Los incendios han dado un respiro, tras más de 107 mil hectáreas quemadas y 296 casas afectadas se mira con optimismo el control de la emergencia. Si, bien habrá que esperar lo que dicte la naturaleza,el descenso en las temperaturas y la condición del viento son primordiales para terminar con la catástrofe.
Condiciones climáticas ayudarían a controlar la emergencia en el Biobío
Fotografía: jueves