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Reconstrucción tras incendios: las dudas que enfrentan familias de Lirquén que optaron por autoconstrucción

Equipo Digital
Fotografía: TVU
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Vecinos de la población Héctor Navarro aseguran enfrentar problemas estructurales, incertidumbre con subsidios y falta de apoyo técnico mientras avanzan en la reconstrucción tras los incendios forestales.

A más de 4 meses de los incendios forestales que afectaron a las regiones del Biobío y Ñuble, la comunidad de Lirquén, en la comuna de Penco, continúa levantándose. Sin embargo, gran parte de ese proceso no solo ha dependido de los recursos comprometidos por el Gobierno, sino también de la autoconstrucción, una alternativa que cientos de familias decidieron adoptar.

Pese a ello, durante los últimos días vecinos de la población Héctor Navarro de Lirquén se han manifestado debido a diversas problemáticas que, aseguran, siguen pendientes de solución por parte de las autoridades.

Alejandro Riffo, representante de la comunidad, indicó que “tenemos problemas con los muros y posibles deslizamientos de tierra”, situación que, según señala, pondría en riesgo el avance de la reconstrucción de las viviendas.

A ello se suma, según comentó, “la presencia de roedores que se deslizan desde el cerro hacia abajo en distintas zonas de la población Héctor Navarro”.

Reconstrucción e incertidumbre

El proceso de reconstrucción también se ha transformado en un foco de preocupación.

“Para hacer uso de los subsidios es necesario una Entidad Patrocinante (EP) y estamos carentes de sus actividades (…) Estas no se han querido hacer cargo por múltiples razones”.

Entre las causas que menciona Riffo se encuentra el estado de avance de las construcciones y el desconocimiento, por parte de algunos vecinos, respecto a los lineamientos constructivos necesarios para concretar los subsidios.

Otro de los problemas que expone el representante vecinal tiene relación con la incertidumbre respecto a qué pueden o no hacer quienes optaron —o buscan optar— al subsidio de autoconstrucción.

Según comenta Riffo, “las personas que ya han construido no saben cómo continuar, las personas que ya han construido no saben si deshacerse de lo que construyeron; que igual implica un costo”.

Este escenario, afirma, mantiene a muchas familias sin claridad sobre cómo continuar el proceso mientras intentan seguir levantando sus hogares de manera paralela a los compromisos asumidos por el Estado.

Respuestas desde Serviu: “una nueva forma de operar”

Al respecto, el seremi de Vivienda y Urbanismo, Luis Anselmo Villagra, indicó que “entendemos la preocupación de las familias, pero al mismo tiempo queremos hacer un llamado a la tranquilidad pues, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo está muy preocupado y ocupado de quienes fueron afectados por los incendios forestales”.

Aquello también incluye, según explicó la autoridad, a las familias que optaron por el subsidio de autoconstrucción asistida, mecanismo que “se trata de una nueva forma de operar en el Ministerio”.

“Es una innovación que busca que la reconstrucción sea más rápida”, indicó Villagra.

Respecto a cómo funciona este mecanismo, explicó que “en caso en que las familias ya hayan empezado a construir, lo que corresponde es que la EP tome contacto con las familias y verifique que la vivienda cumpla con la norma y esté en condiciones de ser habitada”.

Precisamente ese punto es el que preocupa a la comunidad, debido a que aseguran que las Entidades Patrocinantes aún no se han acercado al sector.

“Estamos hablando, principalmente, de la estabilidad estructural y protección ante el fuego”, indicó Villagra, respecto a las condiciones que deben evaluarse.

Por otra parte, explicó que “si quienes optaron por esta forma (autoconstrucción) y no tienen avances en la construcción de la vivienda, lo que hace la EP, es generar un proyecto y la familia defina la mano de obra que se hará cargo de esta construcción”.

“En ambos casos se pagarán hasta 1200 Unidades de Fomento (UF) una vez que la EP certifique al Serviu, insisto, esto se da en ambos casos”, explicó Villagra.

En definitiva, la autoridad detalló que “para quienes tienen construido, se evalúa y se paga la inversión; en el caso de quienes no hayan iniciado la construcción aplica el subsidio de cero”.

Consultado respecto a una eventual demolición producto de fallas en el proceso constructivo, desde Serviu Biobío aclararon que “ese temor que existe de que se pueda demoler no es así; queremos aclarar que va a operar la flexibilidad y lo más importante es que la vivienda no tenga riesgos”, puntualizó.

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