Sensores, imágenes satelitales y sistemas de fertirriego están ayudando a tomar decisiones más precisas sobre el uso de agua y nutrientes en territorios marcados por la escasez hídrica.
La agricultura en las zonas áridas de Chile está incorporando tecnologías que permiten decidir con mayor precisión cuándo regar y cómo entregar nutrientes a los cultivos. Monitoreo satelital, sensores, riego tecnificado y fertirriego forman parte de una agricultura que busca producir bajo condiciones de escasez hídrica.
Un ejemplo reciente viene de la Región de Atacama. En julio de 2026, agricultores de Alto del Carmen participaron en una capacitación organizada por INIA Intihuasi para utilizar la Plataforma Agrícola Satelital PLAS INIA.
La herramienta integra imágenes satelitales e información meteorológica para estimar la transpiración de los cultivos y apoyar una programación más precisa del riego.
La lógica es sencilla: disponer de agua es solo una parte del problema. También importa saber cuándo la planta la necesita, cuánto aplicar y cómo coordinar ese riego con la nutrición.
El fertirriego conecta agua y nutrientes
El fertirriego consiste en incorporar nutrientes solubles a través del sistema de riego. Esta técnica permite controlar la entrega de agua y fertilización de acuerdo con las necesidades del cultivo y es especialmente pertinente en sistemas donde cada aplicación debe administrarse con cuidado.
El área de Recursos Hídricos de INIA La Platina mantiene precisamente una línea de investigación sobre fertirriego y manejo de nutrientes, junto con trabajos en riego tecnificado, eficiencia hídrica y manejo de cultivos bajo condiciones de salinidad.
¿Qué tecnologías de nutrición vegetal ayudan a mejorar los rendimientos en la agricultura del desierto?
La nutrición vegetal especializada tiene un papel dentro de este esquema. SQM desarrolla soluciones para fertirriego, aplicaciones al suelo y foliares, entre ellas formulaciones basadas en nitrato de potasio y mezclas destinadas a distintos programas nutricionales. Su reporte de sostenibilidad 2024 describe también el desarrollo de fórmulas y planes para cultivos hidropónicos y sistemas de fertirriego.
El fertirriego es especialmente útil en sistemas de riego tecnificado porque incorpora nutrientes solubles directamente mediante el agua. En hidroponía, el manejo exige además controlar variables como el pH y la conductividad eléctrica de la solución nutritiva, algo relevante cuando se trabaja con aguas que presentan distintos niveles de salinidad.
SQM también desarrolla soluciones de nutrición vegetal especializada para estas formas de producción, con productos destinados a fertirriego, aplicaciones foliares y programas para sistemas hidropónicos. Entre ellos se encuentran formulaciones basadas en nitrato de potasio y nutrientes completamente solubles que pueden incorporarse mediante sistemas de riego.
En la agricultura del desierto, estas tecnologías funcionan mejor como parte de un manejo conjunto. La información obtenida mediante sensores o monitoreo satelital puede ayudar a determinar las necesidades del cultivo, mientras el riego tecnificado y la nutrición especializada permiten ejecutar esas decisiones con mayor precisión.
El desafío agrícola del norte, por tanto, está llevando a combinar distintas tecnologías. El satélite puede ayudar a detectar el estado del cultivo y programar el riego, mientras los sistemas tecnificados permiten administrar agua y nutrientes de acuerdo con esas decisiones.
Ese cambio ya se observa en terreno. La capacitación realizada en Alto del Carmen incluyó sensores remotos, teledetección y monitoreo satelital. El agricultor deja de depender exclusivamente de una inspección visual y suma información medible antes de decidir cuándo abrir el riego.
En territorios donde el agua impone límites productivos, esa precisión puede determinar qué cultivos son viables y cómo se manejan durante la temporada.