El gimnasio del colegio San Ignacio era una locura. Alumnos preguntando qué pasaba porque eran dos canchas con más de 70 niños y sus padres en las galerías. Hablamos del campus de básquetbol de Sebastián Carrasco y Evandro Arteaga, dos símbolos de la UdeC, íconos generacionales de nuestro baloncesto.
Fernanda Gayoso es mamá de Matías Stuardo, de 11 años (Arauco), y contó que “hace 3 años que empezó a gustarle el básquetbol y entrena y juega harto. Cuando supo que venía Seba Carrasco se volvió loco y, como va a estar de cumpleaños, sentimos que era un bonito regalo”.
Agregó que “a Evandro y Seba los íbamos a ver cuando jugaban en la Casa del Deporte y en la familia somos fans de ellos. Se nota que les gusta formar niños y son secos en lo que hacen”.
Leonor Ibarra intentaba frente al aro junto a las demás niñas. Tiene 8 años y expresó que “mi mamá me inscribió y está el Seba Carrasco que es un gran basquetbolista, está en Argentina, donde le fue muy bien, y era de la UdeC. A Evandro Arteaga igual lo conocía. Me gusta este deporte porque es entretenido, lo juego desde los cinco años y ahora estoy en la UdeC”.
La jugadora auricielo Catalina Valenzuela también es una de las instructoras del campus que sigue este sábado y domingo. La “Cata” indicó que “a los niños les sirve mucho para aprender y compartir con dos jugadores que son figuras de nuestro país. Para los niños el Seba es un ídolo por todo lo que ha hecho y también para los más grandes, que le piden hartas fotos”.
En lo personal, señaló que “para mí es lindo estar con los más chicos, transmitir algunas cositas de las que yo sé y sentir su cariño. En agosto nosotras volvemos a entrenar pensando en el Nacional Universitario en septiembre”.
La Voz de Seba
Carrasco volvió a la zona y lo hizo como campeón. El “Seba”, con la sencillez de siempre, apuntó que “hace un tiempo había hecho un campus y era momento de otro. Estoy contento de estar con los niños de Conce y traspasarles lo que he vivido afuera”.
Agregó que “me fue bien en Argentina y, si no lograba el campeonato, igual habría sido un gran año por todo lo aprendido y lo que mejora uno afuera. Allá se vive el basquetbol de otra forma, más profesional y uno tiene que contarles eso a las nuevas generaciones”.
También sueña con el Mundial de básquetbol 2027 y advirtió que “lo de la selección fue histórico, pasar a una segunda ronda no se conseguía hace muchos años. Era el primer objetivo. No tuvimos buenos partidos en Chile, pero nunca perdimos la fe. Había personas que no creían tanto en esta selección, pero nosotros sí”.
Mirando a futuro, aseguró que “ahora vienen potencias (USA y República Dominicana), con jugadores de Euroliga y NBA. Va a ser un lujo enfrentarlos y tenemos fe en que les podemos ganar”.