Biobío: viñateros pronostican caída de más de un 50% en producción de uva por lluvias

07 de Abril 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Cedida

Una caída de más de un 50% en la producción regional de uvas proyectaron viñateros de la zona como consecuencia de una anticipada y abundante lluvia durante la temporada estival.  

La situación se da en un contexto de bajos precios de la uva que haría poco probable poder cubrir los costos de producción asociados en medio de la ya conocida alza en los precios de los combustibles.   

El Dr. Guillermo Pascual de la Facultad de Agronomía de la Universidad de Concepción (UdeC) explicó que la vendimia se adelantó alrededor de dos semanas en algunas zonas lo que hizo que la uva estuviera lista antes de que cayera el agua y no tuvo problemas. “Luego, la ventaja que hubo después de las lluvias es que no hizo mucho calor por lo que las variedades blancas, que son las primeras que salen, se cosecharon relativamente bien”, dijo. 


De acuerdo con el académico, el aumento de las temperaturas después que llueve hace que el nivel de afectación que generan los hongos sea mayor. A ello, Pascual sumó que en la temporada anterior ya se había presentado un escenario de similares características y que, con las lluvias y el sol, vuelven a proliferar los hongos.

Será una vendimia difícil, pero eso se trabaja en la bodega, de alguna manera para poder mitigar porque, si bien hay uva afectada hay variedades que son un poco más resistentes como la tinta País, que es una de las últimas que se está cosechando o empezando a cosechar ya hace un rato”, puntualizó el académico UdeC.


Por su parte, Francisco Lagos, recién nombrado Seremi de Agricultura de Biobío, señaló que “durante la primavera, la combinación de lluvias y temperaturas elevadas podría conllevar el desarrollo de enfermedades fungosas como Botrytis y Monilinia, las que afectan la viabilidad floral y el desarrollo del fruto, menor actividad de los polinizadores bajo condiciones de lluvia, pudiendo sumar otros impactos. Hay que considerar que, en un contexto de alta variabilidad climática, la anticipación se vuelve una práctica determinante. Por eso, servicios del Ministerio de Agricultura como INIA Quilamapu son fundamentales en la anticipación y posterior toma de decisiones”.  

En línea con lo anterior, el jefe de la cartera de Agricultura en la zona resaltó que la institución se ha fortalecido en evaluación de calidad de frutos y en el desarrollo de herramientas que permiten vincular variables climáticas con resultados productivos y de postcosecha. “En este aspecto, el Laboratorio de Calidad de Frutos de INIA Quilamapu cumple un rol clave en este proceso, generando información aplicada para la validación de tecnologías y estrategias de manejo”. 


Productores   

Danilo González, presidente de la Cooperativa Silvoagropecuaria Vitivinícola Frutos del Sur e integrante de la Asociación Gremial de Viñateros de la Región del Biobío dijo que “con esto de que llegara tanta lluvia y demasiado temprano, en el caso de la uva blanca Italia o las cargadoras y otras plantas más que son de cabeza bajahubo harta botrytis donde se pudrieron”.  


Adicionalmente, González comentó que el efecto negativo de las lluvias se da en un contexto de baja producción, tanto de la uva País como la Italia. “La País se está comenzando a cosechar ahora y está muy baja y hay periodos también que, como ha sido más fresco el año, la maduración fue tardía donde hay uvas que todavía no están 100% maduras y eso cuando ya estamos iniciando el 4 y 5 abril por lo que ha sido bastante complejo esto y nos ha jugado en contra”, detalló. 

Otro punto relevante para el dirigente gremial de los viñateros es el bajo precio de la uva y una menor producción. “El precio de la uva se está viendo a $180 el kilo como piso, lo que, considerando una baja aproximada de más del 50% de la producción de la uva, ni que estuviera a $200 el kilo salva los costos. En mis años de experiencia como agricultor y viñatero veo que la agricultura morirá de no intervenir el Estado con algún tipo de subsidio, particularmente para las viñas”.     


Adicionalmente, se esperan consecuencias en el empleo, ya que se proyecta que un “menor tiempo de mano de obra y menos días de trabajo”, añadió González. 

Sara Hidalgo, dueña de la Viña San Lorenzo, una viña familiar de la zona de Yumbel, en el Valle del Biobío, explicó que entre los efectos de las lluvias en las uvas está que “los vinos salen con un menor grado alcohólico y modifica su sabor respecto de cosechas sin el impacto de las lluvias”.  


Al mismo tiempo, Baltazar Roa, viñatero y presidente de la Cooperativa Campesina Los Notros, de la comuna de Nacimiento, también señaló que las lluvias afectan directamente la calidad de la uva. “En la parte sur de la Región del Biobío, donde tenemos las viñas, son todas viñas bajas con racimos muy pegados al terreno que cuando aumentan la humedad proliferan los hongos o botrytis impactando directamente tanto la calidad como la producción final de la uva donde el vino también tiende a salir con menor calidad justo en este periodo de cosechas”.       

En la misma línea, Roa comentó que, entre las medidas para prevenir el negativo efecto de las lluvias, por lo general, está el adelantar las vendimias “que a veces ocurre sin que la uva alcance la madurez suficiente, o también, retrasar la cosecha para que, después de la lluvia, venga el sol y el viento y se seque un poco el racimo para poder disminuir el efecto de los hongos”. 


Consultado sobre los impactos de una eventual menor producción de uvas en la contratación de trabajadores, Roa concluyó que “efectivamente, hay una disminución bastante significativa de la mano de obra que, en este caso, es de personal llamado temporero que es convocado en el periodo de cosecha de las viñas. En promedio, debe ser un 20% de menor contratación de mano de obra por los efectos climáticos”

Gremio


José Miguel Stegmeier, presidente de la Sociedad Agrícola Biobío (Socabio), que agrupa a empresas del sector en la Región, confirmó que las lluvias de fines de verano y de comienzos de otoño tienen efectos negativos en los viñedos. No obstante, indicó que “es una realidad climática histórica de nuestra zona. Ocurre a veces que tenemos otoños secos, lo cual beneficia en particular lo que es la cosecha ideal de la uva vinífera y también de frutos secos como la nuez y la avellana europea, de incursión reciente en nuestra Región, pero, a la vez, un otoño seco afecta negativamente el inicio de las siembras de la estación, cómo también la recuperación temprana de las praderas de secano”.  

El líder gremial recordó, además, que durante este año se registraron abundantes lluvias durante febrero y, sobre todo, en marzo, que holgadamente superaron las estadísticas de temporadas anteriores. “Esto no llega a ser un fenómeno, ya que son situaciones que han ocurrido cíclicamente y respecto de este mes de abril, se pronostica, al menos la primera quincena, más seca de lo normal. Aparecen en estos pronósticos precipitaciones muy menores y temperaturas relativamente altas para la fecha. Vamos a ver qué ocurre ya más a fines del mes”, dijo.   


En cuanto al ámbito laboral Stegmeier manifestó que “cuando se producen daños en la uva a propósito de estas lluvias, la merma obliga a disminuir los costos, entre otros, los relacionados con el personal necesario para cosechar. Menor producción, automáticamente significa menor contratación de fuerza de trabajo”.