La ministra (s) de Educación, Alejandra Arratia Martínez, junto al seremi de Educación del Biobío, Carlos Benedetti, visitaron establecimientos educacionales de las comunas de Penco y Tomé afectados por los incendios forestales, con el objetivo de monitorear el avance de las soluciones comprometidas y coordinar las acciones necesarias para el inicio del año escolar.
En la región del Biobío, siete establecimientos educacionales resultaron con daños en su infraestructura, afectando a más de 700 niños, niñas y jóvenes. De estos, cuatro son jardines infantiles, dos son escuelas básicas y un liceo. Frente a esta situación, el Ministerio de Educación ha impulsado una articulación intersectorial con distintos servicios públicos, municipios y actores del mundo privado, con el objetivo de implementar soluciones transitorias y avanzar en los proyectos definitivos de reconstrucción.
Al respecto, la ministra (s) Arratia, señaló que “hoy nos desplegamos en la región de Biobío para seguir monitoreando las soluciones comprometidas para que las comunidades educativas afectadas en Penco y Tomé puedan iniciar su año escolar en condiciones seguras y adecuadas. Nuestro foco es asegurar la continuidad educativa, junto con el cuidado y la contención de niñas, niños y jóvenes, mientras avanzamos en paralelo con las soluciones definitivas de infraestructura”.
El Liceo Ríos de Chile, en la comuna de Penco, iniciará el año escolar conforme al calendario en dependencias de la Escuela Jorge Montt, ubicada a aproximadamente un kilómetro de distancia, donde se encuentran en ejecución trabajos de habilitación de salas, incluyendo espacios de computación.
La directora del establecimiento, Paulina Raig, señaló que “nadie se imaginó vivir una tragedia de esta naturaleza, que involucra a 423 estudiantes con sus familias, donde 219 han perdido sus casas; es complejo, pero estos gestos ayudan (…). Esta comunidad es potente y la adversidad no puede doblegarnos, sino que hace que aparezca la nobleza y lo mejor del ser humano. Creo que vamos a construir una mejor comunidad de la que ya teníamos”.
Por su parte, la Escuela VIPLA, también en Penco, comenzará sus clases en la Escuela Patricio Lynch de Lirquén, recinto que recientemente dejó de funcionar como albergue y que está siendo preparado para recibir a la comunidad educativa.
En la comuna de Tomé, la Escuela Punta de Parra contará con una solución modular transitoria en proceso de instalación, cuyos trabajos ya han comenzado para viabilizar el inicio del año pedagógico en los tiempos definidos en el calendario escolar.
Respecto a los cuatro jardines infantiles afectados, todos cuentan con un plan de contingencia que permitirá iniciar sus actividades de acuerdo al calendario de educación parvularia.