Controversia en Biobío por retiro de proyecto de negociación ramal

18 de Marzo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Carolina E.

Debate generó a nivel nacional y en Biobío el retiro, por parte del Gobierno del Presidente Kast, del proyecto de ley que buscaba establecer la denominada “negociación ramal” de trabajadores, por medio de ramas de actividad.

A través del Oficio número 002-374 del Ministerio Secretaría General de la República del 16 de marzo, el Ejecutivo indicó que “retira mensaje del proyecto de ley que modifica el Código del Trabajo con el objeto de regular un sistema de negociación colectiva multinivel (Boletín número 18044-13)”.

Se trata de la solicitud a la Cámara de Diputadas y Diputados para retirar el mensaje contenido en el Oficio N° 281-373, fechado el 9 de enero del presente año y que había ingresado el Gobierno saliente.


La iniciativa de ley permitiría, en caso de ser aprobada, que en Chile se avanzara desde un sistema de negociación fragmentado, hacia uno de negociación colectiva multinivel, donde trabajadores y empleadores dialoguen en igualdad de condiciones sobre salarios, condiciones laborales, productividad y desafíos del mercado del trabajo se lee en la comunicación enviada en su oportunidad por el Ministerio del Trabajo y Previsión Social encabezado por Giorgio Boccardo.

Se planteaba, además, que la propuesta trascendiera la visión tradicional al vincular directamente la mejora de las condiciones laborales con la eficiencia productiva, la innovación y el desarrollo sostenible del país.


Reacciones

Álvaro Ananías, presidente de CPC Biobío, organización que agrupa a empresas de la Región, señaló que el retiro del proyecto de negociación ramal “confirma la necesidad de avanzar en reformas laborales que fortalezcan el diálogo social sin poner en riesgo la estabilidad de las empresas ni el empleo e incorporar miradas que se basan en evidencia y que se enfocan en los nuevos desafíos laborales que impone el mundo y lo que hoy la juventud busca para desarrollarse y crecer en el mundo del trabajo”.


Desde CPC Biobío valoraron positivamente que “se abra un espacio para construir propuestas equilibradas, basándose en información objetiva, que promuevan la colaboración entre trabajadores y empleadores, y que resguarden la competitividad regional. Nuestro compromiso es seguir impulsando un marco laboral moderno, que combine desarrollo económico con bienestar para las personas”.

Cuando fue anunciado el envío de la iniciativa de negociación ramal al Congreso Nacional en diciembre de 2025, otros gremios productivos entregaron sus visiones al respecto.


Así, José Miguel Stegmeier, presidente de la Sociedad Agrícola de Biobío (Socabio), señaló que “estamos completamente en contra de esa propuesta, la negociación por rama o ramales, la verdad es que es un absurdo porque las empresas son disímiles donde hay circunstancias y condiciones que la hacen muy distintas en que, en una misma rama, hay empresas que son pequeñas, medianas o más grandes y hay empresas que están, desde el punto de vista de la ubicación, es decir, en consideración a todo el tema logístico, en condiciones muy distintas, con accesos a mercados diferentes donde el sistema geográfico también influye”.

Para Stegmeier se trató de una propuesta que no tiene sentido desde el punto de vista del desarrollo empresarial chileno “pensando que cualquier ley o proyecto de ley que se presente, vaya en contra de la competitividad, por supuesto que nos hace mal, así que esperamos que este proyecto no pase en las comisiones correspondientes y no sea nunca ley, porque, insisto, lo que más identifica a las empresas es que son diferentes y cuando existen distinciones tan notables en una misma rama, ponerlas a todas en las mismas condiciones, la verdad es que a muchas las puede hacer desaparecer”.


En tanto, Alfredo Meneses, gerente general de la Asociación de Exportadores de Manufacturas (Asexma Biobío) indicó que “esta iniciativa que se suma a otras como el Royalty Portuario, son medidas que, de una u otra manera, no han sido suficientemente reflexionadas. La negociación por rama involucra un esquema mediante el cual se establecen reglas globales dentro de una industria determinada y todas sus derivadas o, todos sus complementos y los tamaños de las empresas, evidentemente, se tienden a desdibujar donde se entenderá que, efectivamente, las grandes compañías, tienen poder de negociación, pero más que eso, poder de competencia mucho mayor, que las firmas de mediano y menor tamaño”.

