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Suelos saturados: principales cauces del Biobío bajo vigilancia por posibles inundaciones

Diario Concepción
Fotografía: Isidoro Valenzuela
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Los principales cauces del Biobío volverán a estar bajo vigilancia durante los próximos días. El ingreso de un nuevo sistema frontal, sumado a los suelos saturados que dejaron las anteriores lluvias de julio y a una isoterma elevada que favorecerá el escurrimiento desde la cordillera, mantiene la preocupación de las autoridades por un nuevo aumento de los caudales y sus efectos sobre las principales cuencas de la región.

Bajo ese escenario, la región permanece bajo Alerta Amarilla por evento meteorológico y por crecidas, mientras organismos técnicos mantienen un monitoreo permanente de los ríos, esteros y embalses, anticipando que el mayor incremento del caudal del río Biobío se registraría entre el viernes y el domingo, cuando el agua proveniente de la cordillera alcance los sectores bajos de la cuenca.

La Dirección General de Aguas (DGA) advirtió que, si bien la mayoría de las estaciones fluviométricas continúa bajo alerta azul, las condiciones hidrológicas siguen siendo frágiles debido a la saturación de los suelos tras los sistemas frontales registrados durante julio.

“La mayoría de nuestros cauces monitoreados se encuentra bajo la alerta azul. Esto implica una normalidad. Sin embargo, tal como lo indican los pronósticos, vamos a tener grandes precipitaciones en cortos períodos. Nuestros suelos ya en toda la región se encuentran saturados, por lo cual se podría esperar que existan inundaciones”, explicó el director regional de la DGA, Matías Mendoza.

En adición, la autoridad señaló que una de las zonas que concentra mayor atención es la provincia de Arauco, donde podrían registrarse hasta 100 milímetros de precipitaciones entre jueves y viernes. No obstante, advirtió que el seguimiento también está centrado en la evolución del río Biobío, cuya cuenca recibirá un importante aporte desde la cordillera.

Aumento de cauces

Durante el más reciente Cogrid regional, el director de Senapred Biobío, Alejandro Sandoval, explicó que el sistema frontal dejará hasta 60 milímetros de lluvia en el litoral, 70 milímetros en el valle y 80 milímetros en la precordillera, además de vientos que podrían alcanzar los 70 kilómetros por hora.

Sin embargo, recalcó que el principal factor de preocupación no son únicamente esos montos, sino que buena parte de esas precipitaciones caerá sobre sectores donde actualmente existe nieve acumulada.

“Va a llover donde en estos momentos hay nieve (…) por lo tanto esto va a aumentar el caudal de los ríos”.

Debido a la extensión de la cuenca del Biobío, explicó Sandoval, el incremento de los caudales no será inmediato. El agua tardará varias horas en descender desde la cordillera, por lo que el comportamiento del río será seguido especialmente entre el viernes y el fin de semana.

“Seguramente el río Biobío va a demostrar un aumento de caudal ya el viernes o incluso el sábado o el domingo. Hay un lapso en que las aguas se demoran en bajar desde la cordillera (…) suponemos que va a sobrepasar el nivel de alerta que tuvimos el día de ayer”, indicó.

Actualmente, el caudal del Biobío bordea los 5.200 metros cúbicos por segundo, luego de haber alcanzado cerca de 6.800 m³/s durante el episodio anterior. En eventos históricos, como el registrado en 2006, el río llegó a descargar alrededor de 16 mil metros cúbicos por segundo.

Embalses bajo observación

El comportamiento que tendrá el río Biobío durante este nuevo episodio también mantiene la atención sobre el sistema de embalses emplazado en la alta cuenca, particularmente Pangue, cuyo nivel de almacenamiento ha aumentado de manera importante tras los temporales registrados durante julio.

Consultada por Diario Concepción, Enel Generación Chile aseguró que “la Central Hidroeléctrica Pangue se encuentra operando normalmente y en coordinación con el Coordinador Eléctrico Nacional (CEN)”.

