¿Mohos en casa?: mayor ventilación y limpieza seguida para abordar este problema silencioso
22 de Agosto 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Reacciones alérgicas y respiratorias, exacerbar manifestaciones de patologías respiratorias crónicas o alergias complejas, incluso infecciones en grupos de riesgo como pacientes con inmunosupresión, son problemas de salud que puede traer la presencia persistente de mohos dentro de hogares, establecimientos educacionales u oficinas.
Por eso se debe prevenir o controlar esta problemática silenciosa que se evidencia como manchas de distintos colores en áreas como techos, paredes, marcos de ventanas y también en objetos como ropa, y que es común en sitios con condiciones ambientales de humedad, natural en una ciudad como Concepción o espacios como baños, y que se acentúa en nuestro invierno por factores propios de la época y empeora si hay lluvias y/o filtraciones de agua en los inmuebles.
¿Qué medidas tomar en los hogares? ¿Se requieren productos específicos? ¿Existen remedios caseros efectivos como usar cloro o vinagre?
El problema de la humedad
El micólogo Götz Palfner, director del Laboratorio de Micología y Micorrizas y académico de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción (UdeC), explica que los mohos son un tipo de hongo que, como todo ser vivo, requieren ciertas condiciones ambientales y alimento para vivir y proliferar, y para estos organismos es la humedad lo elemental.
Por ende “para evitar el problema de los mohos hay que controlar la humedad y lo básico para ello es aireando o ventilando el hogar y espacios”, afirma.
En la misma línea es importante evitar o reparar las filtraciones de agua en techos, paredes, ventanas o cañerías; tener buena aislación térmica, controlar la condensación en ambientes, usar fuentes de calefacción que no produzcan vapor de agua e idealmente no secar ropa dentro del hogar, secar cuando bien cuando se mojan las superficies, y/o emplear deshumificadores de buena calidad.
“Otra alternativa para reducir el riesgo de hongos en paredes o techos es utilizar pintura antifúngica. El problema es que no habitan sólo en techos y paredes, también pueden instalarse en muebles de madera, libros, documentos, ropa, zapatos”, advierte el investigador.
Desde allí resalta que cuando se ven los hongos es importante limpiarlos, si bien no es una solución definitiva si persiste la humedad.
Para sacar los mohos se comentan y sirven distintas soluciones caseras sencillas, entre las que destaca usar cloro, vinagre o alcohol, cuya composición resulta dañina para estos organismos. Aunque deben ser una acción regular, porque no son sustancias que persistan en el tiempo, se evaporan, y pueden volver a crecer.
Desde allí, el doctor Palfner aclara que “limpiar sólo con agua no sirve, porque es alimento vital del hongo”.
Condiciones ideales
Con la humedad como condición elemental, mientras mayor sea en el ambiente, más rápido y exitosamente crecerán los hongos.
El material de la superficie en que se instalan también es relevante. El micólogo explica que los hongos son primordiales descomponedores de materia orgánica, por lo que proliferan en lugares u objetos de origen natural como madera o papel, mientras no lo hacen en el plástico.
También aclara que son distintas especies de mohos que se pueden ver, algunas son más eficientes y pueden vivir en comunidades diversas, y se distinguen por sus colores, como negros, verdes azulados, amarillos, blancos. En nuestro contexto las familias más comunes son los géneros Aspergillus y Penicillium.
Un punto que destaca el experto es que hay especies que generan toxinas que incluso pueden ser mortales, pero no son comunes en nuestro contexto.
Resguardos para limpiar
Limpiar los hongos de distintas áreas y superficies de los inmuebles se basa en medidas sencillas, pero que deben tener distintos resguardos para que sean efectivas y que la acción no repercuta en efectos secundarios en la salud, además de implementarse con regularidad si la humedad persiste.
El médico Nicolás Saá, académico del Departamento de Ciencias Clínicas y Preclínicas de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (Ucsc), destaca que lo elemental evitar levantar polvo y/o dispersar e inhalar esporas en el ambiente. Además hay que cuidar no tener en contacto la piel con sustancias irritantes.
“Se recomienda utilizar guantes, protección ocular y, si la zona es extensa o se generará polvo, una mascarilla N95”, detalla. Además, mientras se realiza la limpieza hay que mantener una buena ventilación.
También enfatiza que “nunca se debe mezclar cloro con amoníaco u otros productos de limpieza, porque pueden producirse gases tóxicos”.
Sobre la forma de realizar la limpieza, explica que en superficies duras se debe frotar la zona con la solución utilizada y secar completamente después.
“En materiales porosos, como placas de yeso, alfombras, cartones o aislantes muy contaminados, a veces es necesario retirar y reemplazar el material”, sugiere.
Lo mismo en casos extremos, cuando la presencia de hongos está muy extendida en superficies o áreas como techos, lo ideal sería cambiar el material. O bien botar ropa, calzado o muebles en que estos se han instalado.
Cuidar la salud
Y considerando los efectos en la salud de los mohos y las poblaciones más vulnerables es que el médico enfatiza que la limpieza no debe estar a cargo de personas con asma grave, enfermedades pulmonares importantes o con inmunosupresión por situaciones como tratamiento de quimioterapia o con ciertos fármacos.
Al respecto, el académico aclara que la exposición a mohos puede afectar principalmente las vías aéreas. Esto se puede manifestar en síntomas como congestión nasal, irritación de ojos y garganta, tos y sibilancias, además de reacciones alérgicas.
Este efecto puede llevar a agravar el asma o patologías respiratorias crónicas. “El riesgo es mayor en personas con enfermedades pulmonares crónicas, alergias importantes o inmunosupresión, en quienes la exposición a hongos ambientales merece especial precaución”, cierra.