“Uno se da cuenta de que puede amar profundamente”: primer hombre en la Región se certifica como familia de acogida

11 de Julio 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Fotografía: Cedida

“Siento que hace mucho tiempo, por mi trabajo y mi desarrollo como persona, siempre me interesó trabajar por la infancia”, cuenta Nicolás Gómez, tras convertirse en el primer hombre de la Región del Biobío en certificarse como familia de acogida.

Se trata de un hecho inédito en el Servicio de Protección Especializada de la Niñez. Un hombre se certificó como parte de la red de cuidado y protección temporal de menores, abriendo una señal a la diversidad de familias que pueden ser consideradas para ejercer esta valiosa labor. En Biobío hay alrededor de 100 familias que cuentan con esa certificación.

“Esto me hace sentido porque, conversándolo con mi hija de 15 años, concluimos que, más que nunca, tenemos que tomar acción. Las ideas son muy lindas, pero cuando uno hace algo, marca la diferencia”, agregó a Diario Concepción.


Una historia para destacar

En este contexto, los equipos técnicos que realizan la selección están abiertos a considerar distintos tipos de familias para ampliar la red de cuidado de niños, niñas y adolescentes.


Nicolás Gómez explicó que, en la labor que asumió, su hija tiene un rol clave como hermana de acogida. “Ella, por supuesto, es parte de este acogimiento y está muy feliz también de serlo. Esa conexión con ella, al tomar esta iniciativa, fue algo muy natural; fue también algo un poco mágico”, dijo.

Actualmente, Gómez lleva cerca de tres semanas como familia de acogida de un lactante. Sobre la experiencia, reconoce la exigencia, pero también la dimensión emocional del proceso. “Comprendo que esto es un gran desafío. Mi bebé acogido va a cumplir tres meses este domingo y, realmente, siento que hay que ser valiente para hacerlo, pero es demasiado gratificante sentir lo que uno siente y descubrir lo que va surgiendo”, sostuvo.


En su descripción de estas primeras semanas con el bebé, aseguró que “puede sonar un poco cliché, pero de verdad uno se da cuenta de que puede amar profundamente a alguien a quien le abres tu hogar y acompañas en un momento difícil de su vida. Te das cuenta de que lo amas tanto que quieres que esté bien y darle la seguridad que necesita”, afirmó.

En relación con la situación en que se encontraba el menor cuando se integró a su familia, dijo que “llegó en estado de alerta. Un bebé nota las cosas, se da cuenta de todo su entorno. Llegó con un ojo abierto y un ojo cerrado, digamos. De a poquito se fue generando esta confianza y hoy día está descansando mucho más; por ende, yo también”.


Este pionero padre de acogida en Biobío ya conocía experiencias similares con la Fundación Abrázame, entidad especializada en trabajar con niños y niñas vulnerables. En dicha organización había iniciado una postulación, pero producto de una conversación con su hija de 15 años concluyeron que el camino para ellos era convertirse en familia de acogida.

“Me siento bien porque esto puede permitir que más personas también quieran hacerlo, que más personas puedan motivarse por algo como esto”, agregó.


También comentó que sus amistades han destacado su valentía al asumir este desafío, sobre todo por la futura e inevitable despedida, ya que, como se señaló, este proceso es temporal.

“Es inevitable saber que habrá una despedida. La vida también tiene esos matices. Por lo general, uno puede conocer a una persona y el día de mañana tener que despedirse. La vida es cíclica y me siento preparado para ese momento”.


Servicio de Protección Especializada


Desde el Servicio


Desde el Servicio de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, su director nacional, Claudio Castillo, valoró el avance regional y el impacto del caso.

“Hemos logrado avanzar significativamente en tener más familias de acogida disponibles, familias externas. Hoy contamos con un poco más de 800 familias externas establecidas en todo el país acogiendo niños y niñas. Más de 100 son del Biobío y el año pasado esta fue la región que logró acreditar la mayor cantidad”, explicó.


La autoridad subrayó que el sistema ha ido adaptándose a distintas realidades familiares.

“En el ámbito del acogimiento familiar no se aplican las mismas reglas o requisitos que para la adopción. En ese sentido, tenemos una mayor flexibilidad respecto de la composición familiar. No solo matrimonios; también hay padres e hijos, madres e hijas, que son familias acogedoras”, indicó.


En esa línea, destacó el valor simbólico del caso de Nicolás Gómez. “Son señales significativas, porque esta es una tarea respecto de la cual no podemos excluir a nadie. Tenemos que incluir familias; necesitamos más familias de acogida. Hay muchos, demasiados niños en residencias que están a la espera de un entorno y un ambiente familiar”, enfatizó.

Desde el Gobierno, el seremi de Desarrollo Social y Familia del Biobío, Daniel Manchileo, también destacó que “es un hito sumamente especial certificar a diferentes familias de acogida que van en ayuda de un niño o una niña que hoy necesita amor y cariño. Nadie en nuestro país debiese vivir sin la entrega de una familia”.


Asimismo, hizo un llamado abierto a la ciudadanía. “Esperamos que toda la sociedad pueda conocer cómo funcionan las familias de acogida. Nuestro equipo realiza todo el acompañamiento necesario con la intención de llegar a tiempo y entregar el cariño y el afecto que tanto necesitan los más pequeñitos de Chile y de nuestra Región”, concluyó.