Alza de combustible: proyectan aumento de hasta un 35% en el costo de frutas y verduras
29 de Marzo 2026 | Publicado por: Equipo Digital
El reciente incremento en los precios de los combustibles en Chile comienza a sentirse de forma paulatina en las ferias libres del Gran Concepción, donde comerciantes y consumidores ya advierten las primeras señales de un encarecimiento en frutas y verduras.
Sin embargo, coinciden en que el mayor impacto aún está por venir y que será en los próximos días, particularmente con la llegada de nuevos cargamentos, cuando se reflejen con mayor claridad las alzas.
¿Por qué subirán los precios de la fruta y verdura?
El fenómeno responde a una dinámica conocida en el rubro: gran parte de los productos que actualmente se comercializan en ferias como la tradicional Feria de la Reconquista en Hualpén fue transportada utilizando precios anteriores del combustible.
Por ello, aunque ya se observan algunos incrementos en valores mayoristas, muchos feriantes han optado por no traspasar completamente esos costos al consumidor final, al menos de manera inmediata.
La situación, no obstante, tiene fecha de inflexión. Los propios comerciantes anticipan que el cambio se producirá con el recambio de stock, cuando comiencen a llegar productos trasladados bajo el nuevo escenario de precios del diésel, lo que podría traducirse en aumentos visibles a partir de la próxima semana.
El académico de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad Católica de la Santísima Concepción, José Ignacio Hernández, advierte que el impacto será inevitable y más rápido de lo esperado.
“Hay cifras bastante dispares, pero se habla de un margen entre un 20% y un 30%, y en algunos casos hasta un 35%. Por lo tanto, esto sí va a tener un impacto en el precio de los alimentos, probablemente más pronto de lo que se esperaba, debido a la rapidez con que ocurrió y a la magnitud del alza”, señaló, subrayando que el aumento en el costo del diésel, que en algunos casos se acerca a los 600 pesos por litro, afecta directamente a quienes trasladan productos básicos.
Carolina Echagüe M.
Visión de los feriantes
En terreno, los feriantes ya comienzan a percibir esta presión en sus costos de compra. En la Feria de la Reconquista de Hualpén, Gloria Benavidez relata que los incrementos han sido graduales, pero constantes.
Según explicó, las uvas verdes han subido más de mil pesos por caja en el precio mayorista, mientras que las manzanas, tanto verdes como rojas, han aumentado cerca de 200 pesos por kilo en la compra a proveedores.
Aun así, enfatiza que el escenario actual es solo una antesala de lo que viene. “Esperamos que a partir del lunes 30 de marzo puedan subir los precios, ya que la mercadería que estamos vendiendo en este momento la trajeron camiones que estaban con el precio de los combustibles anteriores”, indicó, proyectando que el verdadero impacto se sentirá cuando deban abastecerse nuevamente.
“Ahí creemos que ya nos puedan sorprender con los precios”, añadió.
La misma expectativa se repite entre otros comerciantes. Luis Riquelme, quien vende tomates, reconoce la incertidumbre que enfrenta el rubro. Si bien espera que las alzas no sean tan pronunciadas, admite que existe preocupación por el efecto que esto pueda tener en las ventas.
En sus palabras, “esperamos que ojalá no suban tanto los precios, sobre todo de los tomates que es el producto estrella que nosotros vendemos acá en la Feria de la Reconquista”, agregando que existe un esfuerzo por no traspasar completamente los costos a los clientes para evitar una caída en la demanda.
Por su parte, Dagoberto González describe un escenario de transición. Hasta ahora, asegura, los precios de los huevos se han mantenido estables, pero reconoce que esta situación podría cambiar en el corto plazo.
Según explicó, aún es temprano para reflejar el alza en el precio final, aunque proyecta que la próxima semana podría marcar el inicio de los ajustes.
Más categórico es el diagnóstico de Rúben Toloza, quien ya ha experimentado aumentos en sus costos. Según detalló, las mallas de cebolla que adquiere a sus proveedores han subido mil pesos, aunque por ahora ha decidido absorber ese incremento sin trasladarlo al público. Sin embargo, advierte que esta estrategia tiene un límite.
Explica que, si los precios mayoristas continúan subiendo, inevitablemente deberán modificar sus valores de venta, lo que incluso podría cambiar la forma en que comercializan el producto, ajustando cantidades o precios para mantener el equilibrio entre costo y demanda.
Golpe a los consumidores
Mientras los feriantes evalúan cómo enfrentar este escenario, los consumidores también comienzan a resentir los primeros efectos. Marcela Carrasco, dueña de casa, reconoce que ya acude a la feria con la expectativa de gastar más.
Observa que productos como las manzanas han subido recientemente y manifiesta preocupación por lo que vendrá. En su experiencia, las alzas tienden a mantenerse en el tiempo, lo que obliga a ajustar el presupuesto familiar, reduciendo cantidades o priorizando los productos más económicos.
Una percepción similar tiene Carlos Muñoz, quien identifica una cadena directa entre el precio del petróleo, el transporte y el costo final de los alimentos. Aunque destaca que la feria sigue siendo una alternativa más accesible que otros canales de compra, reconoce que los cambios ya comienzan a notarse.
A su juicio, el verdadero impacto se verá con la llegada de nuevos cargamentos durante la próxima semana, cuando los productos reflejen completamente el alza en los combustibles.
En este contexto, el factor tiempo aparece como clave. Tanto expertos como actores del mercado coinciden en que el desfase entre el aumento del combustible y su impacto en los precios finales es breve en el caso de alimentos perecibles.