La emergencia provocada por los incendios forestales en la Región del Biobío durante enero dejó a varios animales sin hogar, situación que ha sido enfrentada gracias al apoyo de hogares temporales y al trabajo de profesionales del área veterinaria.
Es que desde primera hora tras la catástrofe, varias organizaciones animalistas y centros veterinarios comenzaron a trabajar en la evacuación de mascotas y otros ejemplares desde las zonas quemadas. Una de las primeras acciones fue derivarlas, como ha sido consignado, a espacios de paso, donde a más de un mes de los hechos, varios siguen operativos.
Ignacio Marchant es una de las personas que, junto a su pareja, optó por adoptar temporalmente a dos perritas. “En vista de lo que estaba ocurriendo, decidimos apoyar directamente. Porque había mucha ayuda que estaba siendo destinada a la gente más que a los animales. Decidimos adoptar temporalmente a dos perritas. Son dos perritas grandes, más o menos, como de 30 kilos”, relató Ignacio.
En relación con las condiciones en las que fueron encontradas, comentó que “estaban bajo peso y llegaron con un par de garrapatas. Tuvimos que preocuparnos de darle comida, recuperarle el peso, llevarla a control con el veterinario. Comprarle comida de buena calidad, cama, le conseguimos de todo. Ahí se han ido acostumbrando y comenzaron a recuperar esa vitalidad que tienen”,agregó.
Si bien no han tenido mayores dificultades en el cuidado de las dos mascotas, Marchant comentó que vivir en un departamento pequeño puede ser un poco perjudicial para ellas y es la razón por la que, actualmente, les está buscando un hogar más espacioso y beneficioso. “Son dos perritas grandes, estamos en un departamento de 40 m² y se portan super bien. Las sacamos a pasear tres veces al día”, señaló.
“Tampoco es como buscarles un hogar definitivo y que sea la primera persona que llegue, sino que en realidad estamos filtrando muy bien los candidatos porque son perritas muy dulces y muy cariñosas”, manifestó.
De una clínica a ser un refugio esporádico
Sigly Concha Ferrada, médico veterinario, directora y dueña de Mi Veterinaria Concepción, fue una de las personas que realizó grandes aportes para los animales damnificados en los incendios de la Región del Biobío.
El recinto que ella lidera fue uno de los que impulsó la campaña de adopción temporal. De hecho, fue uno de los más virales durante los primeros días del megaincendio.
Contó que su amor por los animales y la vocación fue lo que la impulsó a ayudar en esta catástrofe: “Yo considero que el querer ayudar a los animales es esencial, o sea, no tiene sentido que tenga los conocimientos y sabiendo que hay necesidades y puedes hacer algo”.
El proceso de evacuación mencionó que fue desafiante, sin embargo, logró su objetivo en sectores como Puente 7 y Florida, evacuando aproximadamente 80 animales. “Básicamente, la mayoría eran perros, como 70, y otros 10 gatitos”.
En relación con las respuestas de los hogares temporales, aseveró que han demostrado preocupación y dedicación en el cuidado de los animales. De hecho, de la cantidad total de animales rescatados, solo cinco no fueron adoptados, lo que da a entender que hubo buena respuesta por parte de la población.
Desafíos presentados
Concha, entre los desafíos que encontró, fue el estado general de los animales en el lugar. Si bien no tenían mayores daños como quemaduras o heridas, estaban en un estado de intoxicación producto de la inhalación de humo. Esto generó que el trabajo fuera un poco más complejo de lo que se suponía. Pero gracias a la ayuda de personas que llegaron a socorrer, se logró sacar a todos los animales. “Yo no me podía perdonar que les pasara algo. Si me dicen que no están respirando o que por el humo no pueden hacerlo, hay que ir sí o sí”, manifestó.
La directora además comentó que otra de las situaciones que vivió a causa de la catástrofe fue el uso que se le dio a la clínica como refugio para los animales evacuados.
En medio de la emergencia, indicó a las personas que, de ser necesario, los animales podían ser trasladados hasta el recinto. La información fue difundida tan rápido que, al llegar al lugar, se encontró con animales en prácticamente todos los espacios, “veo cinco perritas afuera. Y cuando entro a la clínica estaba llena la recepción, hospital perro, hospital gato, oficina, baño, sala de imagen y pabellón”, relató.
Pese a la sobrecarga y las diferentes situaciones, Concha valoró el resultado del operativo. “Yo no voy a cuestionar si efectivamente hubo un riesgo real o no, porque yo no soy de Florida, pero aún así creo que el objetivo, que es evacuar animales en riesgo, es mucho mejor evacuarlo cuando están sanos que cuando ya están quemados y con problemas. Entonces, para mí es misión cumplida”, afirmó.
Por último, la médica veterinaria hizo un llamado a la ciudadanía a no solo interesarse en la adopción temporal en situaciones de crisis, sino a mantener ese compromiso permanentemente.