Investigación por caso de hanta virus en Lirquén no logró establecer con exactitud el lugar del contagio
02 de Marzo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Los incendios y la destrucción del ambiente natural del ratón de cola larga hacen probable el contacto con las comunidades cercanas. Desde el Hospital Regional establecen que la primera semana de marzo, es una fecha en que años anteriores han recibido al menos uno o dos casos de hanta virus.
Lo anterior, junto con la imposibilidad de descartar que el contagio de un joven voluntario, durante la catástrofe por el incendio en Lirquén, quien, lamentablemente, falleció debido al virus, haya sido en el sector, reactivan la importancia del autocuidado.
Desde la Seremi de Salud de Biobío, indicaron que “la investigación epidemiológica y ambiental a raíz del primer caso confirmado de hantavirus durante 2026 en Biobío, correspondiente a paciente de sexo masculino, 22 años de la comuna de Penco se realizó durante 5 días”.
Los ejecutores de esta acción fueron profesionales de la Unidad de Epidemiología y Zoonosis de la Seremi de Salud, el lugar en que se realizó esta indagación comprendió todos lugares declarados a los que la persona habría concurrido dentro del período máximo de incubación del virus.
“Conforme a la información recabada, no ha sido posible a la fecha establecer con exactitud el lugar de contagio”, establecieron desde la Seremi de Salud. Y agregaron que la Autoridad Sanitaria reforzará el trabajo de educación sanitaria y vigilancia ambiental en la materia.
Hospital de Referencia
El periodo de incubación habitual es de entre 7 y 21 días, detalló la médica intensivista, Leonila Ferreira, jefa de la Unidad de Pacientes Críticos del Hospital Regional. “Uno espera que, a fines de febrero e inicio de marzo, empecemos a recibir más casos. Siempre la primera, segunda semana de marzo, recibimos uno o dos casos. Estamos atentos porque recibimos desde Talca hacia el sur, así que cualquier caso que se produzca y que nos informen, podríamos recibirlo”, explicó.
“Actualmente en el hospital tenemos un caso que recibimos desde Valdivia. Somos un centro referente de hantavirus a nivel nacional, ofrecemos todas las terapias existentes relacionadas”, detalló Leonila Ferreira.
Esta es una enfermedad grave de alta mortalidad, los últimos casos que se han conocido en Alto Biobío, Penco y Talca han sido de fallecimientos, estableció la médica intensivista. “Básicamente lo que falla ahí es la detección de la enfermedad. Son pacientes que una vez que se establece la fase grave de hanta, se llama síndrome cardiopulmonar, conlleva una alta mortalidad de la enfermedad. Hoy día con los mejores manejos la mortalidad está alrededor de un 25% o un 30%”, determinó.
Sobre las principales dificultades para pesquisar y dónde se debe poner atención, Ferreira, detalló que “los pacientes consultan una, dos o tres veces, pero cuando comienzan con dificultad respiratoria es el periodo de mortalidad y va rápido”.
Luego la profesional indicó que “hay una fase que se llama prodrómica, donde uno entiende que hay errores, porque habitualmente esto se da en gente sana, joven, que han salido. Comienza con fiebre, con dolores musculares muy importantes, puede tener dolor abdominal, náuseas, vómitos, diarrea, es como una gripe. Pero no es gripe, no tiene moco, no tiene los ojos rojos, no tiene la congestión que acompaña la gripe, pero sí mucho dolor muscular”.
Con los anteriores síntomas, lo más importante es diagnosticar mencionó la intensivista del HGGB y agregó que “ojalá todos diagnosticáramos el hanta en esa etapa, sospecharla, aplicar test rápido y diagnosticarlo. Una vez que uno tiene el diagnóstico por definición ministerial, por las guías creadas en conjunto de las unidades críticas, el paciente debe ser trasladado a un centro que cuente con circulación extracorpórea”.
Por el proceso de evolución de esta enfermedad y conociendo sus síntomas, la médica intensivista, Leonila Ferreira, argumentó que “ya entrando en la fase grave del hanta, puede ser muy rápida, de horas, entre que inició la falta de aire a que requiere un ventilador mecánico, requiere droga vasoactiva y requiere ECMO para poder sobrevivir. Entonces, lo importante, ojalá fuera hacer el diagnóstico en la fase prodrómica antes de que comience la fase respiratoria”.
Presencia de roedores
Desde el Consejo Regional del Biobío del Colegio Médico Veterinario (Colmevet), Diana Ureña, integrante de la Comisión Una Salud, señaló que el hábitat del ratón colilargo se quemó y probablemente gran parte de población de la especie. “Este tema no es menor, hay colegas que han desarrollado estudios donde se estima que solamente el 6% de los ratones colilargos tienen el virus hanta y lo pueden transmitir al ser humano”, estableció.
Respecto del lamentable fallecimiento del joven voluntario y el hecho que no se haya podido establecer la zona de contagio, Ureña, manifestó que “las personas deben mantener las medidas de higiene y seguridad generales que ha señalado la Seremi de Salud”.
La dirigenta de Colmevet Biobío, indicó que es probable que se vean otros casos, pero que no tengan que ver con la con la zona siniestrada en Biobío, sino que asociado a personas que realizan actividades que pueden ser de riesgo como realizar trekking desplazándose en senderos que no están autorizados, acampar en lugares que no están habilitados o realizar limpiezas sin las medidas de protección y seguridad necesarias.
Sobre la posible cercanía con este tipo de roedores, la presidenta de la Junta de Vecinos de Ríos de Chile, Alexandra Acuña, indicó que “nosotros como vecinos hemos tratado de hacer limpieza, de no tirar la basura. De parte del municipio nos pusieron contenedores”.
“También se preocuparon de poner los puntos fijos para que pudiéramos tener suministro de agua. Creo que se han hecho las medidas necesarias”, comentó y agregó que ha recibido llamados de vecinos indicando que han visto roedores, sin especificar de qué tipo, por lo que se solicitó veneno que debería llegar prontamente.