas vengan a un espacio seguro, limpio y donde puedan participar de contenidos artísticos del más alto nivel”, agrega Jessica Aravena.


En esa línea, la mantención también incluye la revisión de los equipos técnicos que permiten tanto el desarrollo de la programación como la recepción de los públicos. Se inspeccionarán 88 tableros eléctricos y las puertas acústicas y de emergencia; se reparará el piso técnico de la Sala de Cámara –el espacio de mayor uso en el recinto, donde el montaje y desmontaje de escenografías impacta directamente en el pulido, pintura y vitrificado–; y se reemplazará el total de sus luminarias por nuevos tubos fluorescentes.

El plan de mantenimiento de Teatro Biobío también responde a criterios financieros, pues los costos asociados a mantenciones programadas son significativamente menores que las reparaciones derivadas de deterioros acumulados. “Nuestra estrategia operacional es principalmente preventiva y va en línea con la gestión responsable de Teatro Biobío. Así, en marzo celebraremos nuestro octavo aniversario con la infraestructura en las mejores condiciones para recibir a los artistas y públicos que participarán en la Temporada 2026”, concluye Jessica Aravena.