Penco, Tomé y Concepción: oficinas en terreno de Serviu para atender a familias damnificadas están funcionando
20 de Marzo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Entidad estatal focalizó atención en las zonas afectadas por la catástrofe para orientar a familias afectadas, facilitando acceso a los trámites y documentación que necesiten para reconstruir sus hogares.
Durante esta semana el Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu) de la región del Biobío dispuso oficinas de la institución en las zonas afectadas por los incendios forestales durante el pasado enero.
El objetivo de estas bases es brindar apoyo a las familias afectadas por el megaincendio y resolver sus inquietudes, las que se enfocan principalmente en los subsidios de reconstrucción que se han comunicado, como conseguir el subsidio de movilidad transitoria y registrarse en la nómina, explicaron desde el organismo público.
Asimismo, SERVIU anunció que los trámites que se podrán realizar en los puntos serán fundamentalmente adquirir información acerca del “estado de reconstrucción, nominación a los subsidios de éstas, subsidios de arriendo, dudas generales, presentación de equipos de trabajo permanente y las convocatorias se dan en coordinación con las dirigencias”.
En total son cinco las oficinas que se informó que ya están habilitadas para ayudar a los damnificados. Además, indicaron que su horario será desde las 9:30 de la mañana hasta las 16:00 horas de lunes a sábado, sin embargo, en el hospital Penco-Lirquén su funcionamiento será sólo hasta las 14:00.
Cabe recalcar que algunos puntos funcionan de manera permanente, pero hay otras oficinas que tienen sus propios horarios y que abren con una previa coordinación con los dirigentes vecinales y el municipio.
La ubicación de las bases son las siguientes: Hospital Penco-Lirquén, Punto Delegación de Lirquén (Manuel Rodríguez 165), Sede Miramar, intersección calle 1 con calle 2, Lirquén, Penco, Punta de Parra, Tomé en Calle San Pedro 90, Punto de atención en Oficina Sector Rural Concepción. Esta última oficina, de acuerdo con la información proporcionada por el Serviu, irá variando coordinándose con cada municipio y familias damnificadas, así serían la sede Agua de la Gloria y sede sector el Pino. Además, “dadas las dispersiones geográficas de los afectados, se atiende los martes en El Pino y los viernes en Agua de la Gloria”.
La ventaja de estos espacios es que en caso de que una persona no pueda asistir en la semana por diferentes razones, principalmente por motivos laborales, los sábados se atenderá desde las 9:30 hasta las 13:00 en las bases del Hospital Penco-Lirquén. Además, cada sector contará con personal capacitado asignado y de ese modo los habitantes de cada barrio podrán comunicarse con los profesionales a cargo a través de las dirigencias vecinales.
Principales preocupaciones de los damnificados
Respecto de los vecinos de las áreas afectadas algunos mantienen esperanza en que sus problemas puedan solucionarse a la brevedad, así comentó un vecino de la población Ríos de Chile. “Nos están dando esperanza”, comentó.
Por otra parte, Victoria Inzunza, residente del sector Séptimo de Línea, manifestó preocupación por las construcciones de las casas, ya que están muy cerca una con otra y que esto podría ser muy arriesgado ante un eventual incendio.
Además, aseguró que en las construcciones de las viviendas no se estaría considerando los criterios para levantar las nuevas casas, “el cortafuego es importante, la gente está construyendo como puede, pero no están respetando nada”. Por ello y ante estas preocupaciones, aseguran desde el Serviu, las oficinas estarán desplegadas en los distintos sectores de Lirquén para que los vecinos puedan atender sus inquietudes y hallar una pronta solución.
También expresó indignación debido a que, en su experiencia, en general, no se ha concretado ninguna reparación. “Las autoridades vienen, pero no nos dan ninguna solución”.
Otro es el caso de una vecina de GeoChile que manifestó preocupación a la hora de entrega de las viviendas, pues el terreno donde ella habita era de su fallecida suegra, y que actualmente hay dos herederos (ella no está en la herencia), entre ellos su exmarido. Declaró que “yo no puedo pelear por una casa definitiva. Debo tener documentos que acrediten que es mi terreno. Entonces, se me hará difícil”.
También se refirió al depósito de dinero del beneficio del bolsillo electrónico de emergencia, que de acuerdo con la ficha FIBE debería ser otorgado, no obstante, aseguró que su familia no recibió ese dinero y que su hija con su propio dinero adquiere los materiales de ferretería y construcción, sumando el costo de mano de obra.
Además, su mayor intranquilidad es la higiene del lugar, pues sólo tienen un baño químico que, según su relato, está en condiciones extremadamente deplorables, “un baño es lo que necesitamos”. En consecuencia, también le alerta la presencia de roedores y los posibles contagios de enfermedades.
Sumado a ello, declaró que necesitan equipos de cocina, ya que con el paso de los meses la presencia de las ollas comunes disminuyó notablemente y aseguró que en ellas necesitan cooperación. Añadió, por otro lado, que el apoyo por parte del Estado ha sido escaso, “hemos recibido muy poca ayuda por parte de las instituciones públicas”.
Entre las ya mencionadas y otras inquietudes que preocupan a las familias damnificadas, las oficinas que ya están en funcionamiento podrán atender y entregar soluciones a la brevedad.