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¿Cuales son los niveles de contaminación de la región del Biobío?

Por: TVU | 26 de Febrero 2018
Fotografía: Diario Concepción

La Región del Biobío es una de las regiones centrales del país. Esta zona ha tenido un constante crecimiento demográfico en los últimos años, llegando a ser la segunda región con mayor población, con más de 2 millones de habitantes según el Censo 2017. De la mano, ha tenido un desarrollo económico considerable, generando un gran impacto en la economía del país y siendo la región con mayor industrialización del territorio nacional, destacándose la industria forestal y pesquera.

Si bien es cierto que lo anterior trae consigo consecuencias positivas innegables, también conlleva aspectos negativos si es que los procesos no se llevan a cabo de manera sustentable. Este justamente ha sido el caso de la Región del Biobío, que ha visto como las actividades del sector industrial y una mayor población han influido negativamente en la situación ambiental de la zona.

Contaminación atmosférica

En particular, durante el 2015 la región fue declarada zona saturada debido a los altos índices de contaminación atmosférica que se produce en la zona, cuya cantidad de material particulado (MP 2,5) es nociva para la salud de las personas, y que sorprendentemente es emitida prácticamente de igual manera entre población e industrias, siendo generada en un 47% por quema de leña en residencias y 45% por actividades del sector industrial.

Tanta ha sido la gravedad del caso que, de acuerdo a datos de la Seremi de Salud, mueren 600 personas al año producto de la contaminación del aire, muertes que son absolutamente evitables según la OMS. De hecho, la situación podría mejorar considerablemente si se incentiva el uso de fuentes de energías renovables no convencionales para el uso de tecnologías de calefacción, reemplazando el tan dañino uso de leña para ese fin.

La situación anterior se vuelve aún más impresionante en algunas comunas, en particular Concepción, Talcahuano, San Pedro de la Paz, Chiguayante, Coronel, Lota, Hualpén, Penco, Tomé y Hualqui, en las que la quema de leña residencial representa hasta un 59% del material particulado en el aire. Esto quiere decir que se vuelve aún más urgente la concientización de los mismos habitantes de la región frente al uso de la leña, y por supuesto se hace imperativo el reemplazo de las tecnologías actuales de calefacción.

Contaminación de aguas

Otro tipo de contaminación que ha repercutido bastante en la Región del Biobío ha sido la contaminación de aguas. Lo anterior, debido a casos de marea roja que se han presentado en la zona últimamente, específicamente 5 casos en los últimos 3 años (2 en 2015 y 3 en 2016), llevando a la necesidad de aumentar considerablemente la vigilancia de los productos marinos para consumo humano, y así evitar posibles intoxicaciones por productos contaminados.

Y si bien es cierto que las mareas rojas son fenómenos naturales, pueden ser acelerados por acciones humanas e industriales que alteren variables del océano, tales como acidificación o la temperatura, y por supuesto, la contaminación del aire afecta a las condiciones del océano, ya que este es un sistema complejo e interconectado.

Contaminación acústica

Es claro que un aumento en la población conlleva un aumento en el parque automotriz de la ciudad. Tal y como ocurre en muchas de las ciudades más pobladas del mundo, este aumento en la cantidad de vehículos ha provocado en la región una congestión considerable. Esto se hace aún más evidente en la ciudad de Concepción, la más poblada de la región, donde el tráfico vehicular es responsable de cerca del 70% de los ruidos molestos, sobre todo en horarios punta. Ante esto, se debería mejorar la infraestructura vial para disminuir la congestión e incentivar el uso del sistema de transporte público para mejorar la distribución de recursos viales.

¿Qué se está haciendo al respecto?

Ahora bien, no todo es contaminación en la zona, esto debido a que se han mostrado diversos avances en la materia. Uno de ellos es la gran cantidad de proyectos ambientales que se adjudicaron el año pasado por parte de organizaciones sociales de la región.

En particular se financiaron 31 proyectos de conservación del entorno directo, es decir, es una gestión ambiental local, lo cual es sumamente positivo, porque se entiende que se está trabajando en favor de la calidad ambiental del territorio por medio de proyectos de carácter comunitario y asociativo, pero a su vez no es suficiente, debido a que son proyectos de una escala menor, y que no son capaces de mejorar la situación crítica que se vive en la zona, sobre todo desde el punto de vista de la contaminación atmosférica.

En 2018, se comenzará a implementar el plan ConceRespira en las 10 comunas más contaminadas (mencionadas anteriormente), el cual busca descontaminar el aire de la región, disminuyendo en un 44% la concentración de MP 2,5 en un plazo de 10 años, alcanzando de esa forma la norma de calidad del aire. El plan a su vez pretende implementar un recambio de 20 mil estufas a leña altamente contaminantes y 20 mil subsidios de mejoramiento térmico para viviendas, así como regulación al uso de calefactores y cocinas a leña. Además, establece metas de emisión de material particulado para industrias y la construcción de 50 kilómetros de ciclovías.

¿Qué hacer en el hogar?

Cada uno de los habitantes de la región puede y debe marcar una diferencia respecto a la contaminación en la zona. Existen muchos hábitos con los que, sin saberlo, la gente contamina más de lo que debería, y es obligación de cada uno cambiarlos para no contribuir aún más a la destrucción de su propio entorno. Pero, ¿qué se puede hacer específicamente?

Usar el transporte público, bicicleta o caminar

El aumento del parque automotriz contribuye tanto a la contaminación atmosférica como a la contaminación acústica. Si no es estrictamente necesario (distancias realmente largas) utilizar el automóvil, se debería utilizar cualquiera de las tres opciones sugeridas. Caminar y andar en bicicleta además contribuye a un estilo de vida más saludable.

No usar leña

Tanto las estufas como las cocinas a leña son realmente contaminantes, es imperativo intentar cambiar las tecnologías de calefacción y de cocina por soluciones más amigables con el medioambiente, y las personas también deben hacer un esfuerzo al respecto. 

Uso consciente de electricidad

Usar bombillas de bajo consumo, evitar el stand by de electrodomésticos (desenchufarlos cuando no se están usando), apagar las luces si no se está en la habitación. Básicamente ahorrar energía, de esa forma se produce menos electricidad y se reduce la emisión de CO2, que contamina la atmósfera.

Reciclar

Si se recicla, se necesita menos energía para producir nuevos productos, por lo que también se está reduciendo la emisión de CO2 que genera una fábrica al tratar la materia prima.

Se puede decir que la contaminación atmosférica en la Región del Biobío ha llegado a puntos críticos, pero por medio de buenas políticas, como ConceRespira, buenos proyectos de alcance local y el aporte de cada uno de los habitantes de la zona, puede mejorar considerablemente y llegar a estar dentro de los rangos normales de calidad del aire. Lo cual terminará, por supuesto, por mejorar la calidad de vida de las mismas personas.

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