“La gestión del embalse se realiza compatibilizando la generación eléctrica, la seguridad de las personas y la integridad de las instalaciones, conforme a las características de la central y a los pronósticos hidrometeorológicos disponibles. Esto permite administrar su nivel y mantener capacidad de regulación frente a los aportes asociados a las precipitaciones pronosticadas para la cuenca del Biobío”, agregó la empresa.

La generadora sostuvo a su vez que “la situación es monitoreada permanentemente y en tiempo real y cualquier medida operacional adicional será evaluada de acuerdo con la evolución de las condiciones hidrológicas y meteorológicas”, añadiendo que “eventuales vertimientos forman parte de las herramientas de operación normal de la central para este tipo de escenarios hidrológicos y, de ser requeridos, son previamente informados y coordinados con las autoridades”.

Desde una perspectiva técnica, la ingeniera civil y académica de la Universidad de Concepción especializada en Hidrología, Alejandra Stehr, explicó que el comportamiento del río Biobío durante este sistema frontal será distinto al observado en los episodios anteriores, debido a que las sucesivas precipitaciones de las últimas semanas han elevado considerablemente el nivel del embalse Pangue y reducido su capacidad de almacenamiento.

En consecuencia, una mayor proporción del agua que ingrese a la cuenca continuará su recorrido aguas abajo.

“Ese embalse está casi lleno. Entonces, evidentemente, si viene un aporte importante, ese aporte tiene que seguir hacia abajo. Ya no tiene la capacidad de almacenamiento que tenía hace algunas semanas”, explicó.

La especialista enfatizó que ello no implica necesariamente que deban realizarse vertimientos extraordinarios, sino que el sistema tendrá un menor margen para retener nuevos aportes en comparación con los temporales anteriores, por lo que la evolución de las precipitaciones será determinante.

En ese sentido, aclaró que el comportamiento definitivo del río dependerá de la magnitud del evento, aunque, al igual que lo proyectado por Senapred, el aumento del caudal no coincidirá necesariamente con las horas de lluvia más intensa.

“El efecto no es inmediato. El agua demora más de un día en desplazarse por toda la cuenca, por lo que el río puede seguir aumentando incluso cuando las precipitaciones ya hayan disminuido”, sostuvo.

Stehr agregó que la isoterma elevada favorecerá la caída de lluvia sobre sectores cordilleranos donde actualmente existe nieve acumulada, acelerando el escurrimiento superficial. A ello se suma la saturación de los suelos tras los temporales de julio, condición que reduce la infiltración y facilita que un mayor volumen de agua llegue en menos tiempo a los principales cauces de la región.

Monitoreos en otras zonas

Mientras los organismos técnicos proyectan un nuevo incremento del Biobío para los próximos días, las autoridades insistieron en que el comportamiento de los ríos dependerá finalmente de la intensidad efectiva de las precipitaciones y de la evolución de la isoterma durante el desarrollo del sistema frontal.

De hecho, este escenario se produce apenas un día después de que Senapred cancelara la Alerta Roja por desborde que permanecía vigente para Tucapel, Cabrero y Los Ángeles, luego que la Dirección General de Aguas informara que las estaciones “Río Laja en Tucapel 2” y “Río Biobío en Longitudinal” habían salido de los umbrales de alerta y mostraban una tendencia descendente en sus caudales.

Sin embargo, esa disminución no ha significado el fin del monitoreo. En la comuna de Tucapel, donde el río Laja fue uno de los cauces que generó mayor preocupación durante el sistema frontal anterior, el municipio mantiene vigilancia permanente ante el ingreso de nuevas precipitaciones.

El encargado comunal de Gestión del Riesgo de Desastres de Tucapel, Juan Carlos Escobar, explicó que “el río Laja ha ido bajando paulatinamente y ya se encuentra bajo los niveles de alerta. Sin embargo, seguimos monitoreando permanentemente su comportamiento, considerando las precipitaciones pronosticadas”.

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