Fiscal exclusivo y restricción de alcohol: los reforzamientos en seguridad en el Ester Roa ante nuevo partido masivo

05 de Septiembre 2026 | Publicado por: Equipo Digital
Fotografía: Isidoro Valenzuela

Este próximo domingo, el Estadio Ester Roa Rebolledo volverá a recibir un evento masivo. Se trata del partido entre Huachipato y Colo-Colo, programado a partir de las 17:00 horas, para el cual se prevé un aforo de 25 mil personas.

Frente a esto, y en menos de una semana, volvió a la palestra un tema sensible entre los vecinos del sector Collao, donde se ubica el recinto deportivo: la seguridad.

En cada suceso de alta convocatoria reaparece la experiencia acumulada del barrio: cortes de calle, vehículos mal estacionados e incluso robo de automóviles, un asunto que ya fue materia de discusión tras el encuentro entre la Universidad de Concepción y la Universidad de Chile del pasado fin de semana.


En esa oportunidad, pese al anuncio de medidas de seguridad por parte de las autoridades, igualmente se registraron disturbios, sobre todo en el interior del estadio, cuando la hinchada visitante encendió elementos de artificio.

De esta manera, los incidentes del pasado domingo dejaron abierta la interrogante respecto de las medidas de resguardo: ¿qué falló?


 Ante esta situación, el delegado presidencial del Biobío, Julio Anativia, afirmó que para este próximo partido se reforzarán las medidas de seguridad, especialmente en “las revisiones a propósito de los ingresos de bengalas que se registraron durante el último partido del anterior fin de semana”.

Del mismo modo, comunicó que “se ha trabajado con varias semanas de anticipación este partido, así como los partidos anteriores, estableciendo medidas de seguridad que se han pedido a los organizadores, guardias privados, y se han establecido aforos limitados”.


Asimismo, la autoridad formuló un llamado a mantener el resguardo de la institución y de los hinchas del equipo visitante, en función de no repetir un episodio como el de la semana pasada.

¿Qué dicen desde la Municipalidad?


A raíz de lo anterior, el alcalde de Concepción, Héctor Muñoz, también se refirió a los incidentes ocurridos en el encuentro, explicando que “los equipos tienen que hacerse responsables de estas acciones que terminaron con la suspensión del partido momentáneamente, y estos son hechos que nosotros condenamos”.

Asimismo, el jefe comunal enfatizó que el cuadro visitante debió responsabilizarse tras los incidentes. “En este caso, la Universidad de Chile no lo respetó (…); el estadio es municipal y, por lo tanto, nosotros tenemos todas las atribuciones para poder prestar o no el recinto a la ANFP”, comunicó la autoridad.


Ante la posibilidad de que se reiteren episodios de este tipo, Muñoz afirmó que “si ocurre nuevamente, nosotros tenemos todas las atribuciones y la autoridad legal para no autorizar un partido o simplemente no facilitar el estadio Ester Roa Rebolledo en otra ocasión”.

De cara al encuentro de este domingo, que significa repetir un evento de similares características en menos de una semana, el jefe comunal fue consultado sobre la posibilidad de no entregar el recinto para futuros compromisos, ante lo cual señaló que “no podemos culpar a un equipo (Colo-Colo) de lo que hizo la Universidad de Chile, que lanzó fuegos artificiales en el segundo tiempo (…); obviamente tiene todo el derecho a utilizarlo también”.


Respecto a la posibilidad de reducir el aforo para esta oportunidad, la autoridad añadió que esto “lo define la Delegación Presidencial junto a la solicitud de los equipos”, agregando que “nosotros solamente facilitamos el estadio”.

Durante la reciente inspección al Estadio Ester Roa Rebolledo, el delegado presidencial Julio Anativia explicó que “se han adoptado medidas de seguridad adicionales, entre ellas solicitando al equipo organizador que se disponga de 400 agentes privados de seguridad, además de un fiscal exclusivo para el partido. Asimismo, se ha establecido la restricción de la venta de alcoholes desde tres horas antes y hasta tres horas después del evento, a fin de generar las condiciones necesarias para que sea una fiesta deportiva y familiar”.


Por su parte, el prefecto de Control de Orden Público de Carabineros, coronel Manuel Velásquez, afirmó que “va a haber cuatro anillos de seguridad: un anillo en el interior del estadio, otro en el exterior del recinto, un anillo de tránsito y uno que va a estar en las carreteras fiscalizando buses de hinchas que pudiesen venir desde la Región Metropolitana o de cualquier otra región, los cuales van a ser revisados con tiempo para evitar que puedan traer elementos contundentes, pirotecnia o cualquier otro objeto que pueda interrumpir el encuentro deportivo”.

Los principales afectados


A propósito de lo ocurrido, el presidente del conjunto residencial Las Palmeras y residente de las cercanías del recinto, Jorge Meza, explicó que estos episodios de incivilidades no solo afectan a quienes están dentro del espacio deportivo, sino que traspasan la cancha e impactan directamente a los vecinos colindantes.

En este sentido, Meza divide las problemáticas en tres etapas: el antes, el durante y el después del encuentro. En primera instancia, en el “antes”, con la llegada de los hinchas a los sectores aledaños, estos usualmente “obstaculizan el tránsito de los vecinos pidiendo dinero para poder entrar al estadio, y el que puede, roba”, aseguró.


“En el partido de la UdeC con la U. de Chile tiraron bombas de ruido y quedó la escoba. Esta es una villa poblacional que ha envejecido un poco, entonces la gente mayor se asusta y los animales también se espantan con los estruendos”, explicó el dirigente vecinal.


Para la etapa posterior a los partidos, Meza precisó que, junto a los vecinos del lugar, mantienen una coordinación de seguridad enfocada en evitar robos o incidentes dentro del sector: “Nosotros ‘adoptamos’, con anuncio y acuerdos de Carabineros hace un tiempo atrás, contratar rondines que ayudan a cuidar la villa (…). Entran a robar a las casas (…); aquí han robado autos que están estacionados”.