De balneario histórico a humedal amenazado: la realidad que enfrente la laguna Rayencura de Hualqui

26 de Mayo 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Cedida


Desde la leyenda que le da su nombre hasta los desafíos ambientales que enfrenta en la actualidad, la laguna Rayencura, ubicada en Talcamávida, comuna de Hualqui, representa uno de los patrimonios naturales e históricos más relevantes del Biobío.

Declarada humedal urbano en 2021, bajo la Ley 21.202, se transformó en uno de los primeros ecosistemas del país en recibir esta categoría de protección. Sin embargo, cinco años después, la comunidad advierte que la normativa no ha sido suficiente para asegurar su conservación.


La historia de este cuerpo de agua está profundamente ligada a la identidad local. Luis Espinoza Olivares, profesor de Estado en Historia y Geografía e investigador del Biobío, relata en su libro “La Ruta del Oro” la leyenda que explica el origen de la laguna y del propio nombre de Talcamávida.

Según la tradición oral recopilada por el autor, una historia de amor entre los hijos de los caciques de Talcamávida y Catiray terminó en una sangrienta batalla entre ambos pueblos. La tragedia habría dado origen a dos lagunas hermanas: Rayencura, en Hualqui; y Rayenantu, en Santa Juana, mientras que el territorio pasó a conocerse como Tralcamahuica: “Montaña del trueno”.

De balneario tradicional a ecosistema en crisis

Para muchos habitantes, la laguna fue durante décadas un centro de encuentro comunitario y uno de los principales atractivos turísticos de Talcamávida.


Luis Llanos Cartes, vecino que llegó al sector cuando tenía cuatro años de edad y que lleva más de cinco décadas viviendo junto a la laguna, recuerda que fue durante años un concurrido balneario.

Recuerda que durante los meses de verano funcionaban kioscos, zonas de camping y múltiples actividades recreativas. “Mis hijos aprendieron a nadar acá, yo les enseñé. O sea, todos aprendíamos a nadar acá en la laguna”, comenta. “De repente, hace unos 10, 12 años atrás, más puede ser 15, se metió una alga y de a poquito fue cubriendo la laguna”, explica.


A ello se sumó el crecimiento urbano del sector y diversos focos de contaminación. “También se hicieron poblaciones. Eso ayudó a seguir las aguas sucias, contaminación, que venían para acá“, agrega.

Actualmente, el espejo de agua ya no es utilizado como balneario y gran parte de la actividad turística asociada desapareció.


“Creo que en cualquier lugar deberían tener una laguna. Y nosotros no la sabemos apreciar“, lamenta.

Las amenazas que enfrenta el humedal


Una mirada similar comparte Gonzalo Alvear, integrante del Comité Rayencura, organización ciudadana que trabaja en la conservación del ecosistema.

Según explica, uno de los principales problemas radica en que la declaratoria de humedal urbano solo protegió el cuerpo de agua y no la totalidad del entorno ecológico.


“Cuando se declaró este humedal urbano, solamente se declaró el cuerpo de agua como humedal urbano. Por lo tanto, lo que está protegido solamente es el cuerpo de agua“, señala.


El dirigente advierte que gran parte de los terrenos circundantes pertenecen a privados y presentan problemas como acumulación de basura, incendios recurrentes y actividades incompatibles con la conservación ambiental.

Todos los años tenemos entre diciembre, enero y febrero, alrededor de 2 a 3 microincendios, en promedio”, sostiene.


Además, enfatiza que la recuperación del humedal no depende únicamente de obras o inversiones, sino también de la participación activa de la comunidad. Vale mencionar que la línea que une Hualqui con San Rosendo pasa a menos de 5 metros del sitio resguardado.

“Cuando haces restauración ecológica, el eje central y fundamental de la restauración es la participación ciudadana. Sin participación ciudadana, tú puedes invertir mucho dinero en estas cosas, pero si la gente no aprende a cuidar, no aprende a respetar, estos entornos van a terminar destruyéndolo“, afirma.


Desde el comité han impulsado diversas acciones voluntarias, entre ellas jornadas de limpieza, reforestación con especies nativas y actividades de educación ambiental.

“Lo otro es cuidar el cuerpo de agua, evitando que la gente bote basura, que la gente venga a botar animales, que la gente venga a ensuciar o a meter ruido incluso”, añade.


Sin plan de manejo

Uno de los aspectos que genera preocupación entre vecinos y organizaciones es la ausencia de un plan de manejo específico para el humedal, herramienta considerada clave para orientar su protección y recuperación.


Consultado sobre este punto, el alcalde de Hualqui, Ricardo Fuentes, confirmó que actualmente no existe un instrumento de este tipo y tampoco hay planes de realizarlo.

La autoridad explicó que el municipio está concentrado en abordar los problemas más urgentes que afectan a la laguna, particularmente la descarga de aguas servidas y las dificultades de drenaje que presenta el sistema. Sin embargo no considera la aplicación de un plan de manejo, teniendo en consideración que así lo exige la ley de Humedales Urbanos.


Según detalló, actualmente se encuentra en proceso de instalación una planta de tratamiento destinada a mitigar parte de la contaminación que llega al cuerpo de agua.

La planta se está instalando, todavía no cierra el proceso de instalación de la planta, por lo tanto no la podemos echar a funcionar, pero ya en las próximas semanas debería cerrarse ese proceso”, explicó.


El alcalde también mencionó problemas históricos relacionados con el cierre de sistemas de evacuación de aguas lluvias y el estancamiento del agua.

Hoy día la laguna no tiene cómo desaguarse, y eso también produce el estancamiento del agua“, sostuvo.


La apuesta municipal

Pese a las dificultades, desde el municipio proyectan una recuperación gradual del sector.


El jefe comunal explicó que la estrategia contempla, en primer lugar, resolver los problemas sanitarios y posteriormente desarrollar acciones de limpieza y puesta en valor.

“Nosotros queremos primero mejorar la condición de estas irregularidades que han existido con respecto al tiempo. Después, generar una limpieza en la laguna“, afirmó.


Entre los proyectos futuros destaca la creación de un parque perimetral inspirado en espacios públicos desarrollados en lagunas urbanas de Concepción.

“Crear un parque alrededor de la laguna para poder darle valor. Y que pueda ser un paseo familiar que, de alguna u otra manera, reviva la importancia de la laguna, pero de una manera distinta, no para el baño, sino para tener un espacio público“, señaló.

Buscan en definitiva crear una zona similar a la de la laguna Redonda en Concepción.

Un patrimonio que busca sobrevivir


Mientras las instituciones avanzan lentamente en soluciones de largo plazo, la comunidad continúa desarrollando iniciativas para evitar que la historia de Rayencura se pierda.

Vecinos, agrupaciones ambientales y habitantes históricos coinciden en que el valor de la laguna trasciende su dimensión ecológica. Se trata también de un espacio de memoria colectiva, de identidad territorial y de encuentro comunitario.


Por ello, la recuperación de Rayencura aparece hoy como un desafío que combina conservación ambiental, participación ciudadana y rescate patrimonial, en uno de los lugares más emblemáticos de Talcamávida y de la historia de Hualqui.