La IA ya deja huella en uno de cada diez sitios web: qué significa para las marcas que compiten en Google

28 de Agosto 2026 | Publicado por: Contenido Externo
Fotografía: Cedida

La inteligencia artificial ya participa de manera visible en la producción de contenido de internet.

Un estudio publicado en agosto de 2026 encontró diferentes señales de escritura o edición mediante IA en una de cada diez páginas web analizadas, una proporción que aumenta al observar contenidos publicados después de la aparición de ChatGPT.

El dato plantea un problema para las empresas que utilizan contenidos para ganar visibilidad en buscadores. Si producir artículos es cada vez más rápido y barato, publicar más páginas deja de ser por sí mismo una forma clara de diferenciarse.


La investigación fue realizada por Pew Research Center, que examinó cerca de 490.000 páginas en inglés obtenidas de Common Crawl. Para el análisis utilizó Open Pangram, un sistema diseñado para detectar patrones lingüísticos compatibles con textos escritos o editados sustancialmente mediante inteligencia artificial.

La presencia de IA es mayor en sitios comerciales


La investigación encontró diferencias relevantes según el tipo de dominio. Durante los primeros meses de 2026, los sitios .com registraron un promedio de 9,35% de páginas con señales de IA, frente a 4,59% en .org, 1,03% en .edu y 0,76% en .gov.

El fenómeno, por tanto, aparece con mayor intensidad en una parte de la web donde empresas, medios, tiendas online y sitios de servicios compiten por atención y visibilidad.


Pew también observó que, al considerar solamente páginas publicadas después del lanzamiento de ChatGPT, más de un tercio presentaba señales compatibles con contenido escrito o editado sustancialmente mediante IA.

Eso no significa que un tercio de esas páginas haya sido producido íntegramente por una máquina. Los propios investigadores advierten que el detector puede identificar intervención de IA sobre un texto inicialmente humano y que estos sistemas no permiten establecer con certeza absoluta cómo se produjo una página.


¿Publicar más contenido sigue siendo una ventaja para el SEO?

La expansión de la IA generativa reduce una barrera que durante años limitó la producción digital: el tiempo necesario para investigar, redactar y editar.


Una empresa puede generar decenas de borradores sobre sus productos o servicios en mucho menos tiempo que antes. Sus competidores pueden hacer exactamente lo mismo.

Eso cambia el valor relativo del volumen. Cuando miles de sitios pueden producir explicaciones similares sobre una misma pregunta, la diferencia empieza a estar en aquello que resulta más difícil de replicar: experiencia propia, datos originales, fuentes identificables, conocimiento especializado y una reputación construida fuera del propio sitio.


Esta discusión ya forma parte del trabajo de agencias dedicadas al posicionamiento. Agencia ROI, empresa chilena especializada en SEO, AEO y reputación digital, trabaja estrategias de contenido y posicionamiento donde la publicación de páginas forma parte de un proceso más amplio de construcción de visibilidad y autoridad.

La pregunta deja entonces de ser cuántos artículos puede producir una empresa con IA. Resulta más útil preguntarse qué información puede aportar que otras páginas no tengan.


Una IA puede redactar, pero necesita una fuente

Un modelo generativo puede explicar un concepto conocido, reorganizar información o producir un primer borrador con rapidez. Tiene más dificultades para generar por sí mismo evidencia nueva sobre una empresa o industria.


Una encuesta propia, datos internos anonimizados, la experiencia de un especialista o los resultados documentados de un proyecto introducen información que no estaba disponible previamente en cientos de páginas similares.

Esto adquiere todavía más relevancia cuando el contenido también busca aparecer en motores de respuesta basados en inteligencia artificial. Una respuesta clara ayuda a que una máquina pueda extraer información, pero esa información necesita ser verificable si pretende convertirse en una referencia.


La revisión humana tampoco desaparece. Un texto puede ser correcto en términos gramaticales y contener cifras desactualizadas, atribuciones incorrectas o afirmaciones que la fuente original nunca realizó.

Detectar IA no permite medir la calidad de una página


El estudio de Pew mide señales de participación de inteligencia artificial, no calidad editorial.

Un texto asistido por IA puede estar cuidadosamente investigado y revisado. Otro escrito completamente por una persona puede ser superficial, incorrecto o repetitivo. Saber qué herramienta intervino no permite decidir automáticamente cuál de los dos merece mayor confianza.


Ese matiz importa para las marcas. El riesgo no está simplemente en utilizar IA, sino en convertir la facilidad de producción en un incentivo para publicar contenido que no agrega información nueva.

Con una de cada diez páginas analizadas mostrando ya señales de intervención de IA, internet no parece dirigirse hacia una escasez de contenido. Para quienes compiten por aparecer en buscadores, el recurso difícil de conseguir será otro: información que realmente valga la pena citar.