Si la UdeC ganaba se metía entre los tres primeros del campeonato y enfrente tenía al rival con peores números y rendimiento del torneo. Everton llegaba sin puntos, sin goles marcados y con técnico destituido. Y con todo ese alentador panorama, el equipo de Juan Cruz Real fue un fantasma, defensivamente estuvo irreconocible y le pasaron un 0-3 impensado en Collao.
Al cuarto de hora, la visita contaba cinco llegadas al arco auricielo y dos pelotas dentro de la red. Y lo peor es que todas las primeras acciones de riesgo del rival nacieron de errores de los propios zagueros de la UdeC.
Un pase demasiado corto al portero Silva dejó la pelota en pies de Moya, quien falló con arco vacío. Luego vino una presión sobre Leonel González, que perdió en la marca, y Silva lo salvó en el achique. Ya a los 9″ la cosa no daba para más y un pase muy débil de Osvaldo González hacia su portería permitió el tanto de Alan Medina (9″).
Everton cortaba así una racha de 691 minutos y 109 días sin anotar un gol, pero no sería un accidente. Lo peor estaba por venir.
Si no es por la impericia de Cristián Palacios, que falló tres veces solo frente al buen Santiago Silva, los números pudieron ser más catastróficos. A los 15″ Fernández desbordó con mucho espacio por la izquierda y su centro atrás fue bien empalmado de primera por Medina, que aumentó, con total justicia.
Ahí el local se animó, no le quedaba otra, pero fue un partido bajo de Uribe y Urzi, que dejó al equipo prácticamente entregado a alguna genialidad de Jeison Fuentealba. El buen volante intentó por todos lados, pero extrañó mucho a Luis Rojas e, incluso, a Pablo Parra… Gente con quien conectarse en ofensiva.
Golpe de gracia
Waterman, muy poco asistido, igual se las ingenió para tener un par de ocasiones frente al arco. La más clara, una donde aguantó de espaldas y su buen zurdazo salió apenas ancho. En la siguiente, el ingresado Barrea giró bien en el corazón del área, pero su violento tiro fue bien contenido por “Nacho” González.
Y cuando parecía que el descuento estaba cerca, Lucas Soto encaró a Oyanedel y se lo llevó para finiquitar con remate arrastrado de zurda (58″). Ahí se acabó el partido, pero Silva -de lo mejor del dueño de casa- se anotó una doble tapada sobre Medina y Palacios y, a los 72″, la UdeC se quedó con diez hombres.
Waterman, también muy frustrado, metió un pechazo en el centro de la cancha y se ganó la tarjeta roja. Con espacios, solo quedaba esperar que Everton no anotara el cuarto, para hacer peor este mediodía lluvioso donde llegaron 1.400 personas al estadio.
El elenco de Cruz Real se vio sorprendido por un rival que ya no es el equipo blando de Torrente y lo fue a buscar arriba. Se quedó en 7 puntos, pero sabe que se farreó una gran oportunidad de meterse en los puestos de arriba.
La UdeC es uno de los equipos con más goles en contra del torneo y no es casualidad. El próximo lunes tendrá que visitar a la “U”.