El Ancla cierra un largo y, por ende, anormal ciclo bajo la conducción técnica de un entrenador. El estratega, tras un 2025 de dulce y agraz, se despide “con la frente en alto” y enfatizando que su rendimiento “no cualquiera lo puede decir en un club con presión grande”.
El empate 1-1 ante el campeón Deportes Colina fue el último que dirigió Alejandro Pérez en Naval de Talcahuano. Desde su llegada en 2022, estuvo al mando del conjunto chorero a lo largo de 114 partidos oficiales.
“Nos vamos con la frente en alto, entregamos todo por el club. Los números son muy positivos, con un 58.4% de rendimiento que no cualquiera lo puede decir en un club con presión grande, con una hinchada inmensa”, destaca el entrenador en diálogo con Medios UdeC.
En detalle, son 58 triunfos, 26 empates y 30 derrotas. Dentro de eso, se contabiliza un ascenso en 2024 a Tercera A, tres liguillas y -en el ámbito amistoso- dos Octogonales del Biobío. “El rendimiento está a la vista. Si bien permanecí cuatro años, estuve con dos dirigencias distintas. Recordemos que tenemos un ascenso frustrado, por situaciones externas que castigaron al club. En el 2023, por ejemplo, fuimos campeones de la Zona Sur, pero en ese momento las bases eran otras”, profundiza.
“Me voy muy satisfecho porque el rendimiento obviamente es positivo”, remarca en torno a lo deportivo.
Naval fuera de la cancha
Pérez pasó por todas en sus temporadas en la comuna puerto. Resultados inolvidables, sanciones, histórica racha invicta, caídas dolorosas, clásicos, elecciones y más. De hecho, este 2025 estuvo fuera de la institución durante algunas horas, en una decisión dirigencial la cual tuvo un pie atrás luego de la presión pública del plantel en su respaldo.
Desde su perspectiva, la inestabilidad del club influyó en el rendimiento del equipo. “No podemos decir que está todo bien. Sí hay situaciones difíciles interiormente en la estructura del club que merman los colectivos y uno como entrenador tiene que sostener situaciones externas que no son de tu competitividad pero que en estas divisiones se dan y no pasa nada, nos hacemos cargo”.
“Acá tuvimos que ser muchas veces papás, sostenedor económico, psicólogo y todo”, acentúa.
En ese sentido, solo tuvo elogios para sus dirigidos, quienes “siempre fueron leales. Muchos jugadores que estuvieron acá tuvieron oferta al principio de temporada y se quedaron por mí. Cuando hubo, en algún momento, alguna información de salida, respaldaron mi forma porque se dan cuenta todo lo que hizo uno como entrenador”.
¿Qué faltó en algunos partidos trascendentales para dar más pasos hacia adelante? “En algunos momentos tuvimos algunas derrotas claves, pero también había dificultades de por medio que se supieron después. Y lo que sí, me enfocaba a lo deportivo: también somos autocríticos, sabemos que teníamos que haber estado a la altura, haber cerrado los partidos, haberlos manejado mejor y en eso nos hacemos responsables, pero claramente hubo situaciones que mermaron el rendimiento del equipo. Pero ya está, le ponemos el pecho a las balas”.
¿Qué viene para el futuro?
Es optimista y ya se preparan como cuerpo técnico de cara a lo que viene. El ex Brujas de Salamanca y ayudante técnico del hoy campeón del fútbol chileno, Esteban González, cuenta que se encuentran armando material ante una posibilidad atractiva que surja.
“No nos cerramos a nada. Creo que tenemos las capacidades para estar más arriba en otras divisiones”, asegura, sumando que “los ascensos adquiridos, que ya son tres, me hacen un currículum importante. Estar en un equipo grande, como es Naval, en un equipo con presión, te hacen prepararte para la adversidad, para equipos grandes, y creo que algo irá a salir”.
El DT de 46 años cierra entregando palabras de agradecimiento a “toda la gente que nos apoyó, de la “Kaña Brava”, de los hinchas, de los socios que creyeron hasta el final, de la gente que me fue a despedir este último partido con Colina”.