“Seguiremos contribuyendo al desarrollo del quehacer académico de la Universidad”: Dr. Carlos Saavedra, Rector UdeC, a pocos días del fin de su período
10 de Mayo 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Con un balance marcado por el fortalecimiento institucional, el ordenamiento financiero y focalizado en el cuidado de las personas, el Dr. Carlos Saavedra Rubilar describe su administración al cierre de su segundo periodo como Rector de la Universidad de Concepción, y enfatiza que fue una gestión basada en el trabajo colectivo y en la proyección institucional de largo plazo.
A días de completar ocho años en la Rectoría UdeC, la autoridad académica destacó avances en infraestructura, calidad y desarrollo académico, puntualizando que será la comunidad universitaria y la historia de la Casa de Estudios quienes evalúen el impacto de su administración.
-Tras 8 años como Rector de la Universidad de Concepción, ¿cuál es el balance que realiza de su gestión?
-Estoy muy contento, muy orgulloso del resultado de estos 8 años de trabajo, de haber tenido el honor de liderar la conducción de la Universidad de Concepción, y haber tenido un equipo de trabajo fantástico, tremendamente comprometido, creativo y propositivo.
En todos los documentos que estamos entregando en este momento, la comunidad en su conjunto, junto con los cuerpos colegiados, va a poder tener una visión integral de todo lo que se desarrolló durante este tiempo. Así que, a modo de resumen, la evaluación es tremendamente positiva. A modo de ejemplo, indicar que este jueves cerramos un consejo académico donde hubo presentaciones del director de Desarrollo Estratégico, la directora de Docencia, la directora de Equidad de Género y Diversidad Sexual, y las cuatro presentaciones fueron ampliamente agradecidas, reconocidas y se hizo un tributo a lo que había desarrollado cada una de las personas.
Entonces, ese reconocimiento integral a los equipos, que ocurre en cada uno de los lugares donde vamos cerrando este período, muestra que no es sólo una apreciación nuestra, sino que es de la comunidad.
-Si bien ya adelantó algunos, ¿cuáles son los hitos que más destaca de su administración?
-El que más rescato siempre es el cuidado a las personas. El cuidado de las personas se refleja de diferentes formas. Por un lado, el desarrollo de la carrera académica, el impulso al fortalecimiento de la planta académica de la universidad, de todo el personal académico; todos los ajustes que hubo en términos de los mecanismos de reconocimiento para la incorporación del personal académico, que distan mucho de lo que ocurría previamente.
Hoy existen estándares de contrataciones, pisos de contrataciones, tanto en las plantas académicas como docentes, existe una escala de remuneraciones más amplia para el personal académico, también para los funcionarios. Así es que el cuidado primero, el cuidado de las personas es algo que yo creo que es clave.
Un segundo aspecto que diría que también es clave, para la evaluación de este período, ha sido todo el ordenamiento económico-financiero de la institución, y son múltiples los indicadores, tanto a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) como a la Superintendencia de Educación Superior. Existe un conjunto de indicadores económico-financieros y de razones que permiten ver en forma gráfica lo que señalo. Además, el impulso a las actividades de vinculación, fortalecer fuertemente los esquemas de vinculación institucional orientados hacia el fortalecimiento de la bidireccionalidad, pero también la relación simbiótica que tiene que existir entre los procesos formativos y la investigación.
También creo que es un avance sustantivo el profesionalizar la gestión institucional. Hoy, los avances en este marco muestran claramente la relevancia del conocimiento específico en torno a lo que son hoy los desafíos de educación superior, en cuanto a los mecanismos de aseguramiento de la calidad, de herramientas de planificación estratégica, la articulación entre los instrumentos de dirección estratégica en la universidad, que generalmente van a ser tres, que son el plan estratégico institucional, los compromisos y planes de mejora en torno a los procesos de acreditación, y, por supuesto, el plan de gobierno de la administración específica que se encuentre en la conducción institucional. La armonía entre esos tres instrumentos de dirección estratégica son claves en el desarrollo institucional, y pienso que logramos armonizarlos adecuadamente.
Se han sentado las bases para continuar creciendo, continuar desarrollándonos en el futuro. Ampliamos los marcos de internacionalización, se generaron nuevos programas de investigación, se fortaleció, de acuerdo con la realidad económica y financiera de la universidad, la infraestructura. Fueron más de 30 mil metros cuadrados construidos y remodelados los que podemos entregar en esta etapa.
Así son múltiples los escenarios, más allá de toda la capacidad de respuesta en contingencias mayores que tuvimos.
-¿Cuál es su legado o los avances institucionales que considera clave en esta gestión?
-La administración o los períodos de conducción institucional están basados en la propia historia institucional de la universidad, se construyen sobre el legado, el desarrollo institucional previo de todas las administraciones. Es el cúmulo del desarrollo histórico de la institución. Quien tiene que evaluar cuál es el legado de este período es la comunidad universitaria, y no nos corresponde a nosotros. Será el análisis histórico posterior que irá situando en su lugar.
Lo dijimos para el centenario, no corresponde a las administraciones entrantes, ni a las salientes, evaluar estos legados. Son las comunidades las que evalúan; es el desarrollo histórico el que posiciona adecuadamente los períodos directivos de las instituciones.
-¿Cuál es su evaluación del aporte de los distintos equipos que acompañaron su gestión?
-Son los equipos administrativos quienes desarrollan el trabajo en su conjunto, es la comunidad completa de la Universidad de Concepción. Pienso que los equipos directivos superiores de la universidad trabajaron con una abnegación absoluta y con una dedicación absoluta a su quehacer, se manifestaba en los reconocimientos que indicaba anteriormente.