En línea con lo anterior, Meneses comentó que “evidentemente, esto lo único que haría, sería atentar contra la generación de empleo y, por supuesto, restaría las escasas capacidades competitivas que tiene hoy día el mundo de las pequeñas y medianas empresas”.


En tanto, Michel Esquerré, presidente de Pymemad, dijo que “antes de estar discutiendo este tipo de propuestas, el Estado tiene que hacer un ordenamiento y una modernización del sistema de clasificación de pymes para entender qué es una pyme y cómo le afectan las leyes al desarrollo de las mismas, porque creemos que Chile sin un fomento real para el desarrollo de las pymes dado el grado de concentración económica que tiene, no va a seguir progresando (…). Debemos tener primero un buen diagnóstico de qué es cada pyme en cada uno de los sectores productivos”.

Sindicatos


Iván Montes, vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria Regional, que agrupa a más de 40 sindicatos de la Región, sostuvo que como el proyecto lo tenía aún la autoridad de gobierno, retrocedieron.

El vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria Regional explicó que “hay un resquicio de reposición desde el parlamento, pero vemos muy debilitada a la centro izquierda para hacerlos. Estamos a la espera de las reacciones de otras organizaciones sindicales a nivel nacional, que conversan estos temas directamente con los gobiernos de turno, como las centrales de trabajadores”.


Montes adelantó, además, que “no vemos auspicioso el escenario futuro, por ejemplo, para la discusión del aumento del sueldo mínimo. Entre otras materias de interés laboral”.

Mikel Capetillo, presidente de la Central Unitaria de Trabajadores, CUT, provincial Concepción, expresó que el retiro del proyecto es una señal del nuevo Gobierno de que no está dispuesto a dialogar “porque la negociación ramal es que se sienten las partes a dialogar sobre cómo mejorar las condiciones laborales de los trabajadores, pero también de cómo mejoramos la productividad, que es lo que se hace ante una negociación colectiva”.


De acuerdo con el líder sindical, al retirarse la iniciativa, “el Gobierno da la señal de que impondrá su criterio sin tener que conversar con los diferentes actores lo que es muy preocupante debido a que todo lo que avanzamos está en peligro de ser cuestionado y, por la vía administrativa, quitarlo”.

Cuando fue enviada la propuesta de negociación colectiva ramal al Congreso Nacional, Capetillo resaltó que era un anhelo histórico planteado en distintos Gobiernos cuyos fundamentos han sido expuestos internacionalmente. “Hay que recordar que somos uno de los países de la Ocde con niveles más altos en desigualdad, por lo que, más allá que pueda avanzar o detenerse un proyecto de ley de negociación ramal con un nuevo Gobierno, lo que nos interesa, por lo menos, es que quede instalada la propuesta”.


El presidente de la CUT Provincial Concepción aportó, además, un dato interesante para el análisis. “Cuando nació Chile Valora, para levantar los perfiles de certificación por competencia, es decir, por ejemplo, la caracterización de un pintor que tendrá competencias para tales o cuales áreas, se juntaron representantes de esa industria con los sindicatos de la misma área, además del Gobierno, y formaron los sectoriales que levantan los perfiles de requerimientos de competencias, los que después se validan. Cuando uno ve que las competencias de un pintor son validadas desde Arica a Punta Arenas, prácticamente, ya se están negociando por rama las competencias”.

Para el senador Gastón Saavedra, ex integrante de la Comisión de Trabajo y Previsión Social, retirar el proyecto de ley constituye un claro desprecio a un derecho constitucional como es la negociación colectiva. “Se reduce este derecho dejándolo solo a un grupo minoritario en el país, estableciendo diferencias profundas al interior del movimiento de los trabajadores. Unos con derecho a negociar, y, por tanto, con equidad en la distribución de los ingresos, y otros, que están al libre albedrío de lo que les pague el empleador”.


El senador sumó que se trata de una mala medida porque con el proyecto se avanzaba en materia de ampliar el derecho a la negociación colectiva y de lograr un mayor compromiso de parte de los trabajadores de los procesos productivos, “pero, al mismo tiempo, se mejoraban las relaciones laborales al establecer condiciones más igualitarias entre los trabajadores”.

Cabe indicar que se requirió información sobre la justificación del retiro del proyecto de ley de negociación colectiva ramal a la Delegación Presidencial Regional actual, para conocer los motivos del Gobierno para esta medida, sin poder obtener lo solicitado hasta el cierre de la presente edición.