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“Está disminuyendo el patrimonio forestal de Chile”: ministro de Agricultura señala baja de hectáreas disponibles

Diario Concepción
Fotografía: Cedida | Seremi de Agricultura
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“Históricamente Biobío ha sido la capital forestal de Chile”, así de claro fue el ministro de Agricultura Jaime Campos quien en una visita a la Región apartó espacio en su agenda para profundizar sobre la contingencia vinculada al sector.

Así, el titular de la cartera de Agricultura afirmó, en entrevista con Diario Concepción, que “pretendemos generar un nuevo instrumento forestal que nos permita llegar al millón 500 mil hectáreas que tienen aptitud forestal y que hasta el día de hoy no han sido plantadas”.

Adicionalmente, Campos adelantó que existe una fuerza de tarea especializada que pronto dará novedades para la recuperación de cerca de 400 mil hectáreas dañadas por incendios forestales, inquietud que hace tiempo han venido solicitando empresas del sector forestal.

Además, el ministro profundizó sobre la situación de remolacheros, tras el cese de abastecimiento de productos locales desde Iansa; viñateros del Valle del Itata -Región de Ñuble- junto con actualizar el avance de la influenza aviar, entre otras materias.

-¿Qué apoyos a la agricultura puede destacar de la reciente Cuenta Pública, especialmente lo orientado al ámbito forestal?

-El Presidente (José Antonio Kast) ha dicho algo que para nosotros es muy valioso y muy trascendente y que debería marcar su gestión como lo es el haber señalado que como Gobierno promoveremos la dictación de nuevas leyes de fomento forestal en el país.

Sobre el particular, debo agregar que desde los años 30 Chile siempre tuvo una ley de fomento forestal, hoy, año 2026, no tenemos en Chile ninguna ley de instrumento forestal.

Lo anterior, ha significado que de los 2 millones 400 mil hectáreas de plantaciones que tuvimos, hoy existen un 1 millón 800 mil. Se está disminuyendo el patrimonio forestal de Chile. Nos estamos comiendo las plantaciones que hicieron nuestros padres y nuestros abuelos. Anualmente se está explotando más veces que lo que se planta y, perdóneme, no hay que ser economista para ver que por esa vía no estamos avanzando por buen camino.

Pretendemos generar un nuevo instrumento forestal que nos permita llegar al millón 500 mil hectáreas que tienen aptitud forestal y que hasta el día de hoy no han sido plantadas.

El cómo abordar las 300 mil o 400 mil hectáreas que han sido dañadas con los incendios forestales, hay un grupo de tarea que designé sobre el particular donde muy próximamente van a conocer noticias específicas sobre esto en que particularmente para la región del Biobío y para la provincia de Concepción reviste de una importancia notable porque históricamente Biobío ha sido la capital de forestal de Chile.

-¿Habrá una política pública de incentivos para los remolacheros?

-Hace ya más de un mes fuimos informados de que Iansa había resuelto por razones económicas y comerciales, dejar de comprar remolacha a partir de la próxima temporada y, por ende, dejar de producir azúcar a partir de remolacha nacional. Nosotros, como Ministerio de Agricultura estamos en contacto directo con los productores que son del orden de los 240 en Chile. Lamentamos, obviamente la decisión de Iansa en que son más de 70 años de historia los que se pierden, pero no podemos interferir en una decisión del mundo privado.

Toda nuestra preocupación ha estado dirigida a ver de qué modo ayudamos a los productores de remolacha frente a esta situación compleja. Lo que hemos hecho es básicamente lo siguiente: Los pequeños productores, de la agricultura familiar campesina remolachera, que son muy pocos, seguirán siendo atendidos por Indap como ha sido siempre a través de asistencias crediticias, financieras y con transferencia tecnológica, entre otros.

En segundo lugar, hemos tenido toda una ronda de conversaciones con el resto de la industria nacional que puede adquirir o que adquiere ciertos productos que son esenciales para el desarrollo de la actividad que despliega y que corresponden a cultivos anuales como lo es también el de la remolacha.

Así, hablamos con la asociación de molineros, con los productores de aves y cerdos, que son grandes consumidores de maíz. Nos reunimos con las fábricas que producen alimentos para los salmones y con los fabricantes de inulina a partir de la achicoria aquí, en Santa Clara, cerca de Los Ángeles y hemos encontrado una muy buena disposición de ellos y mi impresión es que a esta altura, todos los productores de remolacha actual tendrán otras alternativas de cultivos, pero ahora es decisión de ellos por cual optan.

Por último, y como lo anuncié con Banco Estado, hace una semana, a través del Banco obtuvimos que ellos ofrecieran un crédito especial en materia agrícola con una tasa de interés preferencial a 18 meses, con garantía Fogape, de manera que si aquí algún agricultor necesita financiamiento por esa vía, la posibilidad de acceder a ello la tendrán.

En consecuencia, es lamentable lo que ocurrió con Iansa. Insisto. No me corresponde interferir en las decisiones comerciales de ellos, pero sí, lo lamento, pero como Ministerio de Agricultura y como Gobierno hemos podido hacer o hemos hecho todo lo que hemos podido sin eludir el tema.

-¿Cómo se pueden proyectar los pequeños productores de uva vinífera del Valle del Itata en un mercado que paga precios que están por debajo de los costos de producción?

-La semana pasada participé en la asamblea de los productores de vinos de Chile y ahí constatábamos que el sector vitivinícola chileno está pasando por un momento complejo, pero no es solo en Chile, sino que en todo el mundo donde el consumo de vino ha disminuido en un 25% a nivel global. En Europa están arrancando viñas en Francia y en España. Obviamente, esta disminución del consumo mundial puede repercutir en los productores chilenos.

Sobre cuáles son los productores nacionales que están enfrentando de mejor manera esta crisis mundial, son aquellos que apuntan a la calidad de sus productos en que los productores de vinos premium hoy día no están teniendo mayores problemas y siguen vendiendo sus botellas a 50 y a 70 dólares.

En el Valle del Itata, mucho de eso ya se ha hecho, se está haciendo y se tendrá que seguir haciendo en la medida que apuntemos a la calidad en un mundo tan competitivo como el actual, el sector vitivinícola tiene todavía grandes posibilidades de desarrollo y no me cabe la menor duda que por razones agroclimáticas el Valle del Itata como otros de la Región tienen una potencialidad y nosotros como Gobierno y ministerio, los seguiremos ayudando con todos los instrumentos de que disponemos.

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