Los multifondos A, B, C, D y E dejarán de operar el 1 de abril de 2027 y serán reemplazados por diez Fondos Generacionales.
El cambio alcanzará a los afiliados del Biobío y del país, cuyos ahorros obligatorios quedarán asociados a una cartera determinada principalmente por su año de nacimiento.
La principal diferencia es que las personas ya no escogerán libremente un fondo para sus cotizaciones obligatorias según su tolerancia al riesgo.
Cada afiliado permanecerá en el Fondo Generacional de su cohorte y será la estrategia de esa cartera la que irá modificándose con el tiempo.
El propósito es asumir una mayor exposición a activos de crecimiento durante las primeras décadas laborales y reducirla al acercarse la jubilación. Esto no elimina eventuales pérdidas, pero busca entregar más tiempo de recuperación a los jóvenes y mayor protección a quienes están próximos a pensionarse.
Diez etapas según el ciclo de vida
El esquema contempla un Fondo Inicial para personas de hasta 35 años, ocho Fondos Intermedios organizados en tramos de cinco años y un Fondo de Consolidación para mayores de 75.
Cada cinco años se creará un nuevo primer fondo intermedio, mientras la última etapa intermedia se fusionará con la de consolidación, manteniendo diez carteras.
La Superintendencia de Pensiones explicó que cada fondo adaptará los activos en los que invierte y sus niveles de riesgo al ciclo de vida de sus integrantes.
Para los trabajadores jóvenes se priorizará el crecimiento del ahorro; en los grupos de mayor edad, la protección del monto acumulado.
Los afiliados no podrán trasladar libremente sus ahorros obligatorios entre estos fondos, aunque conservarán la posibilidad de cambiarse de AFP. Los recursos voluntarios sí podrán depositarse en el Fondo Generacional que cada persona estime conveniente.
La transición se realizará mediante transferencias de activos y contratos sin recurrir a los mercados formales, mecanismo establecido para proteger el valor de los fondos.
Implementación en el Biobío
La seremi del Trabajo y Previsión Social del Biobío, Camila Álvarez, señaló que la reforma avanza gradualmente y relacionó esta etapa con otras medidas ya implementadas.
Mencionó la extensión del aumento de la Pensión Garantizada Universal para mayores de 75 años y la cotización adicional que los empleadores comenzaron a aportar en agosto.
“Ahora vienen nuevos pasos, como los fondos generacionales que comenzarán a operar desde abril del año 2027”, afirmó.

Carolina Echagüe.
La autoridad reconoció que la reforma es compleja y contiene componentes que deben analizarse y aplicarse ordenadamente.
Álvarez sostuvo que la secretaría regional acompañará las etapas, debido a su impacto en la calidad de vida de miles de familias. Añadió que el objetivo es que el proceso llegue responsablemente a las comunas del Biobío.
Desde la CUT provincial Concepción, su presidente Mikel Capetillo advirtió que los trabajadores todavía no comprenden suficientemente el cambio.
A su juicio, tampoco existe conocimiento extendido sobre los actuales multifondos, porque la mayoría mantiene sus recursos en una cartera sin seguir las variaciones del mercado.
El dirigente recordó la experiencia de Felices y Forrados, que recomendaba cambios de fondo, para graficar la distancia entre los afiliados y las decisiones de inversión.
También cuestionó que no se hayan desplegado campañas informativas en los lugares de trabajo.
“Cómo es automático, ni siquiera se han enterado, y tampoco a nosotros como organización sindical, de base o como central, nos han llegado inquietudes y preocupación”, indicó.
Capetillo sostuvo que la inquietud histórica aparece frente a las caídas de rentabilidad y planteó que habrá que observar si el nuevo modelo entrega mayores beneficios y reduce las pérdidas para los trabajadores.
Dudas en distintas edades
Las opiniones recogidas en el Gran Concepción muestran preocupaciones diferentes según la etapa laboral. Carla Rebolledo, de 27 años, entiende que será asignada a un fondo con mayor riesgo por el tiempo que aún le queda para jubilar.
“Me parece positivo no tener que estar pendiente de cambiarme, porque nunca he sabido bien cuándo conviene hacerlo”, comentó. Sin embargo, pidió información clara sobre el destino de sus ahorros y lo que ocurriría si la cartera registra pérdidas.
Patricio Flores, trabajador dependiente de 46 años residente en Talcahuano, expresó dudas por la pérdida de la posibilidad de escoger directamente entre niveles de riesgo.
Su interés es conocer a qué etapa ingresará, las características de la cartera y el posible efecto sobre el monto acumulado.
“Falta explicar el cambio con ejemplos para cada grupo”, afirmó Flores, quien consideró necesario contar con proyecciones comprensibles para quienes están a mitad de su trayectoria laboral.
Roxana Tiznado, de 59 años y vinculada durante su vida laboral al rubro textil, puso el acento en la protección del ahorro antes de jubilar.
Si bien entiende que le corresponderá una cartera de menor riesgo, manifestó inquietud por la forma en que se efectuará el traspaso.
“A esta edad existe menos tiempo para recuperarse de una caída, por lo que uno espera que el nuevo sistema entregue mayor seguridad y no genere pérdidas antes de pensionarse”, señaló.