Sabían que sería complicado, pero el arranque de año ha sido una pesadilla. Deportes Concepción solo suma 4 puntos en su vuelta a Primera División y, después de 9 fechas, cada vez está más abajo en la tabla, a 6 unidades de la salvación. ¿Qué ha pasado con el “León”?
Armado del plantel. Siempre es complicado subir de serie y rearmarse. Los lilas hicieron su poda, pero trajeron varios jugadores que, curiosamente, también venían de la B. Para bien o mal, de los 7 hombres de ataque, 6 jugaron el año pasado en la B: Larrivey, Jara, Espinoza, Gillard, Escobar y Cavalleri.
Hay otros que debían ser figuras y no se puede calificar de “error” traerlos. Parecían cartas fijas para parar el equipo, pero Henríquez y, sobre todo “Leo” Valencia, no han podido echarse el equipo al hombro. “Banana” Suárez también ha tenido problemas para imponer su oficio y César Dutra ha tenido buenas y otras no tanto. Piezas a las que hay que devolverlas a su mejor nivel porque tienen con qué.
Idea de juego. Patricio Almendra partió con tres hombres arriba, pero no funcionó -al menos en los resultados- y cambió a dos delanteros, sacando a los extremos. Probó de todo y no hubo caso. Nunca ha habido un once que dé seguridad. Walter Lemma partió bien la Copa de Liga, luego cambió la mitad del equipo y no sumó más. Contra Colo Colo intentó con cuatro centrales y mejoró atrás, pero no ha dado con el equilibrio buscado. Cuesta saber a qué juega este Concepción.
Lo que no hay. El sistema de cuatro zagueros también tiene que ver con el poco nivel de los laterales, lugar donde Javier Rojas tampoco se ha visto sólido y ha costado sumar minutos juveniles. Véjar jugó en Calera solo porque se cayó Norman Rodríguez. También falta un “6” duro en el medio, que en un principio era Mauricio Vera y se fue y luego debía ser Yonathan Rodríguez, que llegó y se lesionó. Nelson Sepúlveda ha hecho esa función -con altos y bajos- sin ser su especialidad.
¿Y el gol? Solo cuatro goles en el torneo, dos de ellos de penal (Valencia y Larrivey), uno a la salida de un tiro libre (Grillo) y un zapatazo de Henríquez que fue arrojo propio. Ninguno fue una jugada colectiva bien cerrada y tampoco es que el equipo genere mucho y el problema sea de quienes concreten. Contra La Calera tuvieron 40 minutos para empatar y no crearon ninguna ocasión frente al arco de Avellaneda. Los penquistas acumulan 435 minutos sin anotar… Desde el 28 de febrero.
Partidos claves. A estas alturas, hay dos o tres rivales alcanzables y esa es la realidad. Cobresal pasó por Collao, hizo poquísimo y el “León” apenas rescató un empate sobre la hora. Este lunes fueron a Calera, en un duelo entre colistas que valía oro, y lo perdió con justicia ante un rival que buscó más.
Lemma lo dijo “si no sale con fútbol, hay que poner lo otro”. Grillo, Jara y a ratos el “Sepu” son de los pocos que parecen correr entendiendo lo mucho que se juega. Ahora viene una seguidilla de rivales que no están en la parte alta (La Serena, Everton, Palestino y Huachipato) y es en este momento donde deben sumar sí o sí.