Fase 2 de Escotillón IV dependerá del Presupuesto: parlamentarios piden asegurar continuidad

01 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
Fotografía: Isidoro Valenzuela M.

Durante junio, Asmar-Talcahuano consolidó un paso clave en su modernización estratégica con el bautizo y botadura del buque multipropósito LPD 93 “Magallanes”, la primera unidad de la fase 1 del Proyecto Escotillón IV.

Dentro de esta misma etapa también está considerada la construcción de una segunda unidad, la que ha sido denominada “Rapa Nui”. Esta inició sus faenas en agosto de 2025 y se proyecta que será lanzada al mar el primer semestre de 2029.

Cabe destacar que la Fase 1 de la iniciativa de construcción naval considera la fabricación de los dos mencionados buques, con una inversión de US$ 409 millones y con un plazo de 100 meses de ejecución, consignado en un contrato firmado el 31 de agosto de 2022. La construcción de la nave, a inicios de 2026, presentaba un 6% de avance.


Proyecto

Escotillón IV, según afirman las autoridades, marca un avance fundamental para la soberanía tecnológica del país. Asimismo, aseguran que fortalece la economía local mediante la creación de empleo calificado en la Región del Biobío.


Este programa de defensa, además, busca reemplazar los buques antiguos del Comando Anfibio y Transportes Navales.

Continuidad


En tanto, la construcción de los buques multipropósito 3 y 4 del proyecto Escotillón IV de la Armada de Chile ya está incorporada en la planificación de los próximos años, pero los recursos necesarios deben ser considerados y dispuestos en las próximas leyes de presupuesto que elabore el Gobierno del presidente José Antonio Kast.

En enero de 2025, el entonces comandante en jefe de la Armada, almirante Juan Andrés De la Maza, durante la firma del decreto que aprobó la Política Nacional de Construcción Naval y la orden presidencial que autorizó la Fase 2 de la iniciativa, precisó que la construcción del tercer y cuarto buque multipropósito del proyecto tendrá un costo de alrededor de US$ 600 millones.


“Los dos primeros buques estamos hablando de US$ 420 millones. En los dos siguientes los estamos reevaluando por no menos de US$600 millones, considerando que todo se encarece post pandemia”, dijo el —en aquel entonces— comandante en jefe de la marina de guerra.

Asimismo, desde el Ministerio de Defensa, a inicios de 2026, precisaron que la construcción de los restantes dos multipropósito en el marco de Escotillón IV ya está ingresada en la planificación de los próximos años, pero sus recursos deben considerarse anualmente en las leyes de presupuesto.


La exministra de la cartera de Defensa, Andrea Delpiano, había sostenido que “la planificación de las adquisiciones que hacen las Fuerzas Armadas es una planificación de 15 años; o sea, primero porque los procesos demoran, segundo porque es una cosa que no se compra de un día para otro”.

Congresistas


En línea con lo último, sobre la discusión de las futuras leyes de presupuesto, congresistas de la Región del Biobío afirmaron que se debe llevar adelante la construcción de la Fase 2 del Escotillón IV con los recursos que se requieran.

La diputada Joanna Pérez afirmó que “creo que vale la pena mantener los compromisos que hace el Estado de Chile. Más allá de la situación económica, tenemos que pensar en que estos proyectos reactivan. Así como en la Armada o como en EFE con el Biotren a Lota, vamos a exigir que estos proyectos se ejecuten porque son esperados, anhelados, y todos, de manera transversal, hemos hecho esfuerzos para ello; ha estado en la ley de presupuesto y, por lo tanto, es necesario retomarlos, especialmente por lo que pasa en la Región del Biobío”.


Por su parte, el diputado Antonio Rivas aseguró que la iniciativa castrense debe transformarse en una prioridad para el Estado, “especialmente en un momento en que las cifras de desocupación vuelven a confirmar que el empleo sigue siendo la principal preocupación de miles de familias”.

Para Rivas, asegurar el financiamiento de la segunda fase en la próxima Ley de Presupuesto “no es solo una decisión para fortalecer las capacidades de la Armada, sino una apuesta concreta por el desarrollo del Biobío, la generación de empleo de calidad y el fortalecimiento de nuestra industria. Tenemos que cuidar este proyecto, darle continuidad y ampliarlo a su máxima capacidad, porque Asmar tiene todas las condiciones para consolidarse como uno de los grandes polos de desarrollo industrial y construcción naval del país”.


Asimismo, el vicepresidente del Senado, Iván Moreira, quien fue parte de la botadura del buque Magallanes, abordó el financiamiento del Proyecto Escotillón IV y agregó que “Asmar es una gran institución a la que hay que apoyar. Tenemos que contar con una política pública respecto a la construcción de naves y debemos respaldar a Asmar, pese a los recortes presupuestarios, para que siga construyendo muchos barcos más”.

Igualmente, el senador Moreira señaló que el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval “tiene una imagen internacional muy grande y muy importante. Así que creo que vienen tiempos mejores para Asmar, Chile, Talcahuano, para la generación de empleo y para seguir construyendo estas maravillas”.


Inversiones en Asmar

Paralelamente, de acuerdo con la Memoria Anual y Estados Financieros, en 2025 Asmar invirtió US$ 19 millones para la consecución de sus planes, de los cuales US$ 7 millones fueron destinados a inversiones mayores.


En este marco, las principales inversiones mayores del año 2025 estuvieron orientadas a mejorar la capacidad productiva de tres plantas, ejecutando obras para la normalización de las instalaciones eléctricas e infraestructura con el objeto de dar cumplimiento a la normativa de la SEC (NCh 4/2003) y garantizar, de esta manera, la seguridad de los trabajadores, equipos e infraestructura.

También se destinaron recursos para la recuperación de capacidades, destacándose en el Biobío el Patio de Planchas en Talcahuano, redes de servicios de aire comprimido en Talcahuano y equipos de procesos productivos del tipo CNC en Valparaíso y Talcahuano.


A esto también se suma la ejecución de la ingeniería básica del Proyecto Complejo Industrial Patio Varada de Talcahuano, adjudicado en 2024 a Syncrolift AS como contratista principal y con Royal Haskoning como proyectista para obras civiles.