Concepción: un 25% de denuncias por tenencia irresponsable de mascotas corresponde a perros agresivos

06 de Mayo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Contexto | Pexels

El reciente ataque de un perro a un cisne de cuello negro en la Laguna Redonda de Concepción —que terminó con la muerte del ave tras agonizar en el lugar— encendió alertas sobre un problema persistente en espacios urbanos: la circulación de mascotas y animales sin adecuado control en entornos donde conviven con fauna silvestre.

En la comuna, la situación no es aislada: el 15,68 % de las denuncias en 2025 se dio por mascotas en la vía pública, a lo que se suma otro 10,27 % correspondiente a perros agresivos que sí tienen un tutor identificado, mientras que el 24, 86 % corresponde a los agresivos sin supervisión.

Lo sucedido con el cisne macho, además, dejó a la hembra a cargo de las crías, rompiendo la unidad filial en una especie principalmente monógama durante el ciclo reproductivo, donde ambos ejemplares adultos cumplen roles definidos en el mismo.


De acuerdo con información recabada en el lugar, el ejemplar presentaba heridas atribuibles a mordeduras. Consultados por Diario Concepción, desde el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) confirmaron haber acudido luego de recibir la denuncia, constatando el fallecimiento del ave y lesiones en la zona del pectoral y cuello.

Estas heridas fueron corroboradas por un médico veterinario del ente, junto con la toma de muestras para descartar influenza aviar, cuyo resultado fue negativo. Posteriormente, se realizó la disposición final del animal y los antecedentes fueron derivados al Ministerio Público.


“Frecuentemente recibimos denuncias asociadas a heridas por perros en fauna silvestre, principalmente en mamíferos”, señalaron del SAG, dando cuenta de un fenómeno que se repite en distintos puntos de la ciudad, más allá del caso puntual.

El impacto, explican, no se limita a la agresión directa. En aves como los cisnes, especialmente en periodos de crianza, la presencia o ataque de perros puede generar estrés significativo, debilitando su sistema inmunológico y aumentando su susceptibilidad a enfermedades.


Tenencia irresponsable en Concepción

El marco normativo que regula esta materia en Chile está dado por la Ley de Tenencia Responsable de Mascotas y Animales de Compañía —conocida popularmente como “Ley Cholito”—, estableciendo obligaciones para los tutores en el control y cuidado de sus mascotas, además de asignar a las municipalidades un rol clave en su implementación, particularmente en materia de fiscalización, educación y promoción de buenas prácticas.


En la capital del Biobío, estas disposiciones se articulan mediante su Ordenanza de Medio Ambiente, la cual —por citar una parte— establece en su Artículo 73 la obligación de resguardar la interacción entre mascotas y fauna silvestre en zonas sensibles.

Al respecto, es la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad penquista la que cuenta con una oficina en pro del cumplimiento de esta. Según su último registro anual (2025), se recibieron 185 denuncias asociadas a situaciones vinculadas con animales, lo que permite dimensionar la magnitud del fenómeno a nivel comunal.


La distribución de estos casos muestra que la categoría más recurrente corresponde a perros agresivos sin supervisión, con 46 denuncias (24,86 %). Le siguen los casos de tenencia irresponsable por no suplir necesidades básicas, con 41 registros (22,16 %), y lo que atañe particularmente al caso de Laguna Redonda: la presencia de mascotas en la vía pública, con 29 denuncias (15,68 %).

En un segundo nivel aparecen otras situaciones también asociadas a manejo inadecuado, como 19 casos de tenencia irresponsable vinculada a agresividad (10,27 %) e insalubridad con 13 casos (7,03 %).


A ello se suman 16 denuncias por posible maltrato animal (8,65 %), además de categorías de menor frecuencia como presencia de perros comunitarios, con 6 casos (3,24 %), 3 casos de sobrepoblación felino/canina (1,62 %) y otros 12 sin una categoría clara (6,49 %).

Ahora, si se agrupan las categorías asociadas a tenencia irresponsable, estas concentran 102 denuncias, equivalentes al 55,14 % del total, evidenciando que el problema se expresa principalmente en prácticas cotidianas extendidas entre los tutores.


Según el médico veterinario a cargo de la dirección municipal, Miguel Quezada, en este tipo de denuncias “el municipio actúa conforme a la normativa vigente, aplicando el denominado ‘control de nicho’, que contempla la captura del animal, su esterilización, identificación, vacunación antirrábica, recuperación y posterior retorno a su nicho ecológico”.

“En aquellos casos en que no es posible su reubicación mediante entidades que cuenten con refugios”, añadió.


Acerca de aquellos perros agresivos con propietario, explicó que “se procede de acuerdo con las exigencias orientadas a garantizar la responsabilidad del tutor. En situaciones de incumplimiento de los compromisos adquiridos, se realiza la correspondiente citación al Juzgado de Policía Local”.

No obstante, el propio municipio reconoce limitaciones estructurales para abordar el problema. “Si bien nuestra unidad municipal desarrolla una labor significativa (…), persisten importantes brechas para abordar de manera efectiva la problemática de los perros sin dueño, especialmente en lo relativo a su impacto en la fauna silvestre y la salud pública”, dijo Quezada, concluyendo que “esta situación, además, se vincula a un componente cultural, donde el abandono aún está presente”.


Desafío local

Desde la actividad del resguardo animal, la anterior percepción municipal encuentra un eco. Mariana Rodríguez, rescatista independiente y fundadora de Huellitas Conce —una de las organizaciones denunciantes del hecho de Laguna Redonda—, afirma que situaciones como la ocurrida son habituales.


“Es algo muy común debido a la poca tenencia responsable y a la situación de sobrepoblación que tenemos por el abandono de perros y gatos”, indicó, agregando que “está fallando la fiscalización de la ley de tenencia responsable y su aplicación en tribunales, donde se debería sancionar a quienes incumplen”.

Rodríguez añade que el trabajo de las organizaciones y rescatistas cumple un rol complementario, tanto en la educación de la comunidad como en la reducción de la población de animales en situación de calle. “Sacamos a cientos de animales domésticos de las calles cada año. Sin esa labor, la situación sería aún peor”, concluyó.


Es así como el caso de la Laguna Redonda puso en evidencia una brecha persistente en Concepción. El desafío, a pesar de la existente normativa, radica en su cumplimiento efectivo y en la generación de una cultura de responsabilidad colectiva que evite que episodios como este se repitan.

Cómo punto de cierre, la Municipalidad de Concepción aseveró que continuará “fortaleciendo su labor mediante iniciativas como la captura de animales mediante contención química a distancia, programas educativos en establecimientos escolares, capacitaciones dirigidas a tutores de perros potencialmente peligrosos y fiscalización en terreno” , entre otras acciones que se proyecta ampliar en el corto plazo.