El pasado viernes se inauguró oficialmente el nuevo Centro Comunitario del sector La Huerta, en la comuna de Santa Juana. El proyecto reemplaza la infraestructura de la antigua escuela rural que fue completamente destruida por los incendios forestales de 2023, devolviendo un espacio operativo estratégico a una de las zonas más apartadas del territorio.
La nueva edificación, financiada a través del Fondo Nacional de Reconstrucción del Ministerio de Hacienda, dispone de dependencias acondicionadas para el funcionamiento de la junta de vecinos y la realización de talleres. Además, la obra destaca por incluir boxes clínicos diseñados para recibir rondas médicas y operativos de salud, facilitando el acceso a servicios básicos en el mismo sector.
Al respecto, el alcalde de Santa Juana, Ángel Castro, destacó que la obra mitiga la sensación de postergación en esta área: “Este fue uno de los sectores más golpeados por los incendios. Este centro permite llegar con los servicios municipales y de salud a un sector que había quedado prácticamente en abandono”, agregando que la infraestructura mejorará directamente la calidad de vida de las y los vecinos del sector rural.
Alianza para la reconstrucción
La ejecución del proyecto se desarrolló por el Fondo Nacional de Reconstrucción, herramienta que permite canalizar recursos públicos y privados para zonas de catástrofe.
Sobre este punto, Sebastián Rivera Yáñez, seremi de Hacienda de la Región del Biobío, valoró el impacto de la sede: “Se cierra un ciclo con esta infraestructura que viene a respaldar el espíritu de la comunidad, permitiendo que se generen actividades y que distintos servicios municipales se instalen acá”. El titular de la cartera en el Biobío sostuvo que el proyecto no estuvo exento de complejidades, pero estas se subsanaron gracias a la coordinación entre entidades públicas y privadas, añadiendo que “es un ejemplo de proyecto concretado post- Reconstrucción a través del Fondo Nacional de Reconstrucción”.
Impacto en la comunidad local
Durante el periodo de espera por la construcción del centro, los vecinos utilizaron las dependencias de la capilla Santa Rita de Casia —emplazada en el mismo terreno— para sus reuniones. Por ello, la entrega del recinto representa la recuperación de su principal punto de encuentro tras años de gestiones.
Esther López, presidenta de la Junta de Vecinos, manifestó su emoción por la entrega del centro, indicando: “Nos costó mucho construirlo, y es un sueño que estaba desde hace muchos años”. Asimismo, subrayó la funcionalidad del espacio: “El centro está abierto para reuniones y actividades sociales, pero también está pensado para el área de salud, con boxes donde podrá atender el médico o la enfermera”.
En la misma línea, la vecina Norma Soto valoró la transformación del predio siniestrado, expresando: “Vamos a estar cerca para hacer las reuniones y para muchos beneficios de salud. Estoy contenta con el centro porque antes esto era una escuela (que resultó quemada) y ahora va a tener otra cara”.