El proyecto, desarrollado durante dos años, contempla monitoreo comunitario y el uso de macroinvertebrados como bioindicadores para evaluar la contaminación del Canal Ifarle.
¿Cuál es la relación de los macroinvertebrados como bioindicadores de la calidad de un ecosistema? Esa es la pregunta que busca responder una iniciativa desarrollada en Talcahuano por una organización medioambiental local.
Se trata del Canal Ifarle, un sitio históricamente reconocido por sus niveles de contaminación y afectado por diversas situaciones externas al propio ecosistema.
En este contexto, la Agrupación Ecológica Canal Ifarle impulsa una actividad orientada a abordar esta problemática. La organización logró adjudicarse un Fondo de Protección Ambiental (FPA) del Ministerio del Medio Ambiente (MMA), lo que permitió desarrollar un trabajo de dos años que hoy ya tiene resultados y este próximo lunes serán difundidos en una actividad abierta al público.
Karim Abufarhue, presidente y representante legal de la agrupación, extendió la invitación al seminario “Propuestas para el abordaje de la contaminación del agua del Canal Ifarle”, instancia en la que también se realizará el lanzamiento de la “Guía de Macroinvertebrados Bentónicos del Canal Ifarle”.
Este instrumento recoge información obtenida a partir de un monitoreo constante y comunitario en el Canal Ifarle.
Su lanzamiento se llevará a cabo este lunes 13 de abril, a las 17:00 horas, en el Auditorio Franklin Carrasco, ubicado en el segundo piso de la Facultad de Ciencias Naturales y Oceanográficas de la Universidad de Concepción.
Durante el encuentro se busca compartir y discutir las conclusiones de la iniciativa junto a la comunidad, además de contar con la participación de expertos y expertas que analizarán los resultados del monitoreo comunitario de la contaminación en el canal.
En conversación con Medios UdeC, Abufarhue explicó que “estos macroinvertebrados uno no los ve, pero están bajo el sustrato, bajo el suelo, y dependiendo de la especie que podamos observar y del número de organismos, nos pueden indicar si el agua está contaminada o no, o qué tan contaminada está”.
Según detalló, esta información permite actuar frente a eventuales incidentes que afecten el ecosistema y así, “acudir a la autoridad, pedir que hagan algo”, además de ofrecer una radiografía general del estado ambiental del lugar.
El monitoreo contó con el apoyo de la Universidad de Concepción, la Municipalidad de Talcahuano y la Consultora Pilmaiquen, junto a diversos establecimientos educacionales que participaron en actividades de educación ambiental.
“Nuestra responsabilidad es discutir, desde nuestras experiencias, cómo podemos solucionar esto y cómo ayudar a la comunidad a comprender qué hacer en estos casos. Porque a lo largo del proyecto nos dimos cuenta de que no había mucho conocimiento sobre cómo actuar ante estas situaciones”, concluyó el representante de la organización.