La próxima temporada estival, según los análisis climatológicos disponibles hasta el momento, presenta condiciones que facilitarían la propagación de incendios forestales en la Región del Biobío, debido a un escenario climático que apunta a temperaturas más altas y una mayor probabilidad de eventos extremos de calor.
En este contexto, hay que recordar que, en la zona, durante los últimos años, específicamente en las temporadas 2022-2023 y 2025-2026, se vivieron catástrofes asociadas a incendios forestales debido a condiciones meteorológicas complejas, vinculadas a un incremento del calor y fuertes vientos.
En ese sentido, Francisco Lang, académico del Departamento de Geofísica de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Concepción, señaló que las proyecciones actuales apuntan a la permanencia de un fenómeno de El Niño de características fuertes durante los próximos meses.
“Actualmente, es probable que durante el resto del año y parte del verano estemos bajo la influencia de El Niño. Y, tal como muestran los pronósticos, es un fenómeno que se cataloga como muy fuerte”, explicó. En ese contexto, estableció que aún es pronto para tener un pronóstico certero.
El académico indicó que este fenómeno ya ha tenido efectos sobre las condiciones meteorológicas de la zona, entre ellos un invierno más lluvioso, escenario que podría mantenerse durante la primavera. “Como ya se ha visto, ha producido un invierno mucho más lluvioso, probablemente una primavera más lluviosa, pero también implica un aumento de las temperaturas”, señaló.
De cara al verano, esa combinación genera una preocupación adicional debido a las temperaturas que podrían registrarse y a la posibilidad de períodos prolongados de calor. “Lo que tal vez podemos proyectar es un verano más cálido, con una mayor probabilidad de temperaturas extremas y, obviamente, asociado a ello, más horas de calor”, sostuvo Lang.
Las proyecciones no corresponden a un solo modelo meteorológico. Según explicó el académico, se trata de información obtenida a partir de distintos modelos desarrollados por organizaciones internacionales, los que han mostrado una tendencia similar respecto de las condiciones esperadas para los próximos meses.
“Estas proyecciones consideran numerosos modelos a nivel mundial de distintas organizaciones, todos con diferentes condiciones, y convergen hacia un determinado rango de temperaturas”, explicó.
“A nivel mundial hay organizaciones que realizan un monitoreo más preciso, como la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) o el Bureau of Meteorology (BOM) de Australia, que también cuenta con sus propios modelos. Todas muestran estas proyecciones”, indicó.
En términos generales, sostuvo que son más de 20 modelos los que están siendo considerados y que muestran una tendencia similar hacia un Niño muy fuerte durante el verano.
Temperatura del mar
Lang señaló que las estimaciones consideran la anomalía de la temperatura superficial del mar y apuntan a valores elevados. “Se está hablando de anomalías de temperatura superficial del mar de más de 3 grados, incluso entre 3 y 3,5 grados en general”, detalló.
Una de las principales variables que podrían jugar en contra durante la temporada de incendios será el aumento de las temperaturas. “La más importante es que la atmósfera va a estar más caliente, entonces vamos a tener mayores valores de temperatura”, explicó Lang.
A ello se suma el comportamiento que han mostrado los veranos durante los últimos años, en un contexto de cambio climático. “Y ya hemos visto que, producto del cambio climático, los veranos se han ido haciendo cada vez más cálidos, con valores más extremos, no solo en Chile, sino también a nivel mundial”, agregó.
Consultado sobre si la próxima temporada podría ser más compleja que la anterior, el académico fue cauteloso y planteó que todavía es temprano para realizar una proyección definitiva. “Puede que sí. Todavía es muy pronto, pero es lo que se espera. En realidad, se esperan más olas de calor”, indicó inicialmente.
“En realidad, podría hablarse de una mayor probabilidad de que se generen olas de calor”, aclaró. Un escenario que no solo tendría consecuencias sobre la propagación de incendios forestales, sino también sobre otros ámbitos.
Prepararse antes de la temporada
Frente a estas proyecciones, Lang destacó la importancia de que la información climática sea compartida con las instituciones encargadas de la prevención y respuesta ante emergencias. “Hay ciertas instituciones, como el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia (CR2) en Chile, cuyos investigadores mantienen un contacto permanente con instituciones como Senapred y la Dirección Meteorológica de Chile”, explicó.
El objetivo, agregó, es que las proyecciones puedan ser conocidas con anticipación y utilizadas para la planificación. “Y, obviamente, después las instituciones respectivas se encargan de generar medidas y estar, de alguna forma, preparadas para este tipo de situaciones”, afirmó.
¿Un “Niño Godzilla”?
En medio de las proyecciones sobre un Niño de características fuertes también ha reaparecido un concepto más mediático, como es el denominado “Niño Godzilla”. Lang explicó que se trata de una denominación coloquial y no de una categoría científica. “Es un nombre más bien coloquial. En realidad, nosotros hablamos de niños muy fuertes o fuertes, que son las categorías”, aclaró.
El término comenzó a utilizarse con mayor fuerza durante el fenómeno de El Niño de 2015, cuando también existían proyecciones de un evento particularmente intenso. Por ello, sostuvo que se trata principalmente de una forma de llamar la atención sobre la intensidad del fenómeno, más que de una clasificación utilizada por la ciencia.
En otro aspecto, el académico detalló que la lluvia no desaparecerá de inmediato.
“Hacia el verano es más difícil, porque los frentes y las tormentas no pasan, o no lo hacen con frecuencia. Sin embargo, durante la primavera todavía estamos expuestos a una mayor precipitación”, explicó Lang.
El escenario que se proyecta para los próximos meses combina una primavera que todavía podría ser lluviosa con un verano marcado por temperaturas más elevadas y una mayor probabilidad de olas de calor.
Pronóstico estacional
La Dirección Meteorológica de Chile (DMC) dio a conocer en su sitio web oficial el pronóstico para el trimestre julio-agosto-septiembre de 2026, el cual proyecta precipitaciones sobre lo normal para un amplio sector del país, extendiéndose desde la Región de Coquimbo hasta la Región de Magallanes.
En el mismo documento, la DMC detalló que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) confirmó que las condiciones tipo El Niño están presentes y se manifiestan parcialmente en el pronóstico estacional de este trimestre. Además, se espera que estas condiciones se intensifiquen hacia la temporada de verano 2026-2027.