A pocos días de una nueva edición del REC en el Parque Bicentenario de Concepción, la preparación del evento no solo se juega en la logística institucional, sino también en la relación con los barrios aledaños. Mientras desde la organización se destacan avances en seguridad y coordinación, dirigentes vecinales de sectores como Aurora de Chile y Pedro del Río detallan los principales focos de las recientes reuniones, los compromisos adoptados y las medidas que se buscan implementar para mitigar los impactos ya conocidos de versiones anteriores.
El gobernador regional, Sergio Giacaman, aseguró que el trabajo se ha articulado con distintos actores. “Todas las medidas de seguridad se están avanzando en una mesa de trabajo con el municipio y Carabineros”, indicó, agregando que el foco está en garantizar una buena experiencia, con refuerzos en baños, circulación y control de accesos dentro del recinto.
Consultado por la relación con los vecinos del entorno, Giacaman afirmó que “hemos tenido reuniones con ellos”, detallando que gran parte de esto ha sido canalizado a través de Desarrolla Biobío. “Han tomado los puntos que ellos nos han planteado y tenemos información de que ellos están bastante satisfechos y expectantes de que sea un muy buen festival”, sostuvo.
En paralelo, abordó la eventual presencia de comercio ambulante en las inmediaciones del evento. “Todos quienes quieran estar dentro del festival deben estar debidamente acreditados”, señaló, indicando que existe un equipo encargado de fiscalizar la instalación de comercio autorizado, en un contexto donde ya se han observado intentos de ocupación de espacios en el entorno del parque.
Aurora de Chile
En contacto con Diario Concepción, la presidenta de la Junta de Vecinos de Nueva Aurora de Chile, Ruth Riquelme, explicó que las reuniones han permitido avanzar en medidas concretas, aunque también dejaron en evidencia falencias en las etapas iniciales de coordinación. Según planteó, en los primeros encuentros fueron los propios vecinos quienes debieron exponer a los equipos organizadores las principales dinámicas del sector, así como los puntos críticos que históricamente se ven afectados durante el desarrollo del evento.
Entre los principales avances comprometidos por las autoridades y los organizadores, destacó el aumento de infraestructura sanitaria, una de las demandas históricas del barrio. “Ahora van a tener más baños porque nosotros siempre lo hemos reclamado”, señaló.
Además, explicó que el municipio se encuentra realizando trabajos de nivelación de terreno en sectores que anteriormente presentaban desniveles, con el objetivo de habilitarlos de forma segura para la instalación de estos servicios sanitarios. En paralelo, se contempla la incorporación de iluminación en dichas áreas, buscando evitar su uso indebido.
En materia de seguridad, Riquelme señaló que se mantendrá un despliegue similar al del año pasado, con refuerzos. “Ellos dijeron que van a estar haciendo lo mismo de nuevo este año (…) van a estar a cargo del cuidado de acá en el sector”, afirmó, agregando que se contempla una mayor cantidad de guardias, junto con presencia de Carabineros y controles en accesos.
Asimismo, aseguró que se definieron medidas específicas de tránsito en el sector, incluyendo el cierre de calles como Pascual Binimelis y la implementación de accesos controlados. Según detalló, el ingreso se concentraría principalmente por Errázuriz, con aperturas restringidas únicamente para situaciones de emergencia, como el paso de ambulancias o bomberos.
En paralelo, reveló que se contempla la incorporación de grúas para retirar vehículos indebidamente estacionados en el entorno, lo que —según explicó— corresponde a una medida inédita en el contexto del REC, orientada a ordenar el uso del espacio en zonas residenciales y evitar la ocupación indebida de veredas y accesos por parte de asistentes al evento.
Pese a estos avances, aún persisten ciertas inquietudes. En específico, advirtió reparos frente a la extensión de las pruebas de sonido una vez finalizadas las jornadas. “No estábamos de acuerdo en que hubiera ensayo hasta esa hora de la madrugada”, señaló Riquelme, en alusión a que esto podría prolongarse hasta cerca de las 2:00. Según indicó, se trata de un punto que fue planteado a la organización, pero que hasta ahora se mantiene en evaluación y sin una respuesta definitiva.
En cuanto a la posible presencia de comercio ambulante en el entorno del parque —tras haberse detectado espacios reservados sin claridad de procedencia—, la dirigente vecinal reconoció que se trata de un fenómeno recurrente y difícil de controlar, especialmente en eventos de alta convocatoria como el REC. En ese sentido, explicó que, si bien desde la organización se han planteado estrategias para restringir la instalación de vendedores no autorizados, su presencia sigue siendo previsible dada la magnitud del evento.
Pedro del Río
En paralelo, la presidenta de la Junta de Vecinos de Pedro del Río, Ernestina Gatica, indicó que la coordinación con autoridades se ha intensificado en los últimos días, en un escenario donde aún había varias definiciones pendientes. “Tuvimos una reunión estos días, precisamente porque había muchas preguntas sin respuesta por parte del REC”, señaló, dando cuenta de que varios aspectos operativos —especialmente vinculados al entorno barrial— no estaban del todo claros y han debido abordarse en la antesala del evento.
En esa línea, recordó que las principales preocupaciones del sector se relacionan con los efectos que genera el festival en su entorno. “Cualquier evento grande a nosotros nos genera muchas molestias, no porque estemos en desacuerdo con el rock, sino más bien por todo lo que pasa en el entorno”, explicó, mencionando situaciones como acumulación de basura, incivilidades y congestión vehicular en las calles del barrio.
“Después que termina el evento la gente se va, pero quedan grupos consumiendo alcohol y droga en el parque”, señaló, planteando la necesidad de reforzar la fiscalización en esas franjas horarias para resguardar la tranquilidad del barrio.
Acerca de los compromisos recientes, dijo que en las reuniones de coordinación —en las que han participado la organización del evento, el municipio y autoridades policiales— se informaron una serie de refuerzos en materia de seguridad, tanto al interior del recinto como en los sectores aledaños. “Ellos garantizaron más dotación de guardias en el evento, más de doscientos versus los poco más de cien del año pasado”, detalló, en referencia a la seguridad privada del REC. A ello se suman mayores rondas de Carabineros y presencia de seguridad municipal en el entorno.
Pese a estos puntos, Gatica también destacó que el vínculo con el festival ha permitido abrir espacios para la comunidad local. “En esta oportunidad pudimos posicionar una feria de emprendedores en estos eventos como un acto reivindicativo de visibilidad”, afirmó, subrayando la importancia de integrar a los barrios en la dinámica del REC.