Pellet mantiene su stock en Biobío frente al alza de la demanda por bajas temperaturas
11 de Agosto 2026 | Publicado por: Antonia Ortiz Hormazábal
Se espera que las heladas agudicen la necesidad de calefacción en la región. AChbiom y Corma descartan un desabastecimiento generalizado de biomasa y aseguran que la cadena se mantiene operativa.
Si bien el aviso por heladas emitido por la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) entre las madrugadas del domingo y el lunes para el Biobío ya terminó, la sensación de frío continuará.
Dicho Aviso Meteorológico contemplaba temperaturas de entre -3 °C y -1 °C en el valle y la precordillera, junto con probabilidad de formación de escarcha durante ambas jornadas. Y, en efecto, el episodio cerró ayer con una fría mañana en diversos puntos de la zona.
Pero aquel descenso en las temperaturas no parece ser algo aislado. Desde la DMC explicaron que el ingreso de una masa de aire polar continuará afectando a la región durante los próximos días, con sectores del valle que todavía podrían registrar temperaturas bajo cero.
Paralelamente, según distintos pronósticos, en sectores de alta cordillera las temperaturas podrían descender incluso por debajo de los -10 °C.
El meteorólogo de la DMC, Alonso Guajardo, advirtió que el frío podría ser incluso mayor a nivel de superficie, especialmente en sectores donde la radiación solar no alcanza directamente.
“Esa masa polar llegó hasta la Región del Biobío y va a seguir afectando. No solo el día, mañana y pasado continuamos con las temperaturas, y en algunos sectores del valle todavía bajo cero”, explicó.
A esto se suma la continuidad del Código Azul por temperaturas de 0 °C o menos en Los Ángeles, medida que se mantendrá activa hasta el miércoles y que contempla el despliegue en terreno para entregar abrigo, alimentación caliente y derivación a albergues a personas en situación de calle.
Por si fuera poco, habrá nubosidad parcial y lluvias en casi todas las comunas durante los próximos días, aunque lejos de la intensidad de anteriores frentes, como los de julio y principios de este mes.
Eso sí, para el viernes se espera un nuevo sistema frontal, aunque con precipitaciones líquidas y sin nieve en los sectores de valle. De este modo, las mañanas y noches continúan marcadas por la sensación de frío y vientos helados, manteniendo la necesidad de calefacción.
Con el invierno todavía lejos de terminar, sumado a la habitual y lenta transición climática en las primeras semanas de primavera, el escenario pone bajo atención una pregunta más cotidiana: ¿hay suficiente leña y pellet para mantener encendidas las estufas?
Stock de biomasa
El escenario del pellet comenzó a tensionarse en distintos puntos del sur del país. En Valdivia, por ejemplo, agrupaciones vecinales denunciaron durante el fin de semana dificultades para encontrar el producto, mientras que durante las últimas semanas consumidores también han reportado problemas de disponibilidad en supermercados y distribuidoras, especialmente durante los períodos de mayor demanda asociados a las bajas temperaturas.
La industria, sin embargo, descarta un desabastecimiento nacional generalizado. En recientes declaraciones a El Mercurio, la gerenta de la Asociación Chilena de Biomasa (AChbiom), Daniela Espinoza, desdramatizó dicha percepción atribuyendo específicamente a dificultades logísticas, a la estacionalidad del consumo y desafíos concretos en algunos puntos de distribución.
A pesar de lo anterior, el escenario adquiere una dimensión particular en el Biobío, principal polo productor de pellet del país.
Consultada por Diario Concepción, la dirigente gremial y ex seremi de Energía del Biobío reafirmó que, en términos generales, las empresas de la región se encuentran operando y produciendo de acuerdo con lo previsto para esta temporada.
Espinoza explicó que naturalmente “el desafío logístico se hace más evidente durante las semanas de mayor demanda”, agregando que, mientras la mayor producción se da en las regiones del Maule, Biobío y La Araucanía, “los principales centros de consumo se encuentran más al sur”.
“Mientras más alejados están los puntos de consumo de los centros productivos, mayor es el esfuerzo que se requiere para reponer oportunamente los stocks”, continuó, explicando que la Región de Los Lagos es la que “concentra cerca del 30 % del consumo nacional”.
Finalmente, sobre si las compañías de pellet han debido recurrir a materias primas provenientes de otras regiones ante eventuales dificultades de abastecimiento en el Biobío, Espinoza explicó que todas optan libremente con qué proveedor trabajar.
“Cada empresa cuenta con su propia red de abastecimiento, definida de acuerdo con sus necesidades y capacidad productiva, por lo que el origen de la materia prima puede encontrarse dentro o fuera de la región”, cerró.
Cadena logística
En medio de las consultas por el abastecimiento de biomasa para calefacción durante el invierno, también se buscó conocer cómo las últimas lluvias habían impactado a la cadena forestal, particularmente qué tan bien o mal parada quedó la industria para asegurar el suministro de materias primas hacia los productores y distribuidores del mercado mayorista y minorista de biomasa.
Desde la Corporación Chilena de la Madera (Corma), su gerente general, Antonio Minte, aseveró que las precipitaciones no tuvieron una incidencia significativa en la producción industrial de madera o en la logística de suministro de biomasa de sus empresas asociadas.
“Si bien el invierno siempre impone mayores desafíos logísticos, la industria se mantiene operativa y preparada para responder a la demanda”, afirmó.
En cuanto al pellet, Minte precisó que la contraparte técnica de Corma es AChbiom, desde donde —según indicó— les han informado que “sus empresas están operando a máxima capacidad, haciendo todos los esfuerzos logísticos para llegar a las familias que han optado por este combustible”.
Finalmente, respecto de la leña, el ejecutivo aclaró que si bien Corma no monitorea directamente ese mercado, “es urgente y necesario que se avance en su fiscalización formal tras la promulgación de la Ley de Biocombustibles Sólidos”, de manera de asegurar “un estándar seguro, sustentable y de calidad para la población”.