La iniciativa superó su meta inicial y permitió apoyar a más de 24 mil personas en Ñuble y Biobío. En Penco, una de las comunas más golpeadas por los incendios de enero, la organización dio cuenta del cierre de esta etapa junto a autoridades, equipos en terreno y familias damnificadas.
En la casa de Luis Cifuentes, en Lirquén, Hogar de Cristo realizó este lunes el hito de cierre de su campaña de emergencia desplegada tras los incendios que afectaron a las regiones del Biobío y Ñuble. La iniciativa logró recaudar más de 444 millones de pesos y habilitar completamente 325 viviendas de emergencia, superando con holgura la meta inicial de 250.
El resultado tiene rostro concreto: 1.428 personas pudieron volver a habitar un espacio con condiciones básicas para recomenzar, gracias a la entrega de kits de habilitación interior que incluyeron camas, camarotes, colchones, ropa de cama, comedor, cocina, cilindro de gas, utensilios y otros enseres esenciales para la vida diaria. A eso se sumó apoyo en remoción de escombros, coordinación de voluntariado y un servicio de primera respuesta psicosocial que hoy acompaña a 200 personas damnificadas, tanto en lo emocional como en lo práctico.
“Queremos dar cuenta con transparencia de aquello que hemos logrado hacer. Insisto: aquí ninguno se puede llevar, por así decirlo, todo el crédito, porque había una colaboración que venía de antes y que hemos logrado mantener. Y creo que eso es una muy buena señal de cómo debiéramos hacer las cosas. Cada uno, quizá especializado en lo que sabe hacer, poniendo al servicio de los demás, de la comunidad, de las personas que más sufren, los dones, los talentos y los recursos que tenemos disponibles”, señaló José Francisco Yuraszeck, capellán nacional de Hogar de Cristo.
Desde Senapred, su director regional en Biobío, Alejandro Sandoval, destacó que la campaña se cierra en un momento en que varias comunas ya han logrado superar la etapa de rehabilitación, mientras otras siguen avanzando en la instalación de soluciones transitorias. “Hoy estamos en Penco, en un hito en que ya estamos muy avanzados en el proceso de rehabilitación, y destacamos el trabajo que ha realizado el Hogar de Cristo como parte del Consejo Nacional de Ayuda Humanitaria y Voluntariado”, señaló.
Sandoval valoró especialmente la coordinación entre instituciones públicas, municipios y organizaciones sociales para responder a tiempo a las familias damnificadas. “Hemos trabajado muy coordinadamente con el Hogar de Cristo, con la Fundación Techo, Senapred y los municipios, para poder avanzar en este proceso de rehabilitación y llegar en forma oportuna con soluciones, tanto en habitabilidad transitoria como con ayuda complementaria”, afirmó. Agregó que en Penco el proceso continúa en coordinación con el municipio, con pocas viviendas de emergencia aún por resolver y atentos a nuevos requerimientos.
En la actividad también participó Nicolás Torres, alcalde de Ránquil, quien puso el foco en una dimensión menos visible del desastre: el golpe que dejaron los incendios en la vida rural. “Nosotros nos vimos afectados por los incendios forestales durante el verano del año 2026, con muchas viviendas dañadas y una gran afectación agrícola. El apoyo, el aporte y, por supuesto, la compañía del Hogar de Cristo ha sido fundamental para mantener la esperanza de la gente en que sí nos podemos levantar”, señaló.