Si bien se había conocido que habían tres hospitales de Biobío entre los que sufrirían mayor recorte por la reducción en el presupuesto del Ministerio de Salud (Minsal), precisamente el de Los Ángeles con un ajuste en $2 mil 706 millones; Concepción en $2 mil 696 millones; y Las Higueras de Talcahuano con $2 mil 272 millones; son en total 9 los recintos asistenciales de la Región los que tendrán reducción de recursos.
En específico, a los tres recintos ya mencionados, en Biobío se suman el Hospital de Coronel con una reducción de $301 millones; el Hospital de Curanilahue con $469 millones; el Hospital de Tomé con $510 millones; el Hospital Penco-Lirquén con $411 millones; y el Hospital Traumatológico de Concepción con $402 millones.
Considerando la totalidad de estos, el recorte presupuestario es por un total de $10 mil 118 millones.
Recorte
Y es que, durante abril de este año, ingresó a la Contraloría General de la República (CGR) un decreto, numerado 333 y firmado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, con reducción de recursos al Minsal por $413 mil 193 millones, que incorpora minimizar fondos a los hospitales públicos del país.
El monto representa el 2,4% del financiamiento establecido en la Ley de Presupuesto para 2026, pero dentro de las instituciones financiadas con estos recursos se identifica una mayor afectación de la Subsecretaría de Redes Asistenciales, encargada de los hospitales públicos, en $147 mil 715 millones, equivalente al 11% del considerado en la ley para este año.
Además, se ordenaron ajustes en el Fondo Nacional de Salud (Fonasa) por $259 mil 513 millones, lo que sería equivalente al 1,7% del presupuesto considerado para esta institución, lo que incluye a los servicios de salud regionales y metropolitanos.
Reacciones
Mediante un comunicado, el Ministerio de Salud indicó que los hospitales del sistema público tendrán un ajuste promedio del 1,1% en sus recursos operacionales, y que el diseño del presupuesto se hizo “resguardando explícitamente la atención directa de los pacientes y de la continuidad de las prestaciones de salud”.
Las federaciones y gremios de la salud también expresaron su inquietud por el recorte, en específico la directora del Colegio Médico (Colmed), Anamaría Arriagada, dijo que “conocer este decreto nos pone en una señal de alerta y profunda preocupación (…) La pregunta que le hacemos hoy al ministerio es cómo pretenden mantener la red funcionando, hacerse cargo de la alerta oncológica y de las listas de espera, con este recorte que afecta directamente al corazón del funcionamiento de los hospitales”.
Paralelamente, junto a las directivas de la Fenats y la Fenpruss (Federación de Profesionales Universitarios de los Salud), interpusieron un recurso de protección con orden de no innovar para frenar el decreto del Ministerio de Hacienda. La acción judicial busca detener un recorte presupuestario que, según denuncian, desmantela la salud pública para favorecer intereses privados.
“Es un recorte, a nuestro entender, brutal para los efectos que significa la atención en salud primaria y también hospitalaria (…) A este gobierno no le interesa que la salud siga siendo un derecho, sino que más bien se deriven los usuarios hacia el sector privado y con ello usar los recursos públicos para dárselo a las clínicas”, sostuvo el senador (PS) Gastón Saavedra.
Adolfo Bécar, presidente de la Fenats del Hospital Guillermo Grant Benavente (HGGB), advirtió que el impacto en los subtítulos de personal y compra de bienes se traducirá en muertes evitables.
“Creemos que hoy día van a haber pacientes que van a morir por no tener atención médica, porque estos recursos afectan a los medicamentos, a los exámenes de alta complejidad y las listas de espera se van a hacer aún más largas”, denunció Bécar.
La preocupación técnica y profesional fue reafirmada por Juan Carlos Sáez, tesorero de la base Fenpruss (Federación de Profesionales) del HGGB, quien puso el foco en la operatividad crítica que se pierde con el recorte de recursos destinados a personal e insumos básicos.
“Preocupa la situación del funcionamiento general, tanto por el recorte que puede afectar en la falta de insumos y, evidentemente, en todo lo que es el personal que está tratando de brindar la mejor atención posible”, explicó Sáez.