Un 11 de julio de 2006, en medio de un intenso sistema frontal que afectó a la zona centro-sur de Chile, se produjo una tragedia que conmovió a Chiguayante, la región y todo el país. Las lluvias persistentes saturaron los suelos del cerro Manquimávida, provocando un doble alud de barro, piedras y lodo que impactó la Villa La Piedra I, destruyendo una vivienda y sepultando a sus ocupantes.
Durante las labores de rescate, un segundo deslizamiento sorprendió a los equipos de emergencia que acudían al lugar. Como consecuencia, fallecieron diez personas: siete vecinos y tres voluntarios de Bomberos de Chiguayante —el comandante Luis Inostroza, el capitán Rodrigo Mora y el teniente Julio Muñoz—, quienes perdieron la vida mientras intentaban salvar a los afectados.
En una nueva edición del Matinal Siempre Juntos, TVU entrevistó a miembros del Cuerpo de Bomberos de Chiguayante para conocer su trabajo y las reflexiones tras cumplir dos décadas de este fatídico acontecimiento. “Para mí es un orgullo ser padre de uno de los mártires. Lo que me motivó a ingresar a las filas de Bomberos fue entender la muerte de mi hijo”, expresó Pedro Mora, quien ingresó a la institución bomberil tras el fallecimiento de su hijo, el capitán Rodrigo Mora.
El sistema frontal que se dio en 2006 fue de alta complejidad, donde se superaron las 260 milímetros de agua en 36 horas. “Fue un desafío nuevo para nosotros. Hubo muchas emergencias ese día y fue empeorando la condición. Las remociones en el cerro culminaron con esta tragedia en la que diez chiguayantinos perdieron su vida”, recordó Rodrigo Villanueva, superintendente del Cuerpo de Bomberos de Chiguayante.
Cabe recalcar que todos los años se realiza una tradicional romería para recordar a los mártires de la tragedia de 2006, a la que asisten delegaciones de Bomberos de distintas comunas a rendirh honores a sus colegas que entregaron su vida al servicio de las personas.