Ajustar la demanda con la oferta de empleo es una herramienta fundamental para reactivar el mercado laboral en la Región del Biobío, especialmente tras el reciente incremento del desempleo en la zona, que alcanzó un 10,4% en el trimestre móvil abril-junio, según el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
En este escenario cobran relevancia los resultados de la Encuesta Nacional de Demanda Laboral (Enadel), estudio oficial coordinado por la Subsecretaría del Trabajo y ejecutado por la red de observatorios laborales regionales. La iniciativa busca identificar los puestos de trabajo requeridos por las empresas, detectar las vacantes difíciles de cubrir y orientar la oferta formativa del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (Sence).
Según el Observatorio Laboral Biobío, los sectores que lideran la demanda de empleo en la zona son la Construcción (19,3%), Servicios Personales (14,7%), Industria Manufacturera (14%), Comercio (11,7%) y Transporte, Comunicaciones y Servicios de Información (9,9%).
En cuanto a las ocupaciones más contratadas, destacan los obreros de la construcción, operadores de maquinaria para alimentos, bebidas y tabaco, auxiliares de aseo en oficinas u hoteles, y obreros de obras públicas. Respecto de los canales de reclutamiento, predominan las recomendaciones internas (29,7%), las redes sociales (13,5%) y la recepción presencial de currículums (13,1%).
Reacciones del ámbito académico y gubernamental
El director del Observatorio Laboral Biobío y académico de la Universidad del Bío-Bío (UBB), Dr. Luis Méndez, enfatizó que la mayor actividad económica se concentra en la construcción, el comercio, el transporte y los servicios.
Méndez explicó que “aun cuando la tasa de desempleo sigue siendo muy alta, en la medida en que existan políticas públicas locales y regionales para reactivar la economía, estos sectores serán los encargados de generar mayor ocupación y oportunidades para la Región”.
Asimismo, precisó que el estudio en Biobío consideró una muestra de 500 empresas de todos los rubros productivos, lo que otorga información de primera fuente para la toma de decisiones.
Por su parte, la seremi del Trabajo y Previsión Social del Biobío, Camila Álvarez, destacó que la Enadel aporta la evidencia necesaria para perfeccionar la intermediación laboral y sincronizar las necesidades del mercado con la oferta formativa.
La autoridad afirmó que “estos resultados son vitales porque entregan una mirada local sobre las competencias profesionales y técnicas que se requieren. Nos permite fortalecer la labor del Sence y de las OMIL para fomentar puestos de trabajo estratégicos, como el empleo femenino, e impulsar sectores como la industria, el comercio y los servicios”.

Comercio de Concepción Foto: Archivo Diario Concepción (I.V.)
Flexibilidad laboral y costos de contratación
Respecto al sector comercio, uno de los más demandantes de mano de obra, Álvarez abordó la necesidad de modernizar la regulación vigente, señalando que “debemos entender que nuestra normativa es algo rígida. Genera trabas que no responden al dinamismo del comercio y el turismo. Buscamos dar mayor adaptabilidad mediante figuras como la distribución de jornadas horarias por ciclos, contemplada en el Artículo 38 del Código del Trabajo, o normativas asociadas al Estatuto Laboral del Turismo, lo que permitiría fomentar la contratación formal”.
Desde el gremio empresarial, el presidente de la Federación Regional de Cámaras de Comercio, Servicios y Turismo (Fecomtur) y exseremi de Hacienda, Juan Antonio Señor, advirtió sobre el impacto del alza en los costos laborales.
El dirigente argumentó que “las reformas impulsadas en materia laboral son buenas por separado, pero aplicadas en simultáneo han provocado un incremento considerable en los costos de contratación. No se trata de revertir estas medidas, sino de flexibilizarlas, espaciarlas y adaptarlas sin perjudicar al trabajador”.
Señor añadió que el informe Enadel expone una desconexión crítica, expresando que “existe una falta de calificación técnica en los trabajadores que no conversa con lo que demanda la industria regional, sumado a que los requerimientos formativos que pide la propia industria local siguen siendo bajos”.
La mirada del mundo sindical
Desde la perspectiva de los trabajadores, el vocero de la Mesa por la Defensa del Empleo y la Industria Regional, Iván Montes, valoró el informe pero hizo observaciones de fondo.
Montes sostuvo que “esta radiografía entrega pistas clave sobre el comportamiento del mercado. Nos preocupa que no se estén considerando adecuadamente los niveles de formación técnica al momento de contratar, lo que encendió las alarmas en la plenaria”.
Finalmente, el dirigente sindical instó a fortalecer la metodología en futuras ediciones, comentando que “esperamos que en las próximas entregas se incorporen con mayor fuerza indicadores vinculados al mundo sindical y a sus organizaciones, cuya trayectoria e incidencia en el desarrollo productivo del Biobío es tan relevante como la de las propias empresas”.
La jornada de presentación del estudio contó con la participación de 45 asistentes, entre representantes de los gremios productivos de la Región del Biobío, asociaciones empresariales y de trabajadores, organismos técnicos de capacitación (OTEC), fundaciones que capacitan, organizaciones que trabajan para fortalecer el tejido social y económico regional y profesionales de las Oficinas Municipales de Información Laboral (OMIL) del territorio.
En la instancia, además, se desarrolló un conversatorio con la participación del director del Observatorio Laboral Biobío, la seremi del Trabajo y Previsión Social de Biobío, el profesional de Sence Biobío Miguel Becerra y el coordinador de la OMIL de Concepción, Eduardo Peñafiel, quienes analizaron los resultados y reflexionaron acerca de los desafíos y oportunidades que enfrenta el empleo en el Biobío.