Día del Cine: películas grabadas en el Biobío que marcaron la historia del cine chileno

20 de Abril 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Fotografía: Cedida | Contexto

Desde obras pioneras de los años 20 hasta producciones contemporáneas, la Región del Biobío ha sido escenario de importantes películas que reflejan su identidad cultural y social.

El Día del Cine es una iniciativa que busca acercar a las personas a las salas. Este 2026 se celebrará desde este 20 al 22 de abril de 2025, y en Medios UdeC destacamos producciones que han generado impacto y que han sido realizadas en la Región del Biobío.

Si bien el territorio es ampliamente reconocido por su riqueza cultural ligada a la música, existe una dimensión menos visibilizada: su aporte a la historia del cine. Desde producciones de los años 20 hasta obras recientes galardonadas y valoradas por la crítica, la región ha sido escenario y protagonista de importantes realizaciones audiovisuales.


Comenzamos con, “Canta y no Llores, Corazón“ (1925). Cinta histórica que se posiciona como una obra pionera del cine chileno, grabada en su mayoría en Concepción. La película narra la historia de Fresia, quien se enamora en medio de un contexto familiar en el sur, en una relación marcada por el desencanto.

En 1947, “Bajo la cruz del sur” marcó un hito al convertirse en la primera cinta sonora realizada en Concepción, representando un avance significativo para el desarrollo artístico local. En este contexto, el aporte de uno de sus directores, Adolfo Berchensko, fue clave para la evolución cultural de la ciudad penquista.


Posteriormente, en 1967, surgió “Ocaso“, dirigida por Hernán Takeda. La película incluye diversas locaciones de Lota, San Pedro de la Paz y el Valle Nonguén, y narra la historia de un minero que, tras la muerte de su hija, abandona las minas en busca de un nuevo rumbo, conectando profundamente con la identidad local.

Dentro de las producciones más reconocidas se encuentra “Subterra“ (2003), dirigida por Marcelo Ferrari y grabada en la mina el Chiflón del Diablo. La obra retrata la lucha de los mineros por condiciones dignas y justicia social, centrada en la historia de Fernando Gutiérrez, quien se enamora de Virginia Prado, ahijada de los dueños.


Otra producción relevante es “03:34 Terremoto en Chile“ (2011), que aborda las consecuencias del terremoto de 2010, una de las catástrofes más significativas en la historia reciente del país, con impactos que trascendieron la Región del Biobío.

En 2014, “Gritos del Bosque” presentó la historia de dos hermanas mapuches que acompañan a un geólogo norteamericano y a un ingeniero chileno, adentrándose en un bosque donde emergen relatos ligados a batallas históricas en el sector de Cañete.


Ese mismo año, “Matar un Hombre“ (2014), basada en un hecho real ocurrido en Tomé, aborda la historia de una familia que, tras ser víctima de un violento asalto y no encontrar respuesta en el sistema judicial, enfrenta un dilema marcado por la búsqueda de justicia.

Finalmente, “Flow“ (2018) propone un cruce cultural entre el río Ganges de India y el río Biobío en Chile, explorando la vida de comunidades Sadhus y Pehuenches, con el objetivo de reflexionar sobre las tradiciones y la conexión humana.