Se han generado esos reconocimientos, más bien, de forma espontánea desde la comunidad, y eso muestra un arraigo, junto con una cercanía de trabajo.
Al mismo tiempo, también está la posibilidad de haber trabajado más allá de la estructura jerárquica institucional, haber trabajado en forma realmente horizontal con los equipos de trabajo y con mucha libertad, con mucha independencia, en el cumplimiento de estos objetivos comunes trazados que el Plan Estratégico Institucional, donde cada una de las direcciones, cada una de las unidades de la universidad aporta a los logros que están allí.
Ese trabajo creo que se ha desarrollado con excelencia, con dedicación, con compromiso y, más que todo eso, con amor por la institución; con la claridad y certeza de ese trabajo horizontal que muchas veces lleva a que quienes desarrollan otras actividades directivas puedan relacionarse como pares con autoridades de niveles superiores, de manera de poder ir generando ordenamiento en el funcionamiento de la institución en aquellos momentos en que se requieren cambios.
-Indicaba el plan estratégico institucional, en esa línea, ¿cuáles son los procesos que permanecen en curso y que considera deberían continuar con la nueva administración?
-Hay diferentes tipos de procesos que son recurrentes en la institución. Uno son los procesos de acreditación institucional, por supuesto, y están ordenados en términos normativos en el país. Son procesos a los cuales tenemos que rendir ante la Superintendencia de Educación Superior, ante la Comisión Nacional de Acreditación, ante el Ministerio de Educación, la Subsecretaría de Educación Superior; son diferentes organismos ante los cuales, por normativa, tenemos que ir desarrollando procesos en términos periódicos asociados a los sistemas de ingreso estudiantil, la oferta estudiantil, a mantener los estándares de calidad. Eso es una tarea regular que tiene que desarrollar la universidad.
Por supuesto que hay proyectos que están en desarrollo y que esperamos que puedan continuar, algunos son Campus Naturaleza; la gestión integrada de planes maestros en los tres campus de la universidad; el desarrollo de la unidad de Santiago como puerta de llegada a la universidad para desarrollar actividades de vinculación con sectores productivos, sector privado, organismos del Estado; la participación en el desarrollo de políticas públicas, conferencias, actividades, entre otros.
También está consolidar los mecanismos de aseguramiento de la calidad en todos los niveles formativos, pregrado, posgrado y formación permanente. Además, consolidar los procesos del desarrollo de la carrera académica en cuanto a la formación pedagógica a todo el personal académico de la universidad. No todos quienes ingresamos a desarrollar actividades académicas tenemos al inicio de nuestra carrera las competencias pedagógicas para entregar de mejor manera los contenidos. Lo que allí se ha hecho es notable en términos del programa de iniciación pedagógica. Hoy cerramos el proceso del año 2025, así que estamos tremendamente motivados a acompañar a la generación que egresa de este plan, que pueden continuar con procesos de terminar con un diplomado en docencia universitaria.
Consideramos además el avance en torno al Distrito de Innovación del Biobío, el Centro de Innovación y Desarrollo de Los Ángeles (CIDLA), precisamente el avance en la reinstalación del campus e ir consolidando una nueva infraestructura para el campus. Son proyectos de largo plazo, que trascienden administraciones y que miran a la institución a largo plazo.
-Desde lo humano, ¿cómo espera que recuerden este periodo liderado por usted?
Más que ser recordada, cada una de las personas que estamos en la administración vamos a volver a nuestros roles académicos, vamos a seguir contribuyendo al desarrollo del quehacer académico de la universidad. Seguimos siendo parte, nosotros no nos alejamos, vamos a seguir contribuyendo al desarrollo de la institución.
Entonces, como indicaba, más que cómo se recuerda, el espíritu y la vocación de servicio con la que nos comprometimos durante estos 8 años en la conducción de la universidad esperamos seguir manteniéndola en el próximo tiempo, y creo que esa es la evaluación que hace nuestra comunidad.
-¿Vuelve a la academia?, ¿cuáles son sus desafíos de cara a lo que se viene tras dejar la Rectoría?
Vuelvo a la academia, como lo he indicado en otras ocasiones. Soy Profesor Titular del Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de nuestra universidad. Estoy tremendamente motivado. Algunos de los colegas que están allí ya me han empezado a compartir sus investigaciones que están desarrollando. En estos días fui a visitar mi nuevo espacio en la facultad, ahí agradezco a los equipos de trabajo, a la dirección del departamento, al decano, que han estado muy preocupados apoyando este proceso.
Espero volver a hacer clases, que es una de las actividades, siempre lo he dicho, que más satisfacciones entrega en la universidad, el contacto con las nuevas generaciones, el poder ayudar a impulsar el desarrollo de carreras académicas emergentes, aprender de las nuevas generaciones, acompañarlos en su desarrollo. También ir a la formulación de proyectos que tengan impacto de alcance nacional.
-Tras todo el recorrido que ha realizado, ¿qué significa para usted hoy la Universidad de Concepción?
-La Universidad de Concepción para mí está profundamente enraizada en términos personales y familiares. Es parte de mi historia familiar, de mi historia personal. Mi esposa hizo posgrados en la universidad, mis hijos estudiaron pre y posgrado, uno de ellos hoy es profesor.
Sueño con mis nietos como estudiantes de la Universidad de Concepción. Por lo tanto, mi identidad total, si bien, como lo he dicho, no es mi alma máter, que es la Universidad Católica de Chile, pero sí es mi alma máter por adopción. Y agradezco ese cariño del alma máter de haberme acogido de la manera que hoy me acoge.