Más de 712 mil clientes de la Región se beneficiarían con proyecto que posterga deuda de tarifas eléctricas
12 de Julio 2026 | Publicado por: Equipo Digital
El invierno más frío que ha enfrentado la zona durante las últimas semanas ha obligado a miles de familias a aumentar el uso de calefactores eléctricos, estufas, secadoras y otros artefactos para enfrentar las bajas temperaturas, incrementando de manera importante el consumo de energía y, con ello, el monto de las boletas.
Realidad en el Gran Concepción
Esa realidad es la que vive Mariela Inostroza, vecina de Hualpén, quien asegura que el frío de esta temporada se ha reflejado directamente en el presupuesto familiar.
“Este invierno lo hemos sentido mucho más frío que otros años y eso se nota al tiro en la cuenta de la luz. El mes pasado pagamos cerca de $18 mil más que el mismo período del año pasado, así que cualquier medida que ayude a que la cuenta no siga subiendo se agradece”, señaló.
Una situación similar describe Yanko Briceño, residente de San Pedro de la Paz. Según comentó, pese a los esfuerzos por reducir el consumo eléctrico, las condiciones climáticas han hecho prácticamente imposible mantener las cuentas bajo control.
“En mi casa tratamos de ahorrar, apagamos las luces y desenchufamos lo que no usamos, pero en invierno es difícil porque el frío obliga a usar calefacción. También la secadora ha funcionado mucho más porque casi no ha habido días para secar ropa al aire libre. La cuenta subió como un 25% y ya empieza a sentirse en el presupuesto familiar“, afirmó.
El impacto no solo se ha sentido en los hogares. Elisa Faúndez, propietaria del almacén “Donde la Pepi”, en Barrio Norte de Concepción, explicó que los costos eléctricos también han aumentado considerablemente para los pequeños comerciantes, quienes dependen del funcionamiento permanente de sus equipos de refrigeración.
“Tenemos varios refrigeradores, congeladoras para los helados y bebidas, además de vitrinas que no se pueden apagar. En invierno el consumo igual aumenta porque usamos calefacción para atender a los clientes y los equipos funcionan las 24 horas. La última cuenta llegó casi $40 mil más alta que hace unos meses y eso termina afectando directamente los costos del negocio”, indicó.
Proyecto “Ordenemos la cuenta”
En medio de este escenario, la Cámara de Diputadas y Diputados aprobó en general el proyecto de ley denominado “Ordenemos la cuenta”, iniciativa impulsada por el Ejecutivo que busca postergar el pago de la deuda acumulada por las tarifas eléctricas con las empresas distribuidoras y evitar que dicho costo se traduzca en un incremento inmediato para los consumidores.
La propuesta fue respaldada por 89 votos a favor, 34 en contra y nueve abstenciones, estableciendo un mecanismo colectivo que contempla un cargo aproximado de $5 por kilowatt hora entre los años 2028 y 2035 para financiar la regularización de la deuda tarifaria acumulada.
Carolina Echagüe.
El proyecto también considera extender hasta 2027 el Subsidio Eléctrico destinado al 40% más vulnerable de la población, mediante un sistema de postulación, con recursos cercanos a los US$120 millones anuales.
Según el Gobierno, esta medida permitirá evitar que los hogares de menores ingresos enfrenten nuevas alzas cuando comiencen a pagarse las deudas del sistema.
Junto con ello, la iniciativa enfrenta una deuda superior a los US$900 millones originada por retrasos en los procesos tarifarios entre 2020 y 2024, modifica la Ley General de Servicios Eléctricos para perfeccionar los mecanismos de tarificación, permite revisar de manera voluntaria contratos de suministro suscritos bajo condiciones de mercado más costosas.
Biobío
En la Región del Biobío, de acuerdo con cifras entregadas por la Seremi de Energía, 712 mil 118 clientes regulados podrían verse beneficiados por la iniciativa.
Durante la discusión del proyecto, la ministra de Energía, Ximena Rincón, respondió a una de las principales críticas formuladas durante la tramitación.
“Quiero despejar un tema que se trató de instalar persistentemente en el debate, que aquí las personas le van a pagar a las empresas, no es así, cuando uno separa el nivel de deuda de las empresas versus el de los clientes residenciales, la verdad es que es mayor el nivel de deuda de estos últimos”, afirmó.
A nivel regional, el seremi de Energía del Biobío, Javier Salamanca, explicó que la iniciativa pretende entregar mayor estabilidad a las tarifas y poner fin a la incertidumbre que durante años ha acompañado los procesos de fijación de precios eléctricos.
La autoridad sostuvo que el proyecto busca ordenar los procesos tarifarios pendientes, impedir que las deudas acumuladas terminen transformándose en mayores cobros para las familias y avanzar hacia un sistema más confiable, protegiendo el presupuesto de los hogares.
Asimismo, Salamanca destacó que la propuesta incorpora tres ejes centrales: la extensión del subsidio eléctrico para apoyar a las familias más vulnerables, un mecanismo que permita regularizar las deudas sin provocar nuevas alzas en las cuentas y medidas orientadas a fortalecer la calidad y continuidad del suministro eléctrico.
“En la Región del Biobío sabemos que la cuenta de la luz representa un gasto importante para miles de familias. Es por eso que este proyecto de ley busca entregar mayor tranquilidad, entendiendo el subsidio eléctrico para quienes más lo necesitan, evitando nuevas alzas derivadas de deudas tarifarias acumuladas y fortaleciendo la calidad del servicio eléctrico.”, manifestó.
Congresistas
El avance de la iniciativa también generó reacciones entre los senadores que representan a la Región del Biobío, quienes valoraron distintos aspectos de la propuesta.
El senador Enrique van Rysselberghe (UDI) sostuvo que, aunque el origen del problema corresponde a años anteriores, el proyecto representa una respuesta favorable para los usuarios.
“Si bien este es un problema heredado, valoro que este gobierno ponga a las familias primero proponiendo la rebaja y certeza tarifaria, extendiendo el subsidio eléctrico y ayudando a las familias más vulnerables del país”, señaló.
El parlamentario también respaldó uno de los argumentos expuestos por el Ejecutivo durante la discusión legislativa.
“Este proyecto desmiente lo que la oposición quería imponer como idea, de que las personas le van a pagar a las empresas, lo que no es así, porque cuando se separa el nivel de deuda de las empresas versus el de los clientes residenciales, el mayor nivel de deuda es el de clientes residenciales”, afirmó.
Respecto del mecanismo para saldar la deuda acumulada, Van Rysselberghe indicó que el esquema de pago gradual propuesto permitirá distribuir el impacto en el tiempo, entregando plazos definidos y evitando que se produzcan nuevos incrementos que afecten directamente a los consumidores.
Por su parte, el senador Sebastián Keitel valoró que la iniciativa combine apoyo social con una solución estructural para un problema que lleva años pendiente.
“Me parece que es un proyecto responsable, que protege en primer lugar a las familias más vulnerables gracias a la extensión del subsidio eléctrico, y al mismo tiempo, aborda un problema que se arrastra desde hace años, estableciendo una fórmula para pagar la deuda pendiente a las distribuidoras, sin traspasar ahora el costo”, manifestó.
El legislador agregó que otro aspecto relevante es la posibilidad de revisar contratos de suministro de energía que actualmente presentan valores elevados.
“Además, abre la posibilidad de renegociar voluntariamente los contratos de energía más caros, con reglas claras y plena certeza jurídica, para generar mejores condiciones y avanzar hacia cuentas de la luz más bajas en el futuro”, indicó.