Denuncia por diseño de buque Magallanes: Contraloría comenzó revisión y Asmar descartó fallas normativas
06 de Julio 2026 | Publicado por: Diario Concepción
El ente contralor analiza presuntas irregularidades por cambios en construcción del buque LPD-93, que ya tiene un 75% de avance. La empresa de la Armada prepara su contestación formal.
La Contraloría General de la República (CGR) inició la revisión y análisis de una denuncia que apunta a presuntas irregularidades por cambios en la construcción del primer buque del Proyecto Escotillón IV de Asmar en Talcahuano, el LPD-93 “Magallanes”. La nave lleva un 75% de avance general y recientemente fue lanzada al mar en una ceremonia encabezada por el Presidente José Antonio Kast.
En específico, la acción —presentada por un exfuncionario del astillero— recurrió a la CGR exponiendo que se realizaron modificaciones en el diseño original del navío en un 21%, generando un buque distinto al que se licitó internacionalmente.
“El proyecto de Ing. Básica ganador correspondía al proyecto de un buque de 121.4 m de eslora (largo total) que pesaba 10.244 toneladas de desplazamiento (peso) y que además tenía 2 ejes propulsores paralelos”, detalla el denunciante. Sin embargo, el documento presentado ante el ente contralor describe que, “al cabo de poco tiempo, el proyecto ganador fue sustituido por otro proyecto el cual también fue suministrado por la empresa Vard Marine, pero este nuevo proyecto nunca hizo parte de ninguna licitación internacional”.
Del mismo modo, la denuncia establece que, “sólo para graficar la diferencia entre los proyectos, en este nuevo proyecto el buque mide solo 110 m de eslora (largo total), o sea con 11.4 m menos, pesando sólo 8.010 toneladas de desplazamiento; 2.234 toneladas menos que el original y además ahora tiene dos ejes propulsores divergentes”.
Según señaló el recurrente, “esta sustitución de proyectos no puede atribuirse a un simple ajuste menor del proyecto o que corresponde al reemplazo de un proyecto de buque por el proyecto de buque semejante, ya que claramente las diferencias entre los proyectos escapan por mucho de lo que se podría llamar un buque semejante”.
En la misma línea, plantea que “si se comparan ambos desplazamientos la diferencia es más de 21%, por lo tanto, el proyecto del nuevo buque en ningún caso puede ser considerado un buque semejante al anterior; más bien, debe ser considerado un buque completamente nuevo y diferente del proyecto que los chilenos dijimos haber escogido como ganador”.
El denunciante expuso también que “difiere el equipamiento principal instalado, que es distinto al indicado en el proyecto originalmente ganador, lo que claramente hace concluir que el costo de la realización del proyecto actual es muy diferente del costo que se proyectó para el buque original de 121.4 m”
Respuesta de Asmar
Al respecto, de acuerdo a datos recabados por Diario Concepción, el ente contralor comenzó el análisis del caso y Asmar ya recibió el requerimiento remitido por la CGR.
Consultados por este medio, desde Astilleros y Maestranzas de la Armada indicaron que, conforme a lo instruido por el órgano fiscalizador, se dispuso que la respuesta sea entregada directamente al solicitante. “Para ello, se están analizando y verificando los antecedentes recibidos, así como preparando la respuesta que corresponda, labor a la cual estamos abocados actualmente”, precisaron.
A su vez, enfatizaron que, “como política permanente, Asmar desarrolla sus procesos de contratación y ejecución de proyectos conforme al marco normativo vigente, aplicando los procedimientos y controles que corresponden para este tipo de actividades”.
Magallanes
Vale recordar que el buque LPD-93 “Magallanes” alcanzó el 100% de su avance estructural con su botadura oficial al mar el pasado 18 de junio en ASMAR Talcahuano. Con un 75% de avance general, el proyecto iniciará su fase de integración de sistemas y pruebas para su entrega operacional en 2027.
En base a sus especificaciones, la nave puede transportar a más de 250 personas, lanchas de desembarco y helicópteros. Está diseñado para operaciones de apoyo logístico y respuesta ante catástrofes en zonas aisladas, y cuenta con capacidad de proyección hacia la Antártida durante el verano.
La iniciativa impulsa la autonomía industrial de Chile, marcando un hito en el Plan Nacional Continuo de Construcción Naval. Mientras se avanza con el “Magallanes”, la segunda unidad, el “Rapa Nui”, ya se encuentra en fase de construcción.