La Empresa Nacional del Petróleo dio a conocer su nuevo informe de estimación de precios, el que contempla variaciones en las gasolinas, el diésel y el GLP vehicular a partir del 09 de julio.
La Empresa Nacional del Petróleo (ENAP) publicó un nuevo informe de estimación de precios de los combustibles, el cual contempla variaciones que comenzarán a regir a partir de este 09 de julio.
De acuerdo con el reporte, la gasolina de 93 octanos registrará una variación de -100,3$/lt, mientras que la gasolina de 97 octanos tendrá un cambio de -99,8$/lt.
En tanto, el diésel presentará una variación de -155,4$/lt, mientras que el GLP de uso vehicular disminuirá -22,1$/lt. Por su parte, el kerosene (parafina) no registrará cambios, manteniéndose en -00,0$/lt.
Variaciones estimadas desde el 09 de julio:
- Gasolina de 93: -100,3$/lt.
- Gasolina de 97: -99,8$/lt.
- Kerosene (parafina): -00,0$/lt.
- Diésel: -155,4$/lt.
- GLP Vehicular: -22,1$/lt.
El anuncio se produce luego de que, el viernes pasado, el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, anticipara que durante esta semana se concretaría una nueva disminución en el precio de las bencinas, estimando una variación cercana a $100 por litro.
En esa oportunidad, el secretario de Estado explicó que actualmente volvió a operar el Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO) y sostuvo que las variaciones continuarán reflejando el comportamiento de los precios internacionales del petróleo, además de otros factores como los costos de refinación y la capacidad disponible a nivel mundial.
En su informe, ENAP precisó que la estimación de precios considera los valores de importación de combustibles desde “un mercado de referencia cercano y profundo”, como la Costa del Golfo de Estados Unidos, además de otros costos asociados a la importación y la aplicación de las normas del Fondo de Estabilización de Precios del Petróleo (FEPP) y del MEPCO.
Finalmente, la estatal reiteró que no fija ni regula los precios de los combustibles en el mercado chileno, señalando que su función corresponde a comercializar derivados de hidrocarburos con las empresas distribuidoras, “las que fijan de manera autónoma el precio final de venta”.
