Dada la contingencia que afecta a Venezuela, tras la reciente captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses, existe incertidumbre sobre qué ocurrirá, entre otras cosas, con la economía de ese país el cual es uno de los destinos de las exportaciones que salen desde la región del Biobío.
De acuerdo con ProChile Biobío, entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones desde Biobío al citado país totalizaron US$13 millones.
Más en detalle, los envíos desde la Región correspondieron a US$ 10 millones en celulosa, US$ 1 millón de harinas y almidones y US$ 1 millón de tapas y cápsulas de metal para botellas.
Requerido acerca de eventuales efectos que pudieran proyectarse sobre los envíos de celulosa al país venezolano, Alejandro Casagrande, presidente de la Corporación Chilena de la Madera (Corma) Biobío-Ñuble, expresó que “aún es muy prematuro realizar proyecciones sobre el comportamiento del mercado de la celulosa en Venezuela en 2026. Los eventuales cambios políticos e institucionales y su impacto en la economía en general y en el consumo de celulosa, en particular, en ese país todavía están en desarrollo y no permiten anticipar impactos concretos en el comercio exterior. Nuestro sector no depende de un solo mercado, sino que exporta a distintos países, siendo China el principal destino desde hace varios años en temas de Celulosa y Papel”.
Por su parte, Alfredo Meneses, gerente general de la Asociación de Exportadores de Manufacturas (Asexma) Biobío apuntó a que “los envíos regionales hacia el mercado venezolano, claramente, se verán afectados, pero quizás, con la intervención norteamericana, de alguna forma, podría tender a reanimar ese mercado y, efectivamente, poder transformarse en uno importante para los envíos regionales. Las cifras de enero a noviembre del año pasado no son demasiado altas donde la exportación de celulosa no aparece como una cifra tan relevante”.
El gerente de Asexma Biobío, viendo el vaso más lleno que vacío, insistió en que, si la economía venezolana logra reactivarse producto de la intervención estadounidense, “donde se logre incrementar la inversión y retorna la calma, puede que se transforme en un mercado interesante no solo para la celulosa, sino que también para otros productos que hoy día no aparecen, pero que están dentro de la canasta”.
Posición de Chile
Requerido acerca de cómo la captura de Nicolás Maduro puede incidir en las exportaciones regionales con destino Venezuela, el seremi de Economía, Fomento y Turismo de Biobío, Javier Sepúlveda, explicó que los recientes US$ 13 millones que exportó Biobío a ese punto del Caribe, “representan cerca del 0,2%, aproximadamente, de todas las exportaciones que salen desde Biobío hacia el resto del mundo, por lo tanto, es un porcentaje muy poco significativo, que, a nivel macroeconómico de la región del Biobío, no debiera implicar un cambio radical o una afectación relevante”.
El representante del Ministerio de Economía en la zona aclaró, además, que “todo lo relacionado con la captura de Nicolás Maduro es un asunto cuya vocería oficial la tiene Cancillería en el Ministerio de Relaciones Exteriores (Minrel), la Presidencia, propiamente tal y la Vocería de Gobierno”.
Cabe recordar que ante los hechos ocurridos en Venezuela, los países de Brasil, Chile, Colombia, México, Uruguay y España emitieron un comunicado donde se señaló que ante la gravedad de los hechos ocurridos en el país mencionado y reafirmando su apego a los principios consagrados en la Carta de las Naciones Unidas, expresan de manera conjunta las siguientes posiciones:
“Primero, expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las acciones militares ejecutadas unilateralmente en territorio de Venezuela, las cuales contravienen principios fundamentales del derecho internacional, en particular la prohibición del uso y la amenaza de la fuerza, el respeto a la soberanía y a la integridad territorial de los Estados, consagrados en la Carta de las Naciones Unidas. Estas acciones constituyen un precedente sumamente peligroso para La Paz, la seguridad regional y ponen en riesgo a la población civil”.
“Segundo, reiteramos que la situación en Venezuela debe resolverse exclusivamente por vías pacíficas, mediante el diálogo, la negociación y el respeto a la voluntad del pueblo venezolano en todas sus expresiones, sin injerencias externas y en apego al derecho internacional. Reafirmamos que solo un proceso político inclusivo, liderado por las y los venezolanos, puede conducir a una solución democrática, sostenible y respetuosa de la dignidad humana”.
Además, que “reafirmamos el carácter de América Latina y el Caribe como zona de paz, construida sobre el respeto mutuo, la solución pacífica de las controversias y la no intervención, y hacemos un llamado a la unidad regional, más allá de las diferencias políticas, frente a cualquier acción que ponga en riesgo la estabilidad regional. Asimismo, exhortamos al Secretario General de las Naciones Unidas y a los Estados Miembros de los mecanismos multilaterales pertinentes a hacer uso de sus buenos oficios para contribuir a la desescalada de las tensiones y a la preservación de la paz regional”.
“Cuarto y último. Manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”.