Plan Eriazo Cero en Biobío contempla nueve terrenos fiscales para recuperar
27 de Junio 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Fue en el Biobío donde precisamente se realizó el anuncio del Plan Eriazo Cero del Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), en voz del propio ministro del ramo, Iván Poduje. En la ocasión, se presentó el caso de Barrio Norte de Concepción, donde se construirá un nuevo polideportivo.
Según el Minvu, son nueve los proyectos contemplados para desarrollar en la zona en el marco de este plan estatal.
En este sentido, son múltiples los usos que se evalúan respecto de los espacios vacíos que se destinarán a esta iniciativa, de acuerdo con lo detallado desde la Seremi de Vivienda y Urbanismo del Biobío. “Hay otros casos en que podrían desarrollarse proyectos de carácter religioso o espacios municipales, pero estamos aún analizando y trabajando en ello”, establecieron.
Asimismo, desde la entidad de Gobierno en el Biobío mencionaron que se encuentran llevando a cabo un catastro de terrenos propiedad del Serviu para que, en el futuro, sean parte del plan. “En lo inmediato, podemos destacar que tenemos disponibles nueve terrenos distribuidos en cinco comunas de la región”, afirmaron desde Vivienda, sin identificar cuáles son las ciudades seleccionadas hasta ahora.
La descripción de este plan y cómo se ejecutará en la zona es que se trata de sitios que son de propiedad del Serviu, los que tendrán diferentes finalidades. “Estamos hablando de espacios que pueden tener fines comunitarios, de equipamiento, o también el desarrollo de proyectos habitacionales”, mencionaron desde la Seremi.
También adelantaron que existen tres casos donde diversas entidades han solicitado previamente a qué destinar los paños o han efectuado propuestas respecto de estos, los que están en proceso de evaluación por parte de la secretaría regional del Minvu.
En este tipo de iniciativas el trabajo colaborativo es decisivo, explicaron desde la Seremi de Vivienda del Biobío, por lo que instituciones de la administración de Gobierno como Bienes Nacionales, además de instancias como las municipalidades y juntas de vecinos, tendrán una importante participación, puesto que el objetivo final es que la utilización de los terrenos vaya en la línea de las necesidades de las comunidades.
“Como señaló el ministro, estamos buscando recuperar todos los sitios vacíos y transformarlos en espacios que sean utilizados por los vecinos. Para esto está el Ministerio de Vivienda, para construir casas y hacer barrios que mejoren la calidad de vida de las personas”, manifestaron.
En cuanto a los detalles del primer terreno oficialmente anunciado en Barrio Norte, desde la Seremi explicaron que es un espacio abandonado hace más de 20 años. El objetivo de este será desarrollar un polideportivo propuesto por la Municipalidad de Concepción. Además, se proyecta que en el mismo terreno o en etapas posteriores se pueda concretar un proyecto habitacional que, inicialmente, daría cabida a 140 familias, adelantaron desde Vivienda y Urbanismo del Biobío.
Desde la academia
La jefa de carrera de Arquitectura de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC), Daniela Villouta Gutiérrez, estableció que esta iniciativa aborda uno de los problemas más visibles en varias ciudades, por lo que valoró como positiva esta medida.
La académica resaltó que es un hecho la existencia de terrenos eriazos que pueden concentrar inseguridad urbana y que, incluso, pueden ser piezas urbanas clave en el sistema metropolitano. “Por lo que recuperarlos para destinarlos a equipamientos comunitarios, vivienda o espacios públicos permite aprovechar un recurso urbano ya disponible”, expuso.
Por consecuencia, se fortalece y crea nuevas “centralidades ricas en diversidad de equipamiento”, es decir, lugares en que se pueden desarrollar y concentrar actividades diversas. “Esto favorece que las personas puedan satisfacer sus necesidades en un entorno más cercano a su residencia”, apuntó.
En cuanto a la utilidad que representa el terminar con sitios eriazos, según la arquitecta, radica en que estos generan discontinuidad en el tejido urbano; por lo tanto, interrumpen recorridos y disminuyen la actividad de los espacios públicos.
“Suelen convertirse en puntos de deterioro ambiental y social. Su recuperación permite dar continuidad en la ciudad y mejorar la percepción de seguridad. Por lo tanto, el impacto del programa no dependerá solo de eliminar un sitio eriazo, sino de la calidad de la intervención urbana y su conexión al resto del sistema urbano”, estableció Villouta.
Lo importante es que no basta con ocupar un terreno vacío; lo necesario es preguntarse qué uso necesita realmente ese barrio, explicó la jefa de carrera de Arquitectura. “Cómo ese proyecto se conecta con la ciudad y qué beneficios genera para quienes ya viven allí”, afirmó.
En otro aspecto, la docente destacó que “la experiencia demuestra que los espacios que nacen con participación de quienes los utilizarán tienen mayor apropiación, mejor mantenimiento y mayor permanencia en el tiempo